miércoles, 25 de febrero de 2026

LOS ALMENDROS, OTRA VEZ



 Mi amigo me envía una foto del huerto de almendros florecidos que posee.

 

Otra vez, se sorprende de la fastuosa belleza con que se visten al final del invierno. Sales estos días al campo y el aire, perfumado, se inunda de aroma y éste parece llenarte de optimismo. Es el primer árbol que se despierta cuando va acabando el invierno, incluso en medio de él, cuando parece que todavía los fríos no se han ido. Mirarlos es llenarnos el corazón de esperanza, de que el rigor de esa estación desaparece para dar paso a un tiempo mejor, a la primavera.

 

Nunca nos cansaremos de sorprendernos. Yo le he contestado a mi amigo que me han mandado las fotografías que, en parte, ese asombroso renacer de los árboles de los almendros, que parecen secos y perdidos hace un mes, es en parte, debido a el que los ha cuidado durante todo el año con esmero trabajos.

 

Me viene a la cabeza ese verso de Antonio Machado: “Mi corazón espera un nuevo milagro de la Primavera”.

 

martes, 24 de febrero de 2026

MÁS SOBRE SIRAT

 


Escribía ayer sobre los premios Goya y destacaba de entre ellos la película Cirat. Creo que es una película muy importante que no puede quedar olvidada en la distribución de los premios Goya.

Una película muy dura, que necesita una actitud muy activa del espectador. El filme te transporta hacia una especie de viaje sin retorno, en donde no hay a qué aferrarse. La película al final para el espectador se convierte en una experiencia de espiral de la nada, de la absurdo. Porque el director ha sabido muy bien plasmar la situación social y humana en la que se mueve la juventud de hoy, pero no solo los jóvenes, sino también todos los que estamos viviendo los sucesos tremendos que están ocurriendo en nuestro mundo.

Cirat, es una película que está muy bien estructurada en sus tres partes canónicas: el prólogo y el planteamiento: la locura de las fiestas musicales en los descampados, que organizan los jóvenes y la búsqueda de una muchacha perdida por un padre y su hermano que la buscan. En su segundo tramo se nos muestra el doloroso y difícil camino por el desierto de Marruecos y en su final la película acaba de un modo inesperado y sorprendente.

La interpretación de Eduardo Fernández, como el padre que busca la hija y la música que acompaña al filme de un modo obsesivo y apabullante, son otros de los logros de esta película, que, a pesar de todo, no dejo de aconsejar.


lunes, 23 de febrero de 2026

LOS GOYAS, OTRA VEZ



 Otra vez la quiniela de los Goyas.

Todos los años es lo mismo. La industria del cine español se promociona en esta parada donde se mezclan frovolidad, ideologías del poder y comercio envueltas en una lala copia del “glamour”  del referente de los Oscars de Hollywood.

 

Aunque algunos les provoque el cine español “ malas sensaciones” en verdad que éste realiza cada año algunas buenas películas. Otras son verdaderos petardos que no sirven más que para recoger alguna subvención estatal

 

Precisamente en este año del 2026 se recoge la cosecha del pasado con algunas muy buenas películas, muy dignas de ser vistas.

No vamos a hacer quinielas porque aquí gana quien menos lo piensa. Pero la mía sí que va por delante. Esta vez he tenido una ocasión de ver prácticamente todas las películas que se han presentado a los premios Goya y de entre ellas destacó tres:

Syrat de Oliver Laxe. Aunque de visión en muchos momentos, muy ingrata, esta película, además de muy bien realizada e interpretada, es como una pedrada en la frente. El nihilismo expresadao en los “raves”es en un desierto.

Los domingos, es una película un tanto sobrevalorada, pero no por ello deja de ser interesante por cuanto plantea una problemática un tanto especial: la religiosidad de los jóvenes de hoy.

Tardes de soledad es la tercera: dirigida por el inclasificable Albert Serra, con una visión muy actual del arte de la tauromaquia tan en decadencia.