jueves, 24 de mayo de 2018

LA ISLA DE LOS MONJES (CINEFORUM)


El próximo viernes día 25, tenemos en la parroquia de San Antonio de Padua sesión de CINEFORUM. Siempre suele ser el último viernes de cada mes. Ésta es una sesión más que prometedora: una película francesa que cuando se estrenó hace medio tuvo una buena recaudación de taquilla, pese a su temática -cosas de monjes-.

La isla de los monjes” es una película documental o un reportaje que casi parece una historia de intriga: ¿Lograrán los monjes abandonar el mamotreto del monasterio antiguo que albergaba otrora a más de 120 y los 6 que quedan se podrán  instalar en uno nuevo, pequeñito, habitable que les permita hacer lo que ellos han elegido: ser monjes? Ahora que en el ámbito clerical se habla de transformar las parroquias tradicionales de mantenimiento en parroquias de evangelización, abiertas a los tiempos nuevos, esta película puede indicar un camino.

Dura 80 minutos y en ningún momento dejas de perder el interés por el valor y el destino tan especial estos seis monjes.


El viernes próximo pues a las nueve de la noche, en el salón parroquial (calle San Jacinto, 20). Por supuesto, la entrada es libre.

lunes, 21 de mayo de 2018

EN LA ZONA




En la zona.

Se oyeron otras voces
y la de él no sonaba. 
Marchó el corazón a otras creencias,
el oído, a otros sonidos
 y la voz, aterida, 
reclamaba un abrigo.
Sólo se abría un camino 
y éste se perdía en el agua.
Después se dispersó en el aire 
                        y emprendió su huida.

domingo, 20 de mayo de 2018

LA BUENA NOTICIA DE MI DOMINGO: "GO ON!"


Se acabó la Pascua. Cincuenta días después, este tiempo de gozo y alegría deja de celebrarse litúrgicamente en la Iglesia. Los primeros discípulos comprobaron que había que volver al tajo, a la vida ordinaria. Y sin embargo sintieron que siguieron sintiendo que aquel gran amigo que tuvieron, Jesús, su fuerza y su espíritu seguía con ellos. También la vida cotidiana y ordinaria tiene sus grandes valores y entre ellos el recordatorio de que, como Jesús qué pasó haciendo el, en nuestra vida normal hemos de seguir sus pasos.


Aunque materialmente nosotros hemos pintado al espíritu Santo de mil formas: una paloma, una unción, una imposición de manos, un viento huracanado, un fuego devastador, éste sigue siendo eso, un espíritu, el de Jesús que quiere hacer violencia en este mundo, es decir transformarlo y a ello nos envía: Ésta es pues la misión: ante el mundo que vivimos, ir hacia él, no parar, ir adelante. “Go on!”

sábado, 19 de mayo de 2018

ME HE DADO DE BAJA "EL PAÍS"


Me he dado baja de “EL PAIS“.Aunque parezca una cosa sin importancia, esta semana me HE dado baja de la suscripción del periódico que desde que se publicó su número cero, allá en los tiempos del final de la dictadura y principio de la transición, he comprado y leído casi diariamente.

Siempre me gustó porque además de coincidir con muchos puntos de vista míos, me parece que es el mejor periódico que se publica en España y a la altura de los mejores del mundo.Con frecuencia había opiniones y enfoques con los que yo no podía coincidir, pero también es verdad que es bueno contrastar opiniones aunque estén muy lejanas de nuestro talante y practicar la tolerancia es muy sano para tener un corazón al día, abierto, joven.

Últimamente, me me dado cuenta de que ya no tengo tanto tiempo y había días que, comprado el periódico, ya no lo leía. Aún cuando algunas veces me han dado ganas de romperlo y decirle adiós para siempre. Por ejemplo la publicación reciente de un artículo de opinión de Nicolás Maduro, las intolerantes columnas -no hay que quitarles mérito: muy bien escritas:-de Manuel Vicent, las opiniones displicentes sobre la religión de otros articulistas… Sus viñetas, desde que se fue Forges, no me van...


Ahora voy únicamente a recibirlo los sábados y domingos. Siento un poco de pena, parase que me falta algo, pues soy lector empedernido de periódicos porque como digo es el mejor periódico que se publica aquí, y tiene una plantilla de colaboradores espléndida. Aunque puede que Internet me ayude también a suplir su recepción en papel.

miércoles, 16 de mayo de 2018

¡OH, EUROVISIÓN!



Nos reímos, nos carcajeamos a mandíbula batiente después de haber visto (yo, entrevisto) el famoso festival de Eurovisión de la semana pasada. !Vaya petardo de espectáculo, vaya fiasco de concurso musical! Las canciones y músicos insoportables,  intentando ser cada una más original por sus grititos cursilerías y extravagancias buscando sin conseguirlo a quien provocar. Los votantes no enterándose de lo que es la verdadera música popular o enredados en sus sus intereses geopolíticos.

Hubo un tiempo ya muy lejano que seguíamos con fanatismo y devoción el concurso musical de Eurovisión. Fueron años duros y amargos en que el aislamiento que la tiranía de Franco tenía sometida a España, y nos hacía soñar que lo que se decía y hacia en Europa era maravilloso. Poder acceder, competir y ganar a eso que se haca en Eurovisión era un verdadero aliciente.

Después vinieron nuestras libertades y con ellas muchas monsergas y muchos fiascos y entre ellos,  los de Eurovision,  y muchos más procedentes de los medios de comunicación.

Eurovisión es solo un concurso y un entretenimiento  pero aquí en España en la edición de este año, la cadena pública de televisión ha promovido hasta el hartazgo el dicho certamen . Algunos andan hasta el moño de sus dos jóvenes cantantes. Al principio Alfred y Amaya llegaron a encantar en aquella interpretación del tema de  “La, la, land”. Pero después la repetición de gestos y miraditas de una pareja que parece más bien cursi y y sus sonrisitas empalagosas se nos  tragantan

Al final, la canción ganadora la intrepreta una cantante entrada en carnes con topitos en la cabeza y cacareando consignas antimachistas de corte políticamente demasiado correcto e Israel, el país ganador, se pone muy contento cuando precisamente está ahora provocando la muerte de muchos palestinos. Nuestros dos juveniles representantes sacan veinte puntos en el concurso quedándose en una posición más que mediocre. Supongo que continuarán triunfando en EspañaEllos con su sonrisa ingenua y. aunque no lo sea, ¿impostada y ficticia?


Pregunto: ¿cuánto dinero se ha gastado el ente público en la promoción de todo esta milonga y a dónde va a ir a parar las ganancias de todo este montaje?

martes, 15 de mayo de 2018

EL MUSEO DE LA CATEDRAL DE VALENCIA

En el subsuelo, Roma, Islam y Cristianismo se confunden.

A las doce del mediodía los alrededores e interior de la catedral de Valencia parecen una romería. Multitudes de visitantes y turistas con su bullicio natural llenan todos los rincones. Dentro del templo más importante de Valencia, La catedral, en un silencio relativo, los turistas armados con sus dispositivos de audición visitan todos los rincones de este ámbito sagrado. 

Ayer mismo estuve yo, con un grupo de compañeros del curso y guiados por un canónigo más que experto, visitando su museo. Quizás hacía más de treinta años largos que yo no lo había visitado.

¡Menudo cambiazo! El museo es prácticamente otro, ocupa muchísimo más espacio y además este muchísimo más ampliado Y casi, que es lo que más me ha asombrado, el continente es más hermoso que el contenido. Excavaciones y restauraciones han convertido el museo en un el libro de piedra abierto donde s e puede leer  la historia no sólo de la catedral sino de la misma ciudad de Valencia. 

Comenzamos con el privilegio de estar dentro del “Reconditori”, una especie de cámara fuerte y secreta con una pinturas góticas preciosas que, entre la girola y la sacristía, guardaban lo que consideraban como más  valioso en aquel tiempo: las reliquias de la Cruz de Cristo. Luego pasamos al subsuelo del museo, entre la puerta románica y la capilla del Santo Cáliz. Después de las otras dependencias con esculturas, pinturas, piezas de orfebrería preciosas. Lo que más me gustó fue una bella y esbelta columna poliédrica que parece ser precedente las que hay en la Lonja y que está el medio de la sala central.


Salí pensando que cuando voy en plan turista al extranjero visito estos museos y aquí que tengo al lado de casa, parezco ignorarlos.