viernes, 13 de octubre de 2017

LA BENDICIÓN DE UNA NIÑA




Vicente, amigo de la adolescencia con el que todavía disfruto, después de tantos años, la alegría de la amistad, me envía esta preciosa fotografía donde aparece su pequeña nieta Teresa, que no llega ni a medio año de edad, tomada hace unos días en el Vaticano. Es una imagen  ya muy vista y repetida que nunca deja de ser entrañables y hermosa: el Papa bendiciendo y besando niños. 

Mi amigo Vicente, abuelo primerizo, bien feliz y contento está al contemplar a su nieta cómo acaricia el rostro del Papa Francisco. Éste, antes, la había bendecido y ella ahora con esa caricia con sus manecitas en el rostro, le devuelve la bendición. Acariciar a un niño, ahora que parece estar todo bajo sospecha, es acariciar a Dios porque un bebé es ya  en sí, la misma bendición de Dios. Ellos representan además de la bendita. inocencia y sonrisa de Dios, el futuro esperanzado que Dios quiere para la humanidad. 

Que la bendición del buen papa Francisco la acompañe y  la estimule para que Teresa sea una persona feliz durante toda la vida que sin duda es lo que Dios quiere para ella. ¡Enhorabuena también a sus padres!

lunes, 9 de octubre de 2017

DIOS Y EL CAMPO DE NARANJAS


Ayer domingo, en la celebración de la Misa, me las veía y deseaba para explicar a un grupo de chiquillos lo que Jesús quería decir en la lectura del evangelio de la parábola de la viña y los criados malévolos. Ocurría durante la Misa de la Familia donde tienen un protagonismo especial los niños. Ellos me ayudan a hacer la homilía con sus imprevistas intervenciones y respuestas desconcertantes.

Pues bien, tocaba explicar a los críos lo que era una viña, cosa harto difícil para estos niños que son “urbanitas”. Seguramente, sí habrán visto algún campo de vides, pero saber lo que es una cepa, unos sarmientos o qué son los agrazones era para mí explicarlo ya un poco complicado. Aturrullado como estaba, de pronto un niño levantando su dedo, me dijo: “¡Es también como un campo de naranjos que tiene mi abuelo! De las naranjas, además de comerlas, les él saca zumo”.


No se puede explicar de un modo más directo y eficaz la parábola de la viña convertida en un campo de naranjos sin las complicaciones que puede tener un evangelio cuya imagen para los más jóvenes es más incomprensible. Porque el oficio del sacerdote en la liturgia y en la homilía es ayudar a adaptar muchas veces los textos antiguos de la Escritura al tiempo de hoy.

viernes, 6 de octubre de 2017

STOP A LOS MENSAJES SOBRE CATALUÑA




He estado viajando muy lejos de esta mi España. He visto otros pueblos, otras patrias, otras gentes. Durante casi dos semanas no he leído periódicos, no he visto televisión, no he escuchado la radio. Un verdadero alivio en medio de tanto ruido mediático, de tantas noticias que nos abruman y sobresaltan.

Ahora, regresado,  poco a poco voy filtrando toda la farragosa y alarmante  información perdida. Por eso, amigos míos, os voy hacer un ruego: por favor no me mandéis, ni mensajes, ni comentarios -ni siquiera chistes- sobre lo que está pasando en Cataluña.

Todo esto me duele demasiado y puede ayudarme con ese silencio  a desvanecer tanto ruido y curar  heridas producidas por la sinrazón de muchos. Y no es absentismo social ni desapego patriota. Es deseo de no echar más leña al fuego, de no llenar mi corazón de rabia (u odio).
Rezo, rezo, rezo mucho ante el corazón generoso y justo de Dios. Sé y creo que Él tiene la última palabra y que  Él dirige la historia.


Así pues basta de WhatsApp y de e-mails y de cosas en el muro. De corazón, os lo agradezco.

domingo, 1 de octubre de 2017

TRES PELÍCULAS SOBRE LA ESCUELA FELIZ



ADIÓS, MR. CHIPS (Reino Unido 1969) de  Herbert Ross
Mediados del siglo XIX. A la escuela de Brookfield, llega el joven profesor Mister Chips, que pasará allí toda su vida como maestro de varias generaciones, hasta la Primera Guerra Mundial. Nueva adaptación musical de la novela de James Hilton que supuso el debut como director de Herbert Ross. Cine muy clásico y modélico cuya primera versión es más valiosa. Subraya la dignidad del maestro y la obra bien hecha

SER Y TENER (Francia,2002) Nicolas Philibert
Docudrama que muestra la vida de una pequeña clase de un pueblo a lo largo de todo un curso, mostrándonos una mirada a la educación primaria en el corazón de la Landa francesa. Una docena de alumnos entre 4 y 10 años, reunidos en la misma clase, se forman en todas las materias bajo la tutoría de un solo profesor de extraordinaria dedicación. Maestro de la autoridad tranquila, el profesor Georges López conduce a los chicos hacia la adolescencia, mediando entre sus disputas y escuchando sus problemas.


NI UNO MENOS (China 1999) de Zhang Yimou
Una niña de 13 años, Wei Minzhi, que vive en un pueblo de las montañas, se ve obligada, por orden del alcalde, a sustituir durante un mes a su maestro. Éste le deja cada día un trozo de tiza y promete darle 10 yuan si consigue que ningún estudiante abandone la escuela. Sin embargo, el revoltoso Zhang Huike abandona la clase para ir a la ciudad en busca de trabajo, y la abnegada Minzhi tendrá que ingeniárselas para que regrese a la escuela. Su secuencia final (los niños escribiendo con tiza decolores en la pizarra) es memorable.

viernes, 29 de septiembre de 2017

LA ESCUELA FELIZ (PRINCIPIO DE CURSO)



Ya ha empezado el curso escolar. Por las mañanas, bien temprano ya vemos a los niños con sus relucientes mochilas o sus carritos, sus zapatillas nuevas y su ropa estrenada, acompañados de los papás o los abuelos dirigirse al colegio. Los veteranos con vehemencia, los más pequeñitos, y al principio, con cierta resistencia pero todos ya con alegría e ilusión: todo es nuevo y acuden al lugar de encuentro con sus profesores, compañeros y amigos. Allí aprenderán a ser auténticos hombres y mujeres auténticos, a adquirir conocimientos y cultura y también la ilusión y esperanza de dar sentido humano a sus vidas. ¡Dichosa la sociedad que facilita a los niños la ocasión de tener una escuela feliz! .

Podríamos ver muchas películas donde esto sucede, aunque la mayoría no se sustrae a los problemas que surgen especialmente en los lugares donde el bajo nivel de vida, la carestía y la pobreza, y también a la violencia y la guerra no permiten que la educación sea algo digna y fácil. Pese a las grandes dificultades que educadores y educandos a veces tienen que superar, al final y siempre, aparece la satisfacción del cumplimiento del deber del maestro y los alumnos, aunque a veces haga falta hasta el heroísmo.

jueves, 28 de septiembre de 2017

MÁS SOBRE DETROIT


Detroit, como en todo el cine de Katryn Bigelow , ayudada por su habitual guionista, tiene la intención de,  además de informarnos y atraernos con una historia aunque conocida, apasionante,  y documentarnos a través de imágenes de documental y fotografías de personas intercaladas a lo largo del relato. Arranca con un largo rótulo que da noticia de cómo hasta entonces había devenido la situación oprimida de la población negra en la ciudad deprimida de Detroit, ahora arruinada y medio despoblada. Las secuencias primeras de las revueltas y rebeliones de las gentes acosadas por las fuerzas de seguridad son verdaderamente formidables. Después, de las situaciones generales, la película parece  en su parte central remansarse en el retrato de los personajes que interactuarán en el trágico suceso del motel: los policías sádicos y racistas, el pacificador guardia de seguridad,  los dos amigos músicos que han buscado cobijo, el irresponsable traficante de drogas, las muchachas casi adolescentes y ligeras de cascos… Todos, algunos sin culpa, aportarán lumbre a esa espantosa hoguera. Después, y ya en el último tramo de la película, contemplamos la resolución inicua que la justicia dio al terrible atropello.

Detroit finaliza, a pesar de su desesperanzada violencia , con un final muy humano, incluso religioso, al mostrarnos como su protagonista, el joven líder y promesa de un pujante grupo musical, traumatizado por lo sufrido, sacrifica lo que hubiera sido su brillante carrera, e ingresa en el humilde coro de góspel de una humilde parroquia.

Lo mejor: la electrizante y angustiosa secuencia del motel, llena de tenso suspense.

Lo mejorable: que las escenas del injusto juicio no sean más explícitas.