domingo, 15 de julio de 2018

LA BUENA NOTICIA DE MI DOMINGO. PERTRECHADOS PARA EL EVANGELIO



En el Evangelio de este domingo aparece unas palabras de Jesús donde da unos consejos para anunciar a los demás su buena noticia. El texto es de San Marcos  tiene como todo lo que él se redactó un un cierto aire de primitivismo. Jesús les dice a los apóstoles que vayan de dos en dos y que lleven lo imprescindible. Sin duda era la primera práctica de misión que en la Iglesia primitiva harían los primeras comunidades cristianas. (¡De dos en dos: lo que hace hoy ciertos miembros de las iglesias no católicas visitando las casas. La Iglesia Católica parece haber olvidado este método que prefiere evangelizar llenando catedrales o grandes estadios).

Lo importante es fijarse en la finalidad de tal misión: hacer el bien a los demás expresado en las creencias que en aquel entonces se tenía: existencia de demonios que se podían expulsar, la sanación ritual con aceite…, en definitiva sembrar dicha y bienestar entre los seres humanos.

Si el objetivo era bien claro, sin embargo, Jesús afirma que los medios para la misión no son tan importantes. Hay que ser sobrios en los instrumentos de la evangelización. Uno piensa ahora en ciertas Iglesias nacionales  o Conferencias Episcopales que necesitan poderosos medios de comunicación (prensa, canales de televisión, etcétera) para así mejor trasmitir el mensaje de Jesús. Lo triste y paradójico es que esos mismos medios a veces se revuelven contra el mismo Evangelio. Y si no, escúchense y véanse algunos programas de la Cope y canales “confesionales” de televisión.

sábado, 14 de julio de 2018

CONSCIENCIA DE DIOS




¿Está presente Dios en mi vida? ¿Cómo puedo ser consciente de su presencia?

"Usted perdone -le dijo un pez a otro-, es usted más viejo y con más experiencia que yo, y probablemente usted podrá ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman “Océano”? He estado buscándolo por todas partes sin resultado”.
“El Océano- respondió el viejo pez -es dónde estás ahora mismo”.
“¿Esto? Pero si esto no es más que agua… lo que yo busco es el “Océano” -replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte”.

“DEJA DE BUSCAR, PEQUEÑO PEZ. NO HAY NADA QUE BUSCAR. LO ÚNICO QUE TIENES QUE HACER ES MIRAR”


Anthony de Melo. ”El pequeño pez” en su libro “El canto del pájaro”.

viernes, 13 de julio de 2018

EL ABUELO DIMAS


Se publicó ya hace años esta  viñeta de nuestro llorado Forges que yo siempre tengo reproducida en mi cartel de avisos.En este tiempo en que todo el mundo parece hacer caridad -que llaman solidaridad- como propaganda política, o como empresas de ONGs, bien vale la pena recordar que hay muchas otras maneras, sin solemnes declaraciones, sin discursos pidiendo medallas, sin demagogia barata, de ayudar a los que lo necesiten de un modo muy sencillo y eficaz, como hacen Blasillo y sus amigo que mejoran el mundo sacando a pasear al abuelo Dimas.

jueves, 12 de julio de 2018

LA SED
















LA SED
No sé a dónde va
este hilo de agua que parece plata derrochada
y que de la oscura tierra fluye.
Alivia levemente el ardor de las piedras
e ilumina la ceguera del muro.
La hierba se ilusiona con promesa de eternidad. 
El barro que surge apunta a la vida.

¿Será todo como un sueño de primavera?

miércoles, 11 de julio de 2018

EN NUEVA YORK


Antes de ayer regresé de Nueva York. Han sido ocho días de estancia en la que, para mí, es la ciudad más increíble del mundo. Hace cuatro años tambien estuve allí, aunque las visitas a Filadelfia y Washington no me permitieron estar mucho tiempo. Ahora, esta semana entera, he podido hacer lo que más me gusta precisamente en Nueva York: callejear, pasear por las calles como los muchos turistas que, boquiabiertos, contemplan el paisaje urbano más colosal del mundo y a la vez más humano. Estos viajes para mí relativizan lo que es el mundo, las naciones, las patrias. 

Con mi flamante cámara -ésta es como un tercer ojo que suele observar a veces lo que la mirada superficial no ve-, he podido captar muchas imágenes de gente, de calles, de edificios y algo inolvidable de Nueva York: sus plurales contrastes.

Lo mejor de todo viaje es que las experiencias que adquieres se queda en la memoria de dónde poco a poco vas reviviéndolas.