domingo, 17 de octubre de 2021

UNA PARÁBOLA DE WISLAWA SZYMBORSKA

 


PARÁBOLA

 

Ciertos pescadores sacaron del fondo del mar una botella. Había en la botella un papel, y en el papel estas palabras: “¡Socorro, estoy aquí. El océano me arrojó a una isla desierta. Estoy en la orilla y espero ayuda. Dense prisa. Estoy aquí!”

 

-No tiene fecha seguramente es ya demasiado tarde. La botella pudo haber flotado mucho tiempo, dijo el pescador primero.

 

-Y el lugar no está indicado. Ni siquiera se sabe en qué océano, dijo el pescador segundo.

 

-Ni demasiado tarde ni demasiado lejos. La isla Aquí está en todos lados, dijo el pescador tercero.

 

El ambiente se volvió incómodo, cayó el silencio.Las verdades generales tienen ese problema.

 

[GB] WISLAWA SZYBORSKAPoesía no completa.

viernes, 15 de octubre de 2021

RUMORES DE OBISPOS

 


Hoy cumple 76 años el cardenal arzobispo de Valencia Antonio Cañizares a quien desde aquí felicito. Tiene seis meses menos de edad que el que esto escribe. Hace un año presentó por normativa su dimisión como arzobispo de Valencia. Es lógico que la aceptación de ésta sea y por tanto su cese, inminentes.

 

Naturalmente ahora aparecen las cábalas y diretes de quién será el próximo epíscopo de esta diócesis. A mí me ha llegado el “rumor de ángeles” es decir de la nada inútil, que, para sustituirle, va a ser nombrado un cardenal con 71 años de edad, que ha estado durante muchos años no sólo fuera de Valencia (es de origen andaluz, aunque con muchos años viviendo en Cataluña y luego en Latinoamérica), sino que incluso ahora vive y gobierna una diócesis de fuera de España. Pero como digo, es simplemente un rumor tan volátil que seguramente se lo llevará el viento.

 

Pienso con tristeza esta situación de nuestra diócesis de Valencia: porque necesita alguien que la gobierne con conocimiento de su idiosincrasia, de la problemática de laicos y sacerdotes que tiene. Para ello sería necesaria una consulta al pueblo que ha de guiar. No deseo un cardenal, ni un arzobispo (bueno, eso es inevitable puesto que Valencia es una archidiócesis), ni un obispo: quiero un pastor que esté cerca de verdad de las ovejas de su rebaño (no me gustan estos nombres: demasiado gregarios).

domingo, 10 de octubre de 2021

LAS TERRAZAS

 


El alcalde dice que se prohibirán muchas terrazas que la pandemia esparció por calles y plazas. Es la ley de la nueva normalidad.


¿A qué sabrá entonces la rubia cerveza oreada por la brisa y pintada por las hojas de los árboles? Los gorriones y las palomas, tímidos y atrevidos a la vez, que buscaban las migajas entre las mesas, ¿dónde encontrarán su sustento?

La coca-cola y las patatas fritas, ¿sabrán reconocer al amigo que se espera? ¿Se encontrarán los amantes en sus citas clandestinas perdidos entre la muchedumbre?


¡La copa helada de vino blanco palidecerá bajo la luz de neón y las cafeterías se tornarán en garitos del desconsuelo!

sábado, 9 de octubre de 2021

MIGUEL PRIMA CON LA SEÑERA

 



En este radiante día 9 de Octubre día de nuestra Comunidad Autónoma estoy recordando a nuestro llorado y común amigo Miguel Prima que todos los años acudía con una señera desgastada y vieja a los actos que en el centro de nuestra ciudad se celebraban con motivo de tal solemnidad.


Como digo, con su bandera, él como un buen valenciano más y lejos de los  políticos, se llegaba hasta el Ayuntamiento para participar en la procesión cívica que saliendo desde allí entraba en la catedral (¡con qué devoción él cantaba también el Tedeum!) y luego iba hasta la Glorieta donde acababa el acto de homenaje a Jaume I el Conqueridor. Muchos que estaban allí esperando, al ver la señera que portaba Miguel, tan vieja, tan descolorida y tan deteriorada, la confundían con la original que llegaba mucho más atrás y aplaudían a rabiar. Cuando advertían su error, decían: -“¡No, no es esa!” y dejaban de aplaudir. Él se reía con esa risa que parecía una infantil sorna.

 

¡Qué grande era nuestro Miguel, qué sencillo, siempre detrás de las causas nobles!

¡Feliz día de nuestra Comunidad Valenciana a todos!

jueves, 7 de octubre de 2021

UN ESCÁNDALO, TODOS LOS ESCÁNDALOS

 




       

Amigos, ¡cuánta vergüenza y tristeza siento, como el Papa Francisco, de lo que ha sucedido en Francia: ¡más de 300.000 victimas de abusos sexuales! 

La Iglesia ha dilapidado su tesoro que consiste en ayudar a creer y vivir el Evangelio de Jesús y ha perdido la credibilidad. Además de exigir responsabilidad a los sacerdotes abusadores, hay que esclarecer también a los obispos e incluso papas (!) su parte de culpabilidad. Refugiada en evitar el escándalo a costa del sufrimiento de los inocentes, la Iglesia debe revisar los fundamentos y causas de esa situación tan terrible: su concepto de la sexualidad, el discernimiento en los seminarios, el celibato tan valioso, pero también tiene sus miserias. Difíciles, espinosas cuestiones.

 

Esto es también, ay,  la llamada “comunión de los santos”: sus manchas son nuestras manchas. Ahora es seguramente tarde para restaurar: el daño es inconmensurable y los pecados de unos son también los pecados de todo el pueblo de Dios. Quiero creer, no obstante, que otra Iglesia es posible. ¡Me duele tanto la Iglesia!

viernes, 1 de octubre de 2021

SOBRE LOS ÁNGELES

 


El día dos de octubre es la fiesta de los Santos Ángeles Custodios. Es el patrón de la policía. Y muchos de nosotros tenemos una pequeña e infantil devoción a estos seres que nos acompañan invisiblemente. Qué tierna – aunque algo cursi- es esa imagen de unos niños al borde del abismo que son protegidos por su ángel de la guarda.

 

La Iglesia afirma que existen pero no como nosotros existimos. Los ángeles son presencias de Dios que cruzan misteriosamente nuestras vidas. La palabra “ángel” es prácticamente un sinónimo de que Dios se hace presente en la vida de los humanos. Esas presencias misteriosas las cantó Rafael Alberti en los poemas de su libro “Sobre Los Ángeles” uno de sus mejores poemarios. Mi antiguo profesor el dominico padre Gelabert afirma que hablar del “ángel de la guarda, es un modo de decir que Dios cuida de cada persona de forma permanente, con un cariño inmenso”.

 

Jesús de Nazaret tenía también su ángel de la guarda: se le manifestó en el grave peligro de la tentación en el desierto y acudió a consolarlo en la profunda tristeza de la noche amarga de Getsemaní. El filósofo danés Kierkegaard escribió: “¡Angeles, ángeles! ¡algunos dicen que no existen! Bien, pues compórtate tú como un ángel y así habrá un ángel en este mundo”.