martes, 7 de julio de 2015

Curas novatos, curas veteranos


Ahí los tenéis, son los nuevos curas, que acaban de recibir el nombramiento de su primer destino. Llenos de ilusión y de fe, conscientes de que ahora empieza su misión. A todos ellos les deseo lo mejor: que acierten en el modo de ser buenos sacerdotes, cercanos a Cristo, cercanos a los hombres, abiertos al  mundo de hoy. Y que Dios les ayude, porque sin duda en el campo de la Iglesia en la que ellos van a trabajar se van a dar muy grandes cambios. Pero que no tengan miedo, si son coherentes con su fe en Jesucristo y su Evangelio, Él estará con ellos siempre. 

Hace dos semanas que fueron ordenados sacerdotes. Un largo camino de apostolado les espera. Ayer, día 7, yo también fui ordenado sacerdote. Eso fue en 1971. Ya he recorrido la mayor parte de mi camino sacerdotal, aunque si Dios quiere, aún me quedan algunos pasos más. A Él doy gracias por todas sus bendiciones y por la felicidad que me ha dado. 

Un rito muy arcaico y hermoso en Llìria



La ceremonia es muy antigua, con un gran sabor arcaico. pero es muy hermosa y evoca maravillosamente bien el esfuerzo humano por acceder a lo trascendente. Sus gestos y ritos proceden sin duda de lo más sagrado y de la más vieja historia: el pueblo de Israel, la antigüedad pagana.

Me refiero al acto que ayer presidió el cardenal Cañizares como Obispo de Valencia en la Parroquia de María Madre de la Iglesia de Llìria. Allí estaba yo  el domingo pasado participando con otros sacerdotes, en la Eucaristía que se celebró con motivo del 50 aniversario de la construcción del templo que estaba abarrotado de feligreses.

Con ese motivo, se consagró un una nueva mesa de altar, construida en mármol y bellamente tallada con las efigies de los cuatro evangelistas.

 Se comenzó con la oración de bendición. Después se colocó bajo la mesa del altar la reliquia de un santo (en este caso, las de un beato que murió mártir en la guerra civil). Después el Arzobispo derramó el santo óleo y luego lo esparció por toda la superficie del altar. El suave olor del aceite perfumado llegó hasta nosotros. A continuación, colocó en el centro de la mesa un brasero con ascuas ardientes sobre el que echó abundante incienso. Su humo subió hacia lo alto y perfumó todo el templo. Después de ser  vestido con los manteles se colocó sobre el altar los cirios que el párroco encendió.

Fue una ceremonia muy bonita, ejecutada con una gran brillantez, y se notaba que estaba muy bien preparada. (¡Enhorabuena, Miguel Angel!)


Es innegable la belleza inmensa de la liturgia católica. Lástima que a veces este tan bello ceremonial nos oculte a lo más importante: nuestra adhesión a través de la fe personal a Jesucristo. Pero, si esto ayuda…

sábado, 4 de julio de 2015

¿Los curas a la sacristía?


¿Sabíais que Jeb Bush, nieto del nefasto presidente Bush, que pretende ocupar la presidencia de los Estados Unidos, se convirtió al catolicismo? Como toda la saga de los Bush, es de una ideología conservadora, casi integrista. Partidario de la masiva explotación petrolífera,  piensa que el cambio climático no tiene nada que ver con las actividades humanas de explotación.

Cuando hace muy poco le preguntaron lo que pensaba sobre la encíclica del Papa Francisco “Laudato si´” que denuncia y critica la destrucción planetaria que la de que la acción humana está realizando, el respondió que la fe es algo privado y que no permite que lo que digan obispos y cardenales (o papas) se inmiscuyan en la política.

Esto también ocurre entre nosotros y a nivel de la sociedad actual. Cuando la iglesia pretende dar su opinión y su testimonio sobre cuestiones graves que ocurren en nuestro mundo enseguida la silencia o le quitan el derecho a dar su opinión.   Aunque quedan  todavía algunos obispos que más que opinar quieren imponer, el testimonio del Papa, que habla bien claro pero siempre como una propuesta, es la vía por la que se debe conducir a la Iglesia.

Pedir que los obispos y curas se metan sólo en sus asuntos es negar a los creyentes una dimensión social y política que debe tener la fe cristiana. Ya no vale decir que los curas, done mejor está es en la sacristía.   

viernes, 3 de julio de 2015

Nuestra historia personal


Cena con unos amigos anoche al aire libre. Aunque el día fue tórrido, una brisa fresca nos alegró la velada. El condumio abundante, sabroso y delicioso. Un buen vino y abundante cerveza lo regó. (Yo tuve, ay, que guardar mi estricta dieta). Pero disfruté mucho de la compañía de tanta gente. Éramos alrededor de veinticinco, todos amigos desde hace muchos años.

¿Qué celebrábamos? Pues y en primer lugar, la entrada del verano que como veis ha entrado fuertecito. A los postres, alguien propuso un brindis: resulta que el anfitrión de la casa que nos acogía en este mismo día celebraba su doble nacimiento, por así decir, el que le dio a luz y el que después de un gravísimo accidente, volvió otra vez a verla.

Quien proponía el brindis y recordaba aquellos eventos, habló de un alineamiento y conjunción de astros que protegió la vida de nuestro amigo. ¿Era una simple forma retórica de hablar? Yo expresé que al final nos vamos a creer eso de la astrología. Por dentro de mí yo daba gracias a Dios por la vida plena de mi amigo. Y pensaba que nuestra historia personal, siempre libre y autónoma, está escrita (aunque a veces no lo entendamos) en las manos amorosas de Él.


Deo gratias!

La incertidumbre de Grecia

Atenas, en 1981, cuando yo la visité.

A través de los medios de comunicación seguimos la difícil situación por la que están atravesando los griegos. Como estamos en la aldea global es como si nos estuviera pasando a nosotros; da la sensación que somos todos víctimas de una conspiración cuya autoría y culpabilidad parece anónima.  Cada vez aparece más al descubierto la sinrazón de un sistema político y económico que es capaz de provocar tales situaciones, con repercusiones verdaderamente penosas por no decir trágicas: allí en las hermosas tierras de Grecia ¿cómo será la pobreza?

¿Y quién es el culpable? La verdad es que parece difícil dilucidarlo, pero ya es hora de que desde la Comunidad Europea, donde todos parecen que encuentran las respuestas a las preguntas,  se plantee de verdad que con este feroz capitalismo así no se puede seguir.

O vendrán las consecuencias. 

miércoles, 1 de julio de 2015

Leyendo la encíclica del Papa


Llevo unos días leyendo muy despacio la encíclica del Papa "Laudato si". Una pura maravilla; además de amena, está literariamente muy bien escrita. Ya os contaré. 

La leo con lentitud no porque sea difícil su lectura, sino para apreciar realmente el gran fondo del mensaje que tiene. Ojalá muchos pastores de la Iglesia cuando se dirigen por escrito a sus ovejas lo hiciesen con tan meridiana claridad, si en elabstruso impedimento del lenguaje clerical.