lunes, 20 de noviembre de 2017

CIELO Y TIERRA SE ENCUENTRAN




He estado con unos buenos amigos este fin de semana en Benasque, allí donde en las alturas de las montañas  la tierra y el cielo y parecen encontrarse. Otra vez vuelvo con el espíritu rejuvenecido por el contacto con la naturaleza envuelta en el aire más frío y transparente y puro. 


El otoño prácticamente ha terminado y el invierno se hace presente con las primeras nevadas en las cumbres. En lo más bajo de los valles, sin embargo, los árboles se resisten a desnudarse de sus hojas rojas, ocres y doradas . Robles y abedules, hayas,  servales, álamos y chopos parecen despedirse gloriosamente con sus cálidos colores antes de dormirse en largo sueño del invierno.

¡Qué lastima que el disfrute y placer de estos increíbles Pirineos estén tan lejos!



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