jueves, 28 de junio de 2018

NO A LAS MUJERES-CURAS EN LA IGLESIA (POR AHORA)


El sacerdocio de la mujer en la Iglesia Católica… ¿vendrá  o no vendrá?

Pues parece ser que no. Un último documento emanado de la Prefectura de la Doctrina de la Fe (el antiguo y temido Santo Oficio) ha cerrado toda posibilidad… por ahora. Lo llamativo es que dicha afirmación ha salido de labios del nuevo prefecto nombrado por el Papa Francisco, el mallorquín  Luis Ladaria, después que aquel destituyera al duro cardenal alemán , explícito opositor de su pontificado. 

Monseñor Ladaria que ha sido proclamado cardenal estos días, ha dicho que el acceso de la mujer al sacerdocio es una decisión que no cambiará, que es “una doctrina definitiva pues la Iglesia reconoce que la imposibilidad de ordenar mujeres pertenece a la sustancia del sacramento del orden” (!) . Esa sustancia parece estar -dice el nuevo cardenal- “en que Cristo ha querido conferir este sacramento a los doce apóstoles, todo hombres (!!!), que a su vez, lo han comunicado a otros hombres”

Lea admiraciones entre paréntesis son mías. No soy teólogo, pero a mi me parecen que son afirmaciones que no se sostienen en sí mismas. Da la sensación de encastillamiento en unas posiciones que hoy no aguantan una simple argumentación de sentido común. ¿Qué piensa el pueblo de Dios, el llano, el de la base, sobre esta cuestión? Otra vez una Iglesia con mayúsculas porque es la oficial y detenta el poder,  se antepone a loa otra iglesia de a pie, que es el verdadero Pueblo de Dios.


De todos modos , otras torres mas altas han caído y  mas verdes las ha segado. El tiempo y las necesidades lo dirán

martes, 26 de junio de 2018

LA CARRETA DEL ROCÍO EN VALENCIA



Buscando en mis archivos de fotografías para atender a un amigo que me pide unas de la Hermandad del Rocío, he encontrado éstas que son un tanto peculiares: las de la Carreta de la Hermandad cuando ésta hizo su celebración del veinticinco aniversario de su ingreso como hermandad filial de la de Almonte.
La carreta estaba dentro del templo de la Parroquia de los Ángeles, esperando que al día siguiente, que salío lluvioso y triste, la condujeran sus hermanos hasta la Basílica de la Virgen de los  Desamparados, como así ocurrió. Estas dos bonitas fotos me lo recuerdan.

domingo, 24 de junio de 2018

LA BUENA NOTICIA DE MI DOMINGO: JUAN BAUTISTA



Confundida con los ritos del equinoccio de verano -fuego y agua, sol orgulloso-, la figura colosal de Juan el Bautista el hijo de Zacarías -puro grito, inhóspito desierto, conversión y alarma- emerge como un gigante en medio de lasitud y la molicie del verano que llega.

Juan Bautista resume todo que es el Antiguo Testamento. El pasado de promesa y esperanza de ayer que se actualiza en el hoy y el futuro que trae Jesús. ¡Su firmeza, su austeridad hacen tanta falta en el cómodo mundo cristiano en el que se vive hoy!


Juan Bautista nos recuerda el silencio que hay que guardar sobre lo esencial. Es una flecha dirigido hacia el centro de la diana de la fe cristiana.

sábado, 23 de junio de 2018

EL MURO Y EL CÉSPED



Piedra y yerba.
Mineral y vegetal.
Inerte y vivo.
Inmutable y pasajero.
Presente y ayer.
Firme, duro y caricia, molde.
Permanente y marchito.
Eterno y efímero

Vida y sueño.

domingo, 17 de junio de 2018

LA BUENA NOTICIA DE MI DOMINGO: VIEJAS SEMILLAS, BROTES NUEVOS



Construir un mundo nuevo, un mundo mejor, donde los seres humanos nos reconozcamos como hermanos y juntos emprendamos el proyecto de Jesús que él llamaba "Reino de Dios o  Reino de los Cielos". No es algo que sólo va a ser más allá de la vida ni un reino donde se detente el poder. El reino de Jesús es en la misma vida: vivir en plenitud de alegría, de libertad, de justicia, de convivencia en paz.

En mi interior sin duda Dios ha sembrado semillas de ese reino que pueden provocar con mi colaboración el crecimiento de los frondosos árboles que dan frutos, sombra y cobijo. ¿Cuales son esas cualidades positivas que yo poseo y que, como semillas, deben crecer?

Pero también hoy en el mundo (¡incluso en el mundo de la política!) hay signos que son las semillas que podrían hacernos caminar hacia esa nueva realidad y  hacia esa sociedad igualitaria y libre que ansiamos: obviando la sospecha del oportunismo político, o del postureo de los líderes sociales, la acogida del barco rebosante de inmigrantes, la sanidad para todos, y otras decisiones que hoy se están adoptando, ¿no son como semillas que pueden crecer y crecer hasta convertirse  en árboles grandes que den la sombra de la libertad, el cobijo de la solidaridad, el regalo de la paz? 


sábado, 16 de junio de 2018

UNA ASAMBLEA PARROQUIAL MUY VIVA


Con la Asamblea Parroquial de fin  fue curso, dimos anoche por acabado el proceso de la pastoral parroquial del presente ejercicio 2017-2018. Aunque acudió menos gente de la que debiera (se interpuso un imponderable a esa hora: se celebraba el primer partido del mundial del fútbol, y éste es un dios al que mucha gente adora y al que se rinde, incluso la más piadosa), lo cierto que la reunión, abierta al dialogo y a las proposiciones, transcurrió muy fluida y tranquila, aunque quizá algo caótica por la lluvia de ideas y opiniones que se manifestaron. No se siguió rigurosamente el orden del día lo cual dotó a la asamblea de una espontaneidad y naturalidad manifiesta.

La gran cuestión común de todos los que participaron fue el deseo y intento que se vive de transformar la Parroquia de San Antonio de Padua, que es ahora prácticamente una parroquia de mantenimiento donde se sigue lo establecido oficialmente y se hace “lo de toda la vida” para convertirla en una “parroquia de evangelización”, es decir que convoque y reúna en su seno a gente nueva que haya sido capaz de haber escuchado el anuncio de que Jesus es el Salvador puesto que le puede llenar de sentido sus vidas. Pero eso, ¡cómo se hace? Hubo voces de desaliento, puesto que parece que en el iglesia siempre seamos los mismos. otros hablaban de metodologías e instrumentos de pastoral algo extraños (hacer talleres de manualidades, corte y confección, pintura… etc.) con el fin de hacer prosélitos, de que la gente llene el templo. 

Pero no se trata de eso: el fin de las parroquias no es el conseguir el éxito de que se llenen, sino el de formar comunidades más bien pequeñas de encuentro de gente que se haya a la vez encontrado con Jesús. ¿de qué sirven los bancos llenos de personas si estando tan juntos no nos reconocemos como discípulos de Jesus, hermanos de esa gran familia?

Acabóse la asamblea realizando lo que a la vez que estamos soñando: juntos como hermanos en la mesa para cenar.