sábado, 30 de julio de 2022

LLEGA LA HORA DE JUBILARSE



 A raíz de que la salud de  mi corazón, que  allá en mayo me dio un buen susto y que a hora de hoy parece haberse desvaído, me planteé como una respuesta a los avisos que mi salud me manda y dada la edad que ya tengo (setenta y siete años) si era conveniente seguir en la brecha de la responsabilidad de seguir siendo Cura Párroco con todas la consecuencias que eso acarrea. (Entre los sacerdotes, la jubilación te llega a los setenta y cinco, pero si tienes ánimos y salud, se puede uno retirar a los ochenta años).

En fin, que me puse ante el dilema: seguir o no seguir como párroco en esta Parroquia de San Antonio de Padua. El aviso cordial me inclinó a dejar el cargo y tomé la importante resolución de abandonarlo, aun cando me quedara en la parroquia como sacerdote adscrito durante cierto tiempo.

Así que ayer mismo en la publicación de la lista de nombramientos que aparecía en la página web del Arzobispado está el nombramiento mío como adscrito y a la vez mi cese como Párroco. Aun cuando es algo triste dejar una parroquia tan estupenda como ésta, me llené de a alegría porque conseguía algo que estaba deseando tiempo ha: descansar de las obligaciones pastorales. Seguiré sirviendo a la parroquia y a la Iglesia de otra manera, más descansadamente… 

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