domingo, 13 de octubre de 2019

EN LA MUERTE DE UN AMIGO: J.M. DÍAZ RODELAS.


Cariñosamente le llamábamos «El canario» pues nació en las Islas Afortunadas, y su nombre era Juan Miguel Díaz Rodelas. Un buen amigo. Un gran profesor. Un hombre sabio, sencillo y humilde. En la última cuaresma estuvo en la Parroquia para clausurar un curso sobre la Biblia que allí se hizo.
Le llamaras cuando le llamaras, siempre estaba dispuesto a acudir para dar sus lecciones, claras y profundas, sobre la Sagrada Escritura.
Lo tuve de profesor cuando estudiaba yo en la licenciatura de teología. Aun me acuerdo sobre qué versó el examen que me hizo, que entonces era oral: hacer una exégesis del texto de Mateo sobre la «corrección fraterna» (Mt. 18, 15-20). Me puso una buena nota.

Ahora, repentinamente, Juan Miguel ha fallecido. Ando conmocionado, como tantos. Dios llama dónde y cuándo quiere. Hemos perdido un gran hombre. Un sabio, un hermano, un amigo. Cuando proclame la Palabra de Dios en la Misa, me acordaré de él, pues fue uno de los autores de la nueva traducción. En la orilla de Dios está ahora. Que desde allí interceda por nosotros.

1 comentario:

  1. Que pesar me ha producido la noticia de la muerte de Juan Miguel Díaz Rodelas.Fue un gran sacerdote y amigo de muchos feligreses de S. Antonio de Padua, mi Parroquia. Nos
    Explicó el Antiguo Testamento como con una claridad como no he escuchado a otro conferenciante. ¡ Que Dios te tenga en su abrazo amoroso! Te recordaremos siempre.

    ResponderEliminar