LA BATALLA PERDIDA DE LAS PRIMERAS COMUNIONES.
En estas semanas de mayo y junio se celebran en muchísimos pueblos y ciudades de España las primeras comuniones de los niños/as. Estos se acercan a recibir por primera vez en la eucaristía la comunión. a una edad -ocho ó nueve años- que muchos piensan no ser la más adecuada.
Hace 10 años los obispos franceses hablaban que sería más adecuado recibir este sacramento a los 18 años por la responsabilidad que significa recibir la comunión En cambio se podría adelantar el sacramento de la confirmación.
Suele ser en la mayoría de los casos, la primera y la última comunión.
Es una gran fiesta familiar que en muchos hogares católicos se viene celebrando, aunque como tantas cosas de nuestra religión también están en declive.
El incentivo que para muchos niños significaba el recibir muchos regalos y también para las niñas para ellos vestirse de almirantes, de hombrecitos formales, y ellas de lucir bellos modelos y hasta vestidos de princesa ya ha cesado.
También ocurre porque a lo largo de todo el año aquí a los niños no se les priva ya de ningún regalo y de ningún capricho y también pueden disfrazarse extravagantes vestidos o princesas en las muchas celebraciones escolares y festivas que menudean en el calendario lúdico del año.
Las parroquias, intentando aprovechar este deseo de las familias, intentan obligar a éstas a que asistan por lo menos durante dos años a las catequesis de preparación donde muchas de ellas son ocasión de puro adoctrinamiento y no de siembra de actitudes evangélicas. ¡Se les impone el duro deber de asistir, todos las semanas, a la misa dominical a familias que no han ido nunca los domingos a misa. (¡!), Haciéndoles sacrificar algo que les es tan necesario: descansar en el chalet