lunes, 6 de abril de 2026

POR FIN... MI LIBRO



 Que seguramente muchos de mis amigos ya se habrán enterado por otros conductos de las redes, quiero hacer constar constancia de la publicación de mi libro de poemas. Os adjunto el comentario magnífico que hizo mi amigo Pepe Jordan.

LLETRES D’HORABAIXA: “UN POEMARIO DE J. L. BARRERA DESDE SU UMBRAL DE ZONA“, per Josep Mª Jordán Galduf Una vez escribí una carta abierta a José Luis Barrera cuando este se hallaba entre la vida y la muerte (más cerca de la segunda que de la primera, realmente). La publiqué en 2023 en la revista Setmana Santa en Llíria, en la que él había colaborado de forma regular. Gracias a Dios se recuperó, tras una larga convalecencia, y ha seguido dando grandes y muy diversos frutos. Ahora acaba de publicar el libro Umbral de zona (Edeta editorial) en el que ha reunido una gran parte de sus poemas (algunos escritos en estos últimos años tan duros para él). 

Este libro de poesía de José Luis Barrera es un precioso regalo para todos los que lo conocemos y queremos, pero también para todos aquellos que a partir del mismo lo pueden descubrir y conocer mejor. Hay mucha belleza en sus palabras. Unas palabras que traducen hondas emociones y una mirada cargada de sensibilidad hacia todo lo que nos envuelve y, especialmente, hacia la vida interior: “A veces tiemblas porque no ves el camino y te preguntas: ¿dónde está el camino, la vía recta? A veces dudas si lo que miras es un espejismo o un paisaje luminoso donde habita la esperanza”.

Anticipo algunas sugerentes imágenes que aparecen en los bellos poemas de José Luis Barrera: un camino que a veces se desdibuja conforme avanza paso a paso, un árbol que necesita regarse cada día para que no se seque y reviva, un libro abierto sobre la repisa de una ventana, un cuaderno con las anotaciones a vuela pluma de las observaciones de un viaje, un paisaje repleto de color que pretende abrazar el poeta entusiasmado, una luz que torna en esperanza el otoño tardío del poeta, una oración silenciosa en medio del camino, la fe en la presencia permanente de Dios aunque no resulte siempre palpable, la música escondida detrás de cada cosa, las estrellas que vencen la zozobra y el cristal oscuro de la noche.

Decía Fabio Rosini (en El arte de la vida sana, ediciones Paulinas) que una aventura de curación comienza con una palabra que se escucha (una palabra que llega a nuestro oído y enciende una luz en nuestra mente), pero que esta debe completarse con otra palabra que se pronuncia (accediendo a ponernos en movimiento y a dar lo mejor de nosotros mismos bajo el impulso de aquella luz). Y eso es precisamente lo que hace José Luis Barrera en este libro suyo de poemas. La persona es narración, residiendo nuestra personalidad precisamente ahí, en nuestra memoria y nuestra narración. En tal sentido, este poemario de José Luis revela, con gran belleza y sutilidad, su propia memoria y narración vital.

Conocemos la rica personalidad poliédrica de José Luis Barrera: sacerdote (con gran experiencia en distintas parroquias), comentarista de cine (en diversos foros y publicaciones bien conocidas), profesor de secundaria, e interlocutor y buen acompañante capaz de estimular nuestra reflexión e impulsos espirituales. Pero en este libro se nos muestra ante todo con su dimensión de poeta, solo ante el peligro, abriéndonos su corazón frente a las circunstancias que le han rodeado a lo largo de su trayectoria. 

La vida de José Luis Barrera, como la de cada uno de nosotros, ha sido con frecuencia un camino sinuoso y lleno de altibajos. Pero él se ha sentido siempre en un “Umbral de Zona”. Este libro nos invita no solo a disfrutar de su lectura, sino también a vernos reflejados en las profundas emociones que emanan del mismo, en cada una de sus distintas partes. Recomiendo muy vivamente su lectura. Si lo hacen me lo agradecerán. Y brotará también nuestra gratitud al autor por este espléndido poemario.

 

domingo, 5 de abril de 2026

 


RESURRECCIÓN

Como un relámpago en el océano,

cuya luz cegadora clarifica su turbio fondo. 

Sólo tenemos una gruta 

que es una tumba abierta y vacía.  

¡Su promesa nos basta! 

La luz de nuestra fe en Jesucristo resucitado, 

disipa la oscuridad del hombre 

y las tinieblas del mundo: 

¡Hay un futuro mejor,

 renace la esperanza!


¡TE DESEO PUES 

UNA GRAN PASCUA DE RESURRECCIÓN!

viernes, 3 de abril de 2026

DICHOSO VIERNES SANTO


 El sentido de la muerte del Señor no es el conformismo de Dios. 

Jesús asumió con su muerte la de todos los culpables e inocentes del mundo, sus sufrimientos y dolores.

¡Dichoso y redentor Viernes Santo!



jueves, 19 de marzo de 2026

NUEVOS OSCARS, OTROS TIEMPOS

 

No sé si por los graves acontecimientos bélicos mundiales que estamos atravesando, me da la sensación de que este año la gala de los premios Oscars ha pasado bastante desapercibida.

Estoy enterado de que han sido cuatro las películas más aclamadas “Una batalla tras otra“, ”Pecadores “, “Hamnet”… He podido ver las tres y, de entre ellas, es la primera dirigida por Paul Tomas Anderson, la más interesante, aunque no se pase a un nivel muy alto.

Pero como digo, lo ocurrido en la Gala que se celebró en los Ángeles hace una semana, no ha pasado a la historia. Parece que nadie ha revindicado (excepto nuestro excelso Bardem que se repite más que el gazpacho) el derecho a la paz que precisamente los estadounidenses y su presidente parecen habernos usurpado. ¡Nadie ha levantado la voz contra esa inicua guerra! Más aún cuando actrices tan activistas y tan irrelevantes como la Jane Fonda y la Barbra Streirsand se han puesto a la greña por ver a quien le correspondía hacer el homenaje a Robert Redford con motivo de la muerte de éste, en el año anterior. Atrás parece haberse ya olvidado el activismo político contra la guerra de Vietnam de la para mí mediocre actriz Jane fonda y también la insoportable Barbra Streirsand, que solo tiene una bonita voz para cantar, que ya es mucho

 

martes, 10 de marzo de 2026

UNA GRAN ENTREVISTA

 


El domingo pasado apareció en LAS PROVINCIAS   una entrevista al filósofo  psicólogo Enrique Bonete, catedrático de Flosofía Moral de la facultad de derecho de la Universidad Miguel de Unamuno de Salamanca. Es valenciano, de Alcudia de Crespins. Es sumamente interesante lo que en dicha entrevista explicaba: cómo los seres humanos andamos buscando siempre el sentido de la vida, el porqué de la muerte.

 

Acaba de publicar un libro “ QUERIDO PROFE, ME INVADEN LAS TINIEBLAS “donde cuenta la experiencia de una relación que tuvo con una paciente que tenía con un cáncer terminal. Dicha relación acabó planteándole a él mismo una serie de interrogantes y disquisiciones sobre el sentido de la muerte. Afirmaba que aunque la fe le ayudaba a entender lo que puede ser la muerte: un salto a la vida por la resurrección de Cristo, ella no da del todo razón de este acontecmiento, sino  que simplemente la potencia. “ No por ser creyente uno lo tiene todo resuelto. No es verdad. La fe también origina interrogantes”

 

“Es cierto que la fe en Cristo, en alguien que ha muerto, manifiesta en el cristianismo la relevancia de la muerte, hay una esperanza cristiana pero existen dudas que origina la propia fe. Es más fácil actitud de quien no cree nada y no se preocupa por los demás y se plantea cuestiones trascendentes.”

 

Como digo, es sumamente interesante esta entrevista. Salió el domingo en “LAS PROVINCIAS”

 

miércoles, 25 de febrero de 2026

LOS ALMENDROS, OTRA VEZ



 Mi amigo me envía una foto del huerto de almendros florecidos que posee.

 

Otra vez, se sorprende de la fastuosa belleza con que se visten al final del invierno. Sales estos días al campo y el aire, perfumado, se inunda de aroma y éste parece llenarte de optimismo. Es el primer árbol que se despierta cuando va acabando el invierno, incluso en medio de él, cuando parece que todavía los fríos no se han ido. Mirarlos es llenarnos el corazón de esperanza, de que el rigor de esa estación desaparece para dar paso a un tiempo mejor, a la primavera.

 

Nunca nos cansaremos de sorprendernos. Yo le he contestado a mi amigo que me han mandado las fotografías que, en parte, ese asombroso renacer de los árboles de los almendros, que parecen secos y perdidos hace un mes, es en parte, debido a el que los ha cuidado durante todo el año con esmero trabajos.

 

Me viene a la cabeza ese verso de Antonio Machado: “Mi corazón espera un nuevo milagro de la Primavera”.