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jueves, 28 de mayo de 2020

LA HERMANDAD DE VALENCIA, SIN ROCIO


A mis hermanos que, aunque no presencialmente, con el corazón están haciendo la Romería. ¡Buen camino!


Mi Romería

¿Dónde está el camino 
por dónde va la senda,
dónde los pinos verdes,
y el sendero de la menta?

¿Dónde el relente en la noche,
la caricia de la hoguera,
el silencio que el tambor rompe
los pies hundidos en la arena?

¿Entre el acre lentisco, se alza,
enhiesto, el lirio de cuaresma, 
las rosas de las jaras, y el romero?

Contempla la espadaña esbelta,
los tres azulejos en la entrada. 
Arrebato de campanas reza.

Esquivos caballos pajarean
y sus relinchos barruntan 
oraciones y encendidas velas.

¡Llégate ya, que estás muy cerca, 
con pie cansado y corazón ligero,
que la Blanca Paloma te espera!

domingo, 15 de mayo de 2016

Pentecostés y la Virgen del Rocío del Espíritu Santo


         Hoy es Domingo de Pentecostés, día de la Pascua Granada, la culminación de la Pascua, donde terminan estos cincuenta días de haber vivido fuertemente la resurrección de Jesús de Nazaret. Para muchos, pasa, como un domingo más, casi desapercibido y su vida cristiana casi no se altera en nada. Pero es un hito importante en la vida de fe, si uno arrumba rutinas diarias t alberga en el corazón una auténtica conversión que la torne en un coherente seguidor de Jesús.

       También la fiesta de la Virgen del Espíritu, del Rocío del Espíritu, aunque sea, allá en el sur de Huelva, más propiamente el lunes, mañana. Marca también el final de la romería en la aldea de Almonte a la que yo he asistido durante muchos, muchos años. Me acuerdo estos días enormemente de esa ruta de peregrinación y como todos los que han vivido muchos años esos mismos días, las mismas tradiciones, los mismos ritos, se me hace presente, hora a hora, qué es lo que estarán haciendo en este momento mis hermanos, los romeros de la Hermandad de Valencia.

Este año, la lluvia intensa y pertinaz les ha aguado un poco la fiesta. Pero es difícil haga frío o calor, llueva o truene, estropear la alegría y la devoción que los rocieros suelen tener. Ambas cosas son muy compatibles, sin caer en los excesos que también se cometen y que parece ser la única noticia digna de ser aireada a los cuatro vientos por los medios de comunicación.


viernes, 17 de abril de 2015

Romeria primaveral en Llìria




Aunque oficialmente la Primavera hace ya casi un mes que está en marcha, en el pueblo de mi adopción, comienza cuando se celebra con solemnidad y entusiasmo el segundo lunes después de Pascua.  Es la fiesta de San Vicente Ferrer. En el siglo XIV, el fraile dominico Vicente Ferrer, famoso por su oratoria y milagros, se acercó hasta un paraje de Llíria donde el agua que siempre brotaba de un manantial y que por una terrible sequía, había dejado de manar. Él prometió -tradición y leyenda lo cuentan-que a partir de entonces crecería o menguaría pero nunca les faltaría agua para beber a los llirianos.

Así que todos los años en tal día los de Llíria  hacen una hermosa romería. Todo el pueblo se traslada hasta el paraje del manantial -lugar precioso- para dar gracias al santo. En hombros portan la imagen de San Vicente desde el pueblo hasta cinco kilómetros donde está la ermita. Todo el mundo lo celebra en el frondoso bosquecillo de arboles que rodean las lagunas del manantial. Bajo su sombra almuerzan, con apetito y abundancia. Después de la misa, un cura bendice las aguas  que con abundancia bullen en los ojos del manantial.
 

Es un día de alegría, de tradición, de primavera. Después todo el pueblo regresa al pueblo recorriendo sus calles principales. Las festeras van repartiendo caramelos-hasta llegar con la imagen a la iglesia en la Plaza Mayor donde se recoge el Santo. Sólo una nota discordante: hasta hace muy poco se años la romería acababa con una manifestación casi "salvaje" de algunos que, habiendo tuneado los motores de destartalados coches y pletóricos de alcohol los conducían y hacían un desfile con locura desenfrenada y en donde fuertes riesgos y graves peligros de accidentes eran concitados. Es el espíritu dionisíaco que toda romería posee. Hará tres o cuatro años se prohibió, con toda lógica y legalidad por seguridad, dado que el desmadre iba a más. Y el otro día al final de la procesión, un grupo que estaba en desacuerdo abuchearon al alcalde, porque lo habían suprimido.

jueves, 10 de julio de 2014

Gente del Rocío (1)

No me puedo resistir en dar a conocer la gente de la Hermandad que ha disfrutado este año de la Romería. Para topdos mi cariñoa, amsitad y... ¡mis oraciones!








 En otra entrada, más 

jueves, 3 de julio de 2014

La Romería de la Hermandad del Rocio. Una madrugada de "shock" (The end)






La imagen de la Virgen del Rocío se  dice que salía antaño de la ermita cuando empazaba a clarear el día. Ahora esto no ocurre antes de que las Hermandades recen conjuntamente el solemne Rosario que comienza a las 12 de la noche. ¡Estamos ya en el lunes!

Las numerosas carretas de Triana
Todas las hermandades acuden y se concentran en la plaza de Doñana. Una enorme explanada cercana al Santuario.  A las 11:30 de la noche cuando comienzan a concentrarse todas las hermandades y las calles de la aldea se iluminan con un reguero de velas encendidas. Las hermandades esperan que llegue la Hermandad Matriz de Almonte. Entonces por los altavoces diseminados por todo el lugar, comienza el rosario. Un rosario que se reza en sus distintas partes puesto que el tiempo que se emplea es muy largo. Todas las hermandades acaban sus rezos cuando llegan a la puerta de la ermita y retornan a sus casas.

Un momento del Rosario de Hermandades

Ahora, en la madrugada del lunes, son ya las dos de la noche, toca esperar a que salga de la ermita la Virgen a hombros de los almonteños.
El salto de la reja
 El Santuario está abarrotado de gente. No cabe un alfiler. Los cuerpos se tocan unos a otros. Hace un calor espantoso. Son los de los que quieren ver cómo los de Almonte saltan la reja y agarran las andas para transportar a la imagen de la Blanca Paloma. Yo nunca lo he visto en directo porque es una temeridad hacerlo. Este año la Virgen salió de la ermita a las tres y pico. Y la hermandad del Rocío de Valencia acudió a su lugar de cita: en la Plaza del Acebuchal, para que la Virgen la visitara. Como nunca se sabe cuándo va a llegar la imagen, acudimos muy prontamente. Esta vez estuvimos casi tres horas esperando. Pero bien vale la pena.

 Cuando empezaba ya a clarear en el cielo, llegó la imagen de la Virgen hasta el lugar donde estábamos. Hay que estar preparados: cuando  ya ha pasado por el anterior Simpecado, llega el momento que a mí me aterroriza: me suben a hombros en medio de una multitud que se atropella. Vas y vienes como si fueras un corcho en medio del mar. Y llega el momento maravilloso, mágico y sagrado en que la imagen de la Virgen está cerca, muy cerca del sin pecado. La imagen a pesar del tumulto que la arrastra se queda quieta y fija, delante de mí que estoy alzado en hombros delante del Sinpecado. Entonces (no sé como lo hago: pierdo la noción del tiempo y del lugar) y comienzo  a recitar en voz muy alta (una voz que no sé de dónde la saco) la Salve que acompañan rezando también todos los hermanos que parce caer en éxtasis. Es un momento único irrepetible, en donde pierdes prácticamente el control de tu raciocinio. Acabo dando los vivas clásicos a la Virgen hasta que ésta se va moviendo y separándose de nosotros: el momento no puede ser más emocionante. Llorando nos abrazamos unos a otros, y solamente decimos “¡que cerca, que cerca ha estado de nosotros!”. Supongo que para los antropólogos religiosos, esto lo considerará como una experiencia de lo sagrado, como una especie  de hierofanía una manifestación y experiencia de lo sagrado.
Esperando que llegue la imagen de la Virgen para rezar la Salve

 Ya acabó todo: regresamos casi en silencio, exhaustos y agotados no sólo por el sueño atrasado, sino por el latigazo de emoción profunda religiosa que hemos experimentado y por la adrenalina gastada en ese momento.

Alivio para los pies en un descanso del camino
 Ahora empieza el camino de regreso. Las maletas preparadas se cargan en el autobús y hacía las 11 de la mañana se sale camino de Valencia. Hacia las 10 ya de la noche, se llega a casa. La Romería de la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Valencia ha terminado.




Una carreta de Huelva



martes, 1 de julio de 2014

La Romería de la Hermandad de Valencia. El día grande: Pentecostés


La Virgen del Rocío (mas guapa que nunca) y la verja que hay que saltar


El domingo de Pentecostés es el día principal y más festivo toda la Romería del Rocío. Lógicamente, por ser domingo, es el día de mayor afluencia.  Se piensa que es el día de la Fiesta de la Virgen del Rocío. Pero ésta es el lunes.

En la misa de Pontifcal
Desde bien temprano comienza la gente de los pueblos próximos (aunque hoy con los coches y carreteras ya no hay lejanos) a recorrer  las calles de la aldea del Rocío; los devotos acuden rezar a la ermita que ha abierto sus puertas bien temprano.

Siguiendo a la carreta del Simpecado (obsérvense los floripondios que llevan)
A las 9:30 sale nuestra Hermandad con su Simpecado a incorporarse con las otras hermandades en la Plaza del Real Lugar de encuentro de todos los romeros para celebrar la solemne eucaristía de Pentecostés que preside el obispo de Huelva, valenciano y amigo, Don José Vilaplana.

Preentacion de la Hermandad de Umbrete con su tipica carreta de cajón. En el rinco de la izquierda de la foto, la presidenta de la Junta de Andalucía, doña Susana Díaz
Una guapa romera de la Hermandad de Albacete
La misa de pontifical que se celebra en un gran entarimado, formando gradas, donde está el monumento a la Coronación de la Virgen del Rocío, es impresionante. Este Año el coro rociero de Almonte cantó en la Misa. Por cierto, muy bien. Una gran multitud de romeros sigue con devoción y respeto y también con mucho calor la ceremonia .Suele casi siempre caer un sol de justicia que provoca muchos desvanecimientos. Los curas - más de cien concelebrantes-  también pasan su calorcito, arropados con las ropas litúrgicas.

La misa dura demasiado tiempo, pues incluye el Juramento de Reglas que hace la Hermandad Matriz de Almonte y luego sus filiales. Moniciones  excesivamente largas, la distribución de la comunión que por otro  lado está muy bien organizada y no se puede hacer más rápidamente. No sé si está bien que lo diga, pero está en Misa es un "palo" por su duración y temperatura. Después de la Misa yo suelo sentarme en el confesionario para administrar el Sacramento el Perdón y a veces estoy hasta dos horas escuchando confesiones

La visita del Obispo
Al mediodía del domingo,  el obispo y como ya he dicho es valenciano y compañero mío de estudios, viene a visitar la casa de Valencia. Si es la hora de comer se sienta a la misa para compartir con nosotros un buen plato de paella, y si llega más tarde, como ha ocurrido este año, toma con nosotros un. café y charla sobre la experiencia del Rocío.

La Hermandad de VAlencia canta a una Hermandad que pasa por su puerta.

Tranquila es la tarde del domingo. Muchos hermanos romeros se toman una buena siesta porque saben que la noche próxima va a ser larga. En el santuario de la Blanca Paloma la gente entra y sale o se queda a escuchar la Misa de los Tamborileros. Un palmo de arena de la calla ha entrado con el trasiego de los pies de los peregrinos. La aldea es, pues, un  hervidero de gente: muchos visitan a la Virgen y se tornan a sus pueblos. Otros se quedarán hasta la madrugada próxima para ver salir a la imagen de la Virgen del Rocío de la ermita para recorrer la aldea.

Dos romeras  preparándose para la presentación







viernes, 27 de junio de 2014

La Romería del Rocío de Valencia: La vispera de Pentecostés




La víspera de Pentecostés, el sábado, es un día grande para nuestra Hermandad del Rocío. Cuando llega la noche -la luz púrpura de la tarde aún pinta en el horizonte- , la Hermandad del Rocío de Valencia se presenta ante la amplia y blanca puerta de la ermita donde el capellán principal y la junta de gobierno de la Hermandad matriz de Almonte reciben a su Hermandad filial de Valencia. Al fondo, detrás de esta embajada de recepción se adivina en su nido de oro, que es el retablo, la bendita imagen de la Reina de las Marismas.


Desde hace dos años, le toca ser la última en ser recibida. Tiene sus ventajas: no hay tanta aglomeración de gente, hay mucha más tranquilidad, y encima el calor de la tarde ha menguado: la brisa de la marisma acaricia nuestros rostros. La carreta con el sin pecado es acompañada durante todo el largo camino desde la casa por un montón de romeros hermanos, que han ido a la romería, amigos, simpatizantes, y muchos valencianos que gustan de acompañar a su Hermandad en esa tarde.


Durante el trayecto le cantan con gran júbilo y alegría sevillanas, acompañados de guitarras y palmas, e incluso muchas veces los bueyes de la carreta tienen que parar para que otros desde el porche de las casas canten al “Simpecado”. En una alborotada  manifestación de júbilo.


El día ya se ha acabado con este acto tan cumplido. En la mañana de ese mismo día muchos hermanos y a las diez, convocados por el Director espiritual, han asistido en la ermita a la misa que con otros capellanes se celebra a los pies de la Virgen.


La aldea del Rocío, que unos días atrás estaba prácticamente vacía, está ahora a tope de gente. A las doce de la mañana, comienza entonces la presentación de Hermandades;  primero, las más antiguas: Villamanrique, Coria, Umbrete, Triana... El amplísimo espacio que hay delante de la puerta del santuario  de la Virgen, se llena a rebosar de los romeros que acompañan a las distintas carretas con sus “Simpecados”.


El espectáculo  es multicolor, abigarrado, increíble. Las calles bullen de gentío, que avanza sorteando coches de tiro, carretas y caballos. Los hombres visten  sus mejores galas, de traje campero de corto con sombrero cordobés o sombrero de paja de ala ancha o típica gorrilla. Las mujeres con ese vestido de faralaes que realza aun más su figura con sus audaces volantes coloristas y la flor 8este año  se llevaban muy grandes) en lo alto de la cabeza.  

miércoles, 25 de junio de 2014

La Romeria del Rocío de Valencia; un día de pausa


Así de guapa estaba la Marisma


El viernes antes de Pentecostés, la Hermandad del Rocío de Valencia descansa. Es un día libre de celebraciones oficiales para ella. Y los hermanos, ya descansados y relajados del camino que el día anterior acabaron de recorrer, toman, por así decirlo, posesión de la casa, se dedican a visitar el santuario y a rezar ante la imagen de la Blanca Paloma, a pasear por el paseo de la marisma (este año estaba maravillosa), o a ir de compras.
Jóvenes tamborileros de Almonte

Ya por la mañana, a las doce,  las Hermandades últimas (de la 81 a la 114) van haciendo su presentación delante de la puerta de la ermita. Pero a Valencia (que es la 80) le toca ya el sábado y precisamente, será la última en presentarse.
El cura de Almonte predica a su Hermandad
Así que se emplea el día en acabar de descansar, las mujeres se afanan en arreglar el voluminoso equipaje  que supone tener los trajes de faralaes en habitaciones compartidas, y luego a conversar comentando el camino y a cantar y bailar que para todo hay tiempo.
Romeros de la Hermandad de Albacete, en su primer paso del Puente del Ajolí y que estan amadrinados por Valencia.
Por la tarde a las siete, la Hermandad celebra una Misa dentro de su casa, en el patio principal. Es una Misa a la que acuden todos los romeros, incluso los que están fuera de la casa, y es muy participada. El coro canta echando sus restos, y la gente participando, se la ve muy a gusto y contenta.

El cura de Valencia predicando a su Hermandad
A mí me da gran satisfacción porque delante de mí se me presenta una Hermandad-Comunidad-Iglesia que reza y celebra la fe en Jesús y la devoción a su Madre toda unida con una sola voz, una sola oración y  un solo corazón. 


lunes, 23 de junio de 2014

La Romería del Rocío de Valencia: Los caminos del Rocío ( y 3)



El último día del camino de la Romería del Rocío de Valencia es el jueves previo a Pentecostés y arranca en la parada que hay a mitad del camino de Hinojos. Esta vez no hay que madrugar tanto, y la caravana sale tranquilamente hacia las ocho de la mañana.

Así es el camino de Hinojos


Se recorre por un bosque de altos pinos con mucho monte bajo y matorral muy crecido,  y cuando es plena primavera (si el Rocío cae en mayo), los bordes del camino y las praderas están sembrados de multitud de flores, lirios, hierbas aromáticas, poleo. El camino de Hinojos es un gozo para todos los sentidos y es uno de los espacios más bellos que hay entre los caminos del Rocío. Hacia las once llegamos hasta un gran claro del bosque que es como una pradera rodeada de altos Pinos y alcornoques y en cuyo centro hay un pino inmenso que popularmente se le llama “el pino de los mil duros” Allí almorzamos.

A los romeros que andan el camino se les ve ya muy cansados, y también muy sucios: la cara con churretes por el sudor, el cabello empolvado, los vestidos llenos de tierra. Los pies maltrechos o rotos. Es natural, ya llevan cuatro días de andadura.
Comida en la última parada

Hacía las dos se llega a unos ocho kilómetros ya de la aldea del Rocío. Parada para comer en un bosquecillo muy tupido de pinos cuyo fondo de tan poca luz parece la noche.

Después de comer, breve descanso y hacía las cuatro y media se levanta el campamento ya definitivamente, para llegar hacia las cinco y media al puente del Ajolí, que nos da acceso seguido a la aldea del Rocío.
¡Hemos llegado al Puente del Ajolí!

El último tramo hasta casa
Este momento es muy emotivo: quizá el que más, salvo lo que ocurrirá el lunes de Pentecostés. Acuden al puente  los que están ya en la aldea y allí, la carreta en el centro del puente, se reza el Ángelus, se canta la Salve y después de los vivas se cantan y bailan sevillanas. Lágrimas, besos, abrazos en una emoción incontrolable porque los romeros han cumplido su cometido: recorrer el camino del Rocío.

Después se entra en la aldea del Rocío, con el corazón reposado y gozoso hasta llegar a la casa. Unos descansan y otros buscan su higiene: hay colas para utilizar la ducha. Otros se van directamente a la ermita a ver a la Blanca Paloma.

Comienza entonces la segunda etapa de la romería: más tranquila más multitudinario pero no por ello más emotiva. La Hermandad está preparada para realizar los actos oficiales de la romería.