martes, 18 de agosto de 2026

ABANDONO, ACOGIDA



Después de haber pasado una noche irregular de sueño, hoy me levanto con el deseo de compartir la oración con que suelo todas las mañanas empezar el día; es muy conocida y la ofrezco, para si a alguno le puede ayudar.

Una curiosidad: esta misma oración se recita al final de “Los domingos” que es una película sobre una muchacha, que quiere, contra la incomprensión de todos, entrar en un convento y arma, nunca mejor dicho “la de Dios”. Desde luego, si la oración la reza la protagonista con sinceridad, entiendo que comienza su proyecto de ser monja con todas las seguridades y confianza, que sin duda solamente puede dar Dios.



"Padre mío me pongo en tus manos.
Haz de mí lo que quieras.
Sea lo que sea, te doy las gracias
Estoy dispuesto a todo, lo acepto todo
con tal que Tu voluntad se haga en mí
y en todas tus criaturas:
no deseo nada más, Padre.

Pongo mi vida en Tus manos.
Te la doy, Dios mío,
con todo el amor de mi corazón,
porque te amo,
y porque para mí amarte es darme,
entregarme en Tus manos sin medida,
con infinita confianza,
¡porque Tu eres mi Padre!."

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