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viernes, 26 de enero de 2024

MADRE E HIJO

 


Los vi el otro día, por la calle donde ahora, por causa de mi convalecencia deambulo forzosamente más despacio. Ello me obliga a mirar las calles que transito con mayor atención que si fuera un viandante normal. Ahora advierto las grietas, los baches y también la suciedad que hay en las aceras de mi querido pueblo que es Lliria.


Decía que los vi el otro día. Era la barrendera que se encargaba de recoger muchas cosas desagradables que los ciudadanos abandonamos en la calle: colillas, cacas de las mascotas y otras, más soportables, como son papeles, bolsas de plástico y demás. Colegí que la que estaba haciendo ese ingrato trabajo  era una mujer musulmana: vestía falda larga y velo en la cabeza.  


Pronto observé que detrás y a veces delante de ella, iba un niño de siete u ocho años subido a un patinete que impulsaba con el pie. La mujer de vez en cuando, al tiempo que recogía la basura y  barría, echaba constantemente la mirada sobre aquel niño. Era una madre y trabajadora que al no poder dejar a su hijo al cuidado de otra persona, lo llevaba consigo al trabajo. Enseguida me emocioné ante tal estampa que expresaba el amor maternal, y pensé de nuevo, lo difícil que es en estos tiempos que corren, la responsabilidad de la familia. Y sobre todo, el oficio de ser madres para las mujeres.


El niño adelantaba o retrocedía cn el patinete alrededor de su madre, alegre y dichoso por sentirse a su cuidado. Yo también estaba muy contento por ver a una mujer, inmigrante musulmana, a la que el la empresa del Ayuntamiento había contratado. Quizá sea un trabajo ingrato, pero muy digno.

sábado, 20 de enero de 2024

NO TENGO NI PLATA NI ORO

 


Ayer mismo por la mañana salí a andar con mi paso vacilante, guiado por el andador, para comprar algunas cosas que me hacían falta, pero sobre todo, para ejercitarme en el andar en este tiempo de recuperación que me estoy dando.


Cuando estaba cerca de Correos, una persona de mediana edad, vestido discretamente -no parecía un mendigo-, se me acercó preguntándome si tenía algún objeto de oro o plata para vendérselo.  Antes, pensé cuando se acercaba a mí que era un pedigüeño más. Su requeirimiento me dejó un tanto sorprendido por cuanto este tipo de peticiones no suelen darse en la acera de la calle.


No se no supe qué responderle en aquel momento. Le dije que no llevaba nada de plata ni oro encima. El señor muy amablemente me contestó que no me preocupara. Y me deseó al verme inestable y sostenido por el andador, que me pusiera pronto bueno y añadió: «le voy a tocar el hombro para que tenga suerte y se restablezca pronto». 


A la vez y en ese momento me acordé que llevaba un anillo de plata donde está escrita la oración del Padrenuestro; me lo saqué del dedo anular y se lo regalé. El hombre, muy educado me lo agradeció y yo seguí, tambaleante, mi camino. Al punto, me  acordé del pasaje de los Hechos de los Apóstoles  (Hc 3, 6-8 ) donde Pedro, a un pobre mendigo tullido, que se le acercó para pedirle limosna, le contestó: «no tengo ni oro ni plata, te doy lo único que poseo: la fe en Jesucristo», y al punto, se puso en pie.


Así pues salvando las distancias: ni yo soy Pedro, ni el tullido era el señor aquel que salió a mi encuentro, ni hubo milagros, pero en cierto modo, coincidió en algo muy importante: que hay que mirar a los ojos de aquellos que nos piden algo, aunque no podamos dárselo. Porque la solidaridad es algo muy importante en nuestras vidas. Aunque no seamos muy creyentes.


domingo, 7 de agosto de 2022

CINE PARA VER. "EL JOVEN AHMET"



 Veo la película “El joven Ahmed” (2019) de los hermanos Jean-Pierre y Luc Dardenne. Es un tipo de cine que a mí siempre me entusiasma: el cine de temática social que plantea muchos interrogantes sobre las situaciones de pobreza y marginación que crea  nuestra sociedad. La primera película que yo vi de ellos fue “La promesa”(1996), que a mí me conmovió.

 

Los hermanos Dardenne son dos cineastas belgas que hacen en comandita sus películas. Cada dos o tres años presentan sus largometrajes en el festival de Cannes donde son muy esperados y además premiados. Los protagonistas de sus películas suelen ser siempre niños o adolescentes que parecen huir de sí mismos (siempre están corriendo) y que buscan escapar de ese círculo cerrado en el que la sociedad injusta europea los tiene encerrados. “El joven Ahmed” nos cuenta una historia verdaderamente preocupante como es el del fundamentalismo islámico. Se realizó hace dos años, ganó varios premios y es una película que aborda las heridas de esta injusta Europa y lo hace como es todo su cine: sim adornos, sin rodeos, sin sermones ni moralejas

 

Ahmet es un niño huérfano de padre que es imbuido por un imán en el más absoluto radicalismo musulmán. Se siente llamado a ser también un mártir del Islám, acometiendo la misión de matar a su profesora a la que acusa de blasfemia contra su religión, contra el Corán. Los espectadores asistimos atónitos al proceso inhumano de su pretensión terrorista pero también a lo largo de la película los directores van presentando distintas ocasiones de esperanza por la cual este jovencito se puede salvar. Es precioso el tramo de la película que nos narra el amor adolescente cuando trabaja en una granja, que podría salvarlo. Pese a un final brutal y desgarrador, el mensaje de la película está abierto a la esperanza.

 

Recomiendo esta película a todos los que tengáis una cierta sensibilidad social.

jueves, 14 de abril de 2022

GOZOSO JUEVES SANTO


 En este Jueves Santo con sabor a primavera que anticipa ya el tiempo de la Pascua, nos llena de gozo el recuerdo de aquel hombre que enseñó que amar es el único camino que puede dar sentido a la vida humana, y que en ese amor está su plenitud. Así pues hay que encarnar su figura y su mensaje en nuestra vida y hacerlo presente en esta sociedad y este mundo que parece haberlo olvidado: el mensaje del amor hasta el final, la vida entregada a los otros, el sentirse hermanos de todos y servir, sólo servir

 

Jueves Santo nos recuerda el inmenso sacrificio de Jesús de Nazaret, mártir del amor que entregó su vida en un mundo más justo donde reinara la paz y la justicia. Nosotros recibimos el encargo: hemos de ser hombres de paz justos y libres para hacernos acreedores de tal herencia.

 

Servir a los demás, entregar nuestra vida por los otros, y querernos como verdaderos hermanos, eso es celebrar el Jueves Santo.

 


HOY, JUEVES SANTO, en la parroquia de San Antonio de Padua celebración de la eucaristía a las 19 horas y luego a las 22, Hora Santa. Estáis invitados.

viernes, 28 de enero de 2022

UN MENDIGO SE COME UNA LATA DE SARDINAS

 


EL BANQUETE DEL MENDIGO


Sentado en el banco del parque,

a la sombra de una jacaranda,

el mendigo se guarecía del estío.

Allí, con lento rito sacó su navaja 

que abrió con gran parsimonia

y de la mochila que a su lado estaba

sacó un pan y una lata de sardinas.

Cortó de un tajo una buena rebanada

y después, con cuidado y más esmero 

de cortarse los dedos y evitar la mancha,

abrió la afilada y apetitosa conserva. 

Las aceitosas sardinas de plata 

colocó sobre el pan, con gran mesura;

y con buen hambre y sin tardanza

dio cuenta de su frugal almuerzo.

¡Nunca vi comida más refinada

ni banquete más suculento!

domingo, 17 de octubre de 2021

UNA PARÁBOLA DE WISLAWA SZYMBORSKA

 


PARÁBOLA

 

Ciertos pescadores sacaron del fondo del mar una botella. Había en la botella un papel, y en el papel estas palabras: “¡Socorro, estoy aquí. El océano me arrojó a una isla desierta. Estoy en la orilla y espero ayuda. Dense prisa. Estoy aquí!”

 

-No tiene fecha seguramente es ya demasiado tarde. La botella pudo haber flotado mucho tiempo, dijo el pescador primero.

 

-Y el lugar no está indicado. Ni siquiera se sabe en qué océano, dijo el pescador segundo.

 

-Ni demasiado tarde ni demasiado lejos. La isla Aquí está en todos lados, dijo el pescador tercero.

 

El ambiente se volvió incómodo, cayó el silencio.Las verdades generales tienen ese problema.

 

[GB] WISLAWA SZYBORSKAPoesía no completa.

sábado, 28 de agosto de 2021

AEROPUERTO DE KABUL

 


Aeropuerto de Kabul.

 

Toda la alegría del mundo 

se arrebuja en esta maleta

que albergaba la esperanza.

 

La cinta sin fin

-autómata sin destino-,

la pasea en espiral perpetua.

 

Todo el dolor del mundo 

se arrebuja en esta maleta 

a su suerte abandonada. 


Mientras, un tren impune e indecente 

recorre plácidamente Europa.

miércoles, 18 de agosto de 2021

!NO TE OLVIDES DE HAITÍ!

 


Uno de los incentivos que yo tenía para ser suscriptor y lector diario del periódico El País era la satisfacción de encontrar en su página correspondiente la viñeta de Forges. Cada dibujo suyo, cada ocurrencia era una auténtica y verdadera editorial, con más mensaje y claridad que la de los más sesudos editorialistas de este periódico. Falleció él, y su espacio lo ocupan ahora otros dibujantes que no tienen para mí el encanto ni la chispa ni la profundidad de aquel gran viñetista y humanista a la vez.

 

Hoy y aquí, publicó esta viñeta en recuerdo de Forges, y también con aquel mensaje que él repetía constantemente para que “no nos olvidáramos de Haití.”

Ahora más que nunca.

 

sábado, 19 de junio de 2021

EL PASEÍLLO TRIUNFAL

 


Durante dos días en las pantallas de los televisores las imágenes se repitieron hasta la saciedad. Vimos al “emperador” Biden y a nuestro jefe de gobierno realizar un brevísimo paseíllo juntos. Duró 29 segundos. En ese tiempo se tendrían que haber hablado de urgentes y graves problemas: que si el Sáhara, los migraciones, Marruecos…  Pero solo dio para dar una imagen propagandística y bastante vergonzante.

 

Los poderosos, que dicen representarnos, se reúnen en grandes cumbres para programar sus acciones políticas sin contar con la gente. Ellos se retratan en imágenes más o menos espectaculares y creadas para la posteridad. Luego, a puerta cerrada se besan o se tiran los trastos a la cabeza. Y mientras tanto, ¿quien fotografía a las gentes de nuestras calles, a las víctimas de este delirio que es la economía liberal, a los que no tienen voz? ¿Quien habla en esas cumbres de la factura de la luz, de tantos jóvenes que están sin trabajo, del montón de políticos corrompidos, de los excesivos ministros y  cargos públicos elegidos a dedo, de la clase media cada vez más explotada y empobrecida, de las vacunas que no llegan a los países pobres, de la gente sin techo que yo veo dormir a la intemperie en mis calles.

 

Ellos son los poderosos, los protagonistas de la historia. Nosotros solo somos figurantes, que no pintamos nada y a los que, en tiempos de lecciones, en convencernos de que somos muy importantes. Nos hacen creer que somos los reyes del mambo cuando simplemente somos los últimos bufones de la corte.

 

martes, 23 de febrero de 2021

CASALDÁLIGA, EL PROFETA

 


A veces nos quejamos de que este mundo tan desbarajustado y sin alma carezca de líderes que nos indiquen cuál es el camino para crear un lugar que sea para todos y donde podamos ser felices y mirarnos a la cara como hermanos. 

Aquí tenemos a uno, que fue un profeta y que los poderosos han intentado siempre acallar. Que su voz se oiga en todo el mundo. Si a muchos obispos de mensaje edulcorado, los han proclamado santos, ¿por qué a este que no parecía obispo? Respuesta:porque no lo parecía.



viernes, 13 de noviembre de 2020

EL CALLEJÓN DEL HAMBRE EN VALENCIA

 

Esta tarde he pasado por la calle del Beato Gaspar Bono, junto a los muros del Jardín Botánico y al lado del templo de la parroquia de San Miguel y San Sebastián aquí en Valencia. En esa callejuela se suelen concentrar muchas personas necesitadas: vagabundos, mendigos, gorrillas… se refugian de noche con sus tiendas de cartón, en los soportales y en los huecos de la muralla del jardín botánico a pasar la noche.

Algunos han rebautizado esta calle como el callejón del hambre: hoy mismo había muchísima más gente que aparentemente no se mostraban como menesterosos: una larga fila de hombres y mujeres de todas las edades aguardaban la camioneta de reparto de comida que no sé que institución reparte. Con bolsas grandes y carritos se disponían a recoger los alimentos.


¡La cola del hambre! Una imagen que por desdicha vamos a ver constantemente. Me consuela ver también que hay muchos lugares e instituciones, y  sedes de ONGs que están intentando dar respuesta a este grave problema que la economía hundida por la pandemia está provocando. 

En verdad que me he sentido mal y me ha parecido como si se hubiera triplicado el peso de la bolsa de comida que llevaba en la mano, y comprada casi por capricho: algo de fruta y unos rebollones

martes, 10 de noviembre de 2020

 













La gran pregunta


Muchas veces, en la vida, perdemos tiempo preguntándonos: «Pero, ¿quién soy yo?» Y tú puedes preguntarte quién eres y pasar toda una vida buscando quién eres. Pero pregúntate: «¿Para quién soy yo?» Eres para Dios, sin duda. Pero Él quiso que seas también para los demás, y puso en ti muchas cualidades, inclinaciones, dones y carismas que no son para ti, sino para otros.

(Papa Francisco, Christus vivit nº 286)


Si puedo


Si puedo hacer, hoy, alguna cosa,

si puedo realizar algún servicio,

si puedo decir algo bien dicho,

dime cómo hacerlo, Señor.


Si puedo arreglar un fallo humano,

si puedo dar fuerzas a mi prójimo,

si puedo alegrarlo con mi canto,

dime cómo hacerlo, Señor.


Si puedo ayudar a un desgraciado,

si puedo aliviar alguna carga,

si puedo irradiar más alegría,

dime cómo hacerlo, Señor.


(Grenville Kleiser) e RV]


viernes, 24 de julio de 2020

AUTOBÚS EN LA PANDEMIA




Hay un lugar y una situación que me preocupa mucho, por el riesgo del contagio del maldito coronavirus: es cuando tengo que utilizar el autobús urbano. Es inevitable salir a la calle para hacer distintos recados: vas al supermercado, a la farmacia, al kiosko, incluso a tomar, sólo, un café a una terraza. En esos sitios corres riesgos  pero no tan evidentes como los que se corren en un autobús. 


A veces me tengo que desplazar casi a la otra punta de la ciudad por lo que me veo obligado a coger el autobús urbano. Pero en verdad, cuando subo a éste, no dejo de pensar lo fácil que es allí coger el coronavirus. Subes a la plataforma por la puerta del medio. Evitas el encuentro frontal con los que bajan. Luego tienes que llegarte hasta donde está el cancelador de billetes. El autobús ya en marcha se zarandea de modo que tienes que agarrarte a los soportes de sustentación que todo el mundo con sus manos ha tocado. Has de hacer equilibrios imposibles para no tropezar con otro viajero en el zarandeo que al arrancar el autobús se provoca. El silencio en el autobús es casi total: los viajeros llenos de pesadumbre nos miramos hasta con miedo. El chofer está aislado de los viajeros por un plástico transparente sujeto con la cinta adhesiva. ¿Tan difícil, tan caro, resulta poner unas mamparas protectoras?



Cuando llegas al final de tu viaje, se repite lo mismo, para acercarse a la puerta de salida, hay que hacerlo agarrándose a las barras. otra vez el encuentro casi frontal con los viajeros que suben.  Cuando bajo, me siento con una necesidad imperiosa de lavarme las manos con hidrogel. Sé que el problema tiene muy difícil solución, pero con lo que está cayendo…

sábado, 18 de julio de 2020

RITOS CIVILES: SOLIDARIDAD Y TOLERANCIA



Antes de ayer, en Madrid, a primera hora de la mañana, en el patio del Palacio Real se realizó la solemne ceremonia de homenaje a todo los fallecidos por causa de la pandemia. Fue un rito totalmente laico, sin ninguna referencia a la trascendencia, de tipo totalmente arreligioso. Es algo en lo que están muy empeñados algunos de nuestros políticos que al final y al cabo representan a creyentes y no creyentes… Pero no echemos leña al fuego. 

A muchos de nosotros, creyentes, que estamos habituados a ese tesoro que es la liturgia de despedida de los muertos, de los que se van a la orilla de Dios, cuando asistimos a algún tipo de ceremonia de ese estilo, nos hacer sentirnos incómodos y también nos puede sonar a raro, a un frío ceremonial, a paganismo desaforado:  a los no creyentes no les quito el derecho a ello y creo que no tienen más remedio que inventar un rito, aunque se inspire en los de la antigüedad. Al fin y al cabo, todo es humano: este rito y los de la iglesia. Al final del todo lo que debe prevalecer es la intención y la vivencia espiritual. ¿Acaso no pueden parecer ridículas algunas ceremonias litúrgicas de la Iglesia aunque estemos todos acostumbrados a ellas? Por ejemplo el vestuario (gorros incluidos) que se gastan en las ceremonias (cardenales, obispos, curas...) no es muchas veces excesivo y además copiado de las religiones paganas? 

Por eso, los que creemos, los que nos sentimos cristianos, no podemos despreciar a los que de otro modo expresan sus sentimientos. Hemos de tener el mismo talante que Jesus de Nazaret poseía, que nos recuerda que Dios manda la lluvia. a "buenos" y "malos" sin distinción… Hemos de ser como él, aunque nos cueste: solidarios y tolerantes.

viernes, 10 de julio de 2020

EL VALOR DE LOS AMIGOS



De mis lecturas:
"De joven, les reclamaba a otros más de lo que te podían dar: una amistad constante, una emoción permanente. Ahora sé pedirles menos de lo que pueden dar: una compañía silenciosa. 
Y sus emociones, su amistad, sus gestos nobles tienen ahora a mis ojos todo el valor de un milagro, todo el efecto de la gracia"

Albert Camus "Breviario de la dignidad humana". Editorial Plataforma.

martes, 14 de abril de 2020

AYUDAR AHORA MÁS QUE NUNCA


Ayudar ahora más que nunca.

Estamos todos pasándolo muy mal. Nos preocupa mucho nuestra salud y nuestro aislamiento queremos que sea algo verdaderamente como una defensa de nuestra vida. Nos preocupa también la situación de nuestros familiares más queridos, algunos aislados verdaderamente y a los que muchos de nosotros nos debemos en su ayuda. Pero nuestros confinamientos han de vencer que éstos se tornen en celdas insolidarias.

En este sentido las palabras de este gran Papa que a los creyentes Dios nos ha dado -el mejor regalo en muchos años- nos recuerdan constantemente ahora más que nunca que hemos de ayudar a los demás. Por eso hemos de favorecer, si no directamente, sí  a través de instituciones esa solidaridad que tenemos que sentir. Mediante donaciones, mediante cualquier otro gesto que, sin romper la cuarentena, pueda aliviar el sufrimiento y necesidad de mucha gente que puede estar pasando hasta hambre.

Nuestro confinamiento no debe ser escudo de nuestro egoísmo.

Mañana y pasado, en nuestra Cáritas Parroquial vamos a repartir lotes de alimentos para las familias que Cáritas habitualmente ayuda a lo largo del año. En la foto algunos de los muchos lotes de alimentos que mañana se repartirán.

miércoles, 18 de marzo de 2020

QUÉDATE EN CASA




Quédate en casa.

El eslogan creado como prevención contra el coronavirus no es simplemente una frase recomendada  sino que debería ser un mandato. Por solidaridad de los que nos podemos quedar en casa para evitar el contagio, hacia los que, por fuerza mayor y por su trabajo, tienen que seguir en el curro exponiéndose a tantos riesgos.

¿Tiene sentido entonces que algunos lugares que deberían estar cerrados, por muy sagrados que sean, estén abiertos para que la gente pueda hacer oración y pedir que cesen estas calamidades? El estar abiertos los templos, aún siguiendo prevenciones de distancias etc. ¿no fomenta -bajo la excusa de un deber sagrado- cierta inconsciencia del riesgo y hasta actitud de insolidaridad? Es como si algunos curas, que no pueden quedarse quietos, tengan que hacer ciertas extravagancias litúrgicas porque así cumplen con su vocación.

Hay que recordar que el apóstol Pablo dijo que somos todos piedras del templo de Dios y de la Iglesia y que nuestras casas ahora se han convertido en templos parroquiales desde los que podemos personalmente y como adultos ejercer el sacerdocio común que recibimos en el bautismo? Qué sentido tiene entonces, por ejemplo hacer actos eucarísticos extraordinarios, bendiciones con la custodia con el Santísimo desde el campanario o misas en las terrazas de conventos, etc.?

¿Todavía hay algunos cristianos que piensan que haciendo esas cosas, que a mí casi me suenan a profanación, van a conseguir calmar la ira de Dios o tal vez alcanzar su Misericordia? Amigos y creyentes, seamos maduros y adultos, recemos, sí, y mucho, para que como ciudadanos y cristianos solidarios hagamos frente a esta desgracia. ¡Quédate en casa!

lunes, 9 de marzo de 2020

LA COMUNIÓN EN TIEMPOS DEL CORONAVIRUS


¿En la boca o en la mano?

Hace dos días recibíamos los sacerdotes una nota de la Conferencia Episcopal (del secretariado) que nos daba las instrucciones para celebrar la reuniones litúrgicas o actos de culto en este tiempo del corona-virus. En dichas normas se establecen cuestiones que son de puro sentido común y que en el fondo siempre se deberían haber observado: por ejemplo, a mí la devoción del agua bendita o besar las imágenes siempre me ha parecido algo muy poco higiénico y peligroso para la salud. Son ritos que proceden de otro tiempo y en ello sin duda no está la esencia de la fe cristiana.

Hoy el Arzobispado de Valencia ha emitido también prácticamente las mismas normas pero con más rigor: entre ellas destaca el no darse la paz en la misa con el saludo de apretón de manos (y menos abrazarse) y el obligar a todos a comulgar en la mano.Tal vez lo más duro sea esto segundo. Porque además, la cuestión de comulgar en la boca o recibir la comunión en la mano se ha convertido para algunos creyentes fundamentalistas en una cuestión casi de dogma de fe.

Creen que con la comunión en la boca no se falta el respeto a tan alto sacramento, lo cual es una barbaridad. La presencia real de Jesús en la hostia no se puede interpretar de ese modo. Con la misma devoción, respeto y fe se puede recibir la comunión, tomándola en la mano. Los niños pequeños reciben la comida en la boca, cuando ya se es mayor se toma con la mano.

Ahora se presenta una auténtica coyuntura. Pero por amor a los hermanos, por seguridad sanitaria, no se debe dar la comunión en la boca: el aliento (¡cuando no, la saliva!) del que comulga se queda en las manos del sacerdotes y puede transmitirse al que que comulga detrás.

Lo triste puede ser que, algunos que quieren comulgar en la boca, crean que hacerlo así, les va a convertir en héroes o en mártires de la Eucaristía. 

miércoles, 5 de febrero de 2020

CENA SOLIDARIA, CENA DEL HAMBRE


Ni por asomo pasaremos hambre en esta cena que el próximo viernes día 7 a las 9:00 de la noche en el salón de actos de la parroquia. De hecho algunos de nosotros casi cenaremos más que si lo hiciéramos en nuestra colación nocturna cotidiana en casa. 

Será idealista, será quijotesco, será utópico. Pero como siempre, muchas veces no son las palabras ni los hechos los que cuentan sino más bien los gestos: esta cena es una manera de mostrar nuestro deseo de ser solidarios con todos los pobres de la tierra. Será idealista, será quijotesco será utópico pero el problema del hambre, además de los poderosos, también lo podemos solucionar desde abajo. Estáis invitados, queridos amigos, a este acto.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

BUSCANDO LA SENCILLEZ


Se acerca un mes, el de diciembre, que a mí me agobia mucho. Es el mes de la Navidad que en la vida cotidiana de nuestras calles y comercios, comienza ya casi en noviembre. No soy un cenizo, porque también me lleno de alegría en muchas de las cosas que pasan durante esos días. Pero me fatiga y agobia tanto exceso y el vértigo del consumo y el jolgorio barato. 

Retornar a la vida sencilla y clara donde una celebración se vive y experimenta con gran alegría porque existe el gozo de compartir lo más sencillo, es algo a recuperar.

Pienso precisamente ahora en la película que vamos a proyectar en nuestra sesión mensual de cinefórum en la parroquia y que os recomiendo. Habla de la gente más humilde y pobre que recoge las sobras que desechamos los demás para poder vivir. Es una película casi franciscana, llena de buen humor, y que hace que nuestra mirada se llene de ternura y solidaridad hacia esa gente admirable que vive muy cerca de nosotros, en nuestros barrios y que es capaz d  ser feliz. La película se titula "Los espigadores y la espigadora" ¡Venid a verla!