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viernes, 16 de enero de 2026

LA PALMERA DEL "PATI DE SANT FRANCESC"

 



¡Nos han "robado" la palmera en el patio de San Francesc!

 

Ayer mismo, los podadores de palmeras contratados por el ayuntamiento de Lliria, al ir a podar la altísima palmera situada en el patio de San Francisco en Lliria, se dieron cuenta de que su copa estaba infectada por la plaga del picudo. No hubo más remedio que talarla y dejar como recuerdo el tocón de su tronco.

    

Esa palmera era señal y marca del patio de la plazuela situada enfrente de la fachada de la parroquia de San Francisco de Lliria. Nuestro querido Pati, todo un símbolo  para el barrio del Raval. Una palmera que había resistido a los ataques de los críos,  en sus juegos y travesuras, los golpes de los balonazos de los enconados partidos de fútbol infantiles, el mismo calor de la hoguera de Sant Antoni, las cenas y fiestas del barrio. La palmera se plantó hace más de 25 años, cuando se hizo la última remodelación del entrañable, para muchos de nosotros, “Pati de San Francesc”.

 









También fue testigo de la la alegría de los novios al salir de la iglesia, de la tristeza de los que despedían en su entierro, de un ser querido, del gozo de contemplar la salida de la imagen de la Purísima cuando ésta salía del templo de procesión…

 

Tenemos la sensación de que cuando muere un árbol que hay algo que también muere en nosotros. Esto es lo que he sentido yo al ver los restos talados de la palmera. Esperemos que el Ayuntamiento vuelva a reponerla con un nuevo árbol.

martes, 11 de enero de 2022

LA MEMORIA DE LA INFANCIA

 


Manipulando esta tarde mi teléfono móvil que parece guardar más secretos y misterios que un tratado sobre la Santísima Trinidad, me encuentro con esta foto entrañable: un montón de críos con uniforme de babero o guardapolvo, que fue mi promoción del Seminario de Moncada allá por 1958 ó 1959. El cura que nos “tutelaba” y que está a la derecha era un seminarista teólogo a punto de ser ordenado, se llamaba Francisco Piles. Creo que llegó a ser cura y después se salió.

 

En ese mogollón de críos, muchos se salieron a mitad de estudios, hoy son abuelos rodeados de nietos. Entre ellos hay, obispos, expoliticos, novelistas y otros oficiantes. Bastantes están, ay, criando malvas. Y otros como yo, llegamos a ser curas, ahora ya a punto de jubilación. También hubo quién después de ordenarse colgaron los hábitos. Es curioso a la inmensa mayoría yo los reconozca ¡y los puedo llamar por su nombre y dos apellidos! Esa intensa y extraordinaria memoria de la infancia…

 

A mi no me busquéis entre los fotografiados, pues yo me incorporé dos años después, en tercero de bachillerato ( o de latín como decíamos entonces).

lunes, 21 de septiembre de 2020

PATALEOS EN EL GALLINERO


Cuando era un crío ya tenía yo metido en las venas el veneno de mi afición al cine. Y con muchas insistencias conseguía que mi madre me diera unas monedas para ir al cine con los amigos los jueves que por la tarde no teníamos colegio..Naturalmente el presupuesto llegaba para comprar pipas y una entrada para sentarme en el gallinero. En la mayoría de cines la sala de exhibición se dividía en dos partes: la sala de butacas o platea y el «gallinero» cortésmente llamado «el paraíso».


Yo subía hasta el gallinero donde muchas veces los asientos eran bancos corridos y miraba con cierta envidia a los que podían pagarse una entrada en la parte de abajo. Pero también tenía sus ventajas: allí los críos además de estar entusiasmados por las películas que veíamos mostrábamos nuestros desagrados,-todos nos echábamos a hablar cuando había una escena de amor (los mayores pedían silencio:¡chiiiiist!, el acomodador iba de culo, señalándonos con la linterna), chillábamos cuando el chico besaba a la chica y pataleábamos  al unísono  cuando aparecía el Séptimo de Caballería a rescatar a la caravana de los blancos del cerco de los indios. Los del gallinero éramos más entusiastas de lo que se veía en la pantalla que los que se sentaban en la butacas que, por cierto, eran también de madera. Sin duda ya entonces había distinción de clases sociales pero no me daba mucha cuenta.



Ayer, en Madrid en el Teatro Real, ha ocurrido algo que me ha recordado pues aquellos tiempos de mi infancia. Espectadores que estaban sentados en el gallinero vieron que no se observaban por parte de la dirección del teatro las medidas de seguridad: estaban sentados a mogollón, mientras que abajo en la sala de butacas las distancias de seguridad eran guardadas disciplinadamente. Si hay algún espectáculo donde la distinción de clases sociales se ve como un espejo es en el de la ópera. Por lo que se representa en ella y también por los que acuden allí a verla. Lamento enormemente que todavía andemos así.


jueves, 3 de septiembre de 2020

REGRESO AL CINE: DECEPCIÓN


Primera vez que voy al cine después del confinamiento: decepción . He ido a la sala de cine para ver “El jardín secreto” una nueva versión de una novela infantil de fantasía muy popular en Inglaterra y de la cual yo vi su segunda versión, dirigida por Agnieszka Holland, una directora polaca muy prometedora cuyo interés se disolvió en el cine industrial americano. Si aquella era normalita, ésta es mucho más que irregular. 

Cuenta una historia infantil de las que ahora se estilan, tan llenas de tristeza, una niña huérfana es recogida por su tío que vive traumatizado por su esposa muerta y un hijo invalido qué tiene encerrado en una gran mansión pavorosa en medio del páramo. Allí la niña descubre un jardín secreto donde ocurren lo más maravilloso.
La película se pierde en los efectos especiales contrastados en la fotografía lóbrega de los pasillos de la gran mansión y la hipercolorista descripción del jardín secreto con sus efectos especiales . Pero prácticamente no hay nada más : el director preocupado por la corrección, no sabe si contarnos una historia de fantasía o una historia casi de terror. “El jardín secreto” parece más un cuento gótico que una película que en principio está pensada para los niños.

Los actores andan perdidos en toda la película, tanto los adultos como los infantiles. Colin Firth y Julie Dench no cubren las expectativas. Hay precisamente en los personajes infantiles unos evidentes fallos de “casting”. Ninguno de los personajes salvo uno, el muchacho de color que tiene un papel secundario, empatiza con el espectador.


Así que mi primera experiencia cinematográfica en este tiempo de la nueva normalidad ha sido francamente decepcionante . Otra vez será. 

martes, 18 de agosto de 2020

OFRENDA



Offret
(En recuerdo de A. Tarkovsky)

Porque mi padre me dijo:
“Riega siempre el árbol seco, 
con la luz primera, como si fuese un rito,
y espera a que despierte y reviva:
brotarán hojas verdes, florecerá”.

Cada día mi cubo de agua
hasta el árbol lo transporto.
Y vuelco su agua fresca 
en la endurecida y reseca tierra 
donde sus oscuras raíces duermen.
¡El chapoteo del agua vertida
me recuerda la franca voz de mi padre!
"¡Al principio era el Verbo
dime por qué , papá!"








miércoles, 30 de enero de 2019

YO SOY ANTIGUO ALUMNO SALESIANO




No sé si la memoria y el recuerdo son un obstáculo para el futuro, pero hoy y ahora, explican y reconfortan el presente.

Ayer fue la fiesta de San Juan Bosco, fundador de los salesianos. Era un sacerdote que en Turín, que allá por el siglo XIX, fundó esa institución educativo-religiosa.Yo tengo cierto aprecio hacia ese santo que me recuerda el breve tiempo que estuve estudiando en uno de sus colegios. Era un crío y allí estudié el curso de ingreso y el primero de bachillerato. De eso, hace más de medio siglo, nada menos. Don Bosco, María Auxiliadora, Santo Domingo Savio, la elitista Congregación de la Inmaculada con su obsesión por la pureza…

Recuerdo algo muy negativo e imborrable pero ausente de rencor: un cura, Don Lucio (¡su nombre, aun lo recuerdo!) un tirano y casi un monstruo sádico que nos castigaba a estar más de una hora de rodillas o nos cogía de los pelos de la nuca hacia arriba y nos hacia levantar y sostenernos por el dolor con los dedos de los pies. Motivo: salirse de la fila o hablar con el compañero de al lado. Se me hacen presentes, ahora, sin rabia, mis lagrimas derramadas. Hoy, por fortuna, eso no ocurriría.

Pero también recuerdos positivos y reconfortantes. El de un profesor, también salesiano, (¿se llamaba Hermano Luis?) muy amable, pulcro y sereno, que nos daba lengua (antes se llamaba gramática) y de quien recibí mi amor a ésta. Las faltas del dictado, o de la multiplicación las  marcaba con pluma de tinta roja en un cuaderno que debías tener muy bien presentado.


Los domigos por la tarde, ya en plan ocio, nos reuníamos todos los críos (¡niñas, no!) en el patio del colegio o en un porche y allí intercambiábamos entre los compañeros nuestros tebeos. Aquello era un verdadero mercadillo: las aventuras de Superman, Batman, Vidas Ejemplares que editaba Novaro -me llega el olor del papel y la tinta de la policromía- iban de unas manos a otras. Luego ( no sé si después de un ejercicio piadoso que hacíamos en la capilla), sesión de cine. ¿Mi afición a éste nacería allí?. Veíamos películas de episodios, entonces se llamaban jornadas, de Fumanchú, El Llanero Solitario, El Zorro y Las Aventuras del Capitan Maravillas, un tío que, en apuros, gritaba ¡Sazhám! Yyse convertía en un superhéroe forzudo y volador.

lunes, 9 de octubre de 2017

DIOS Y EL CAMPO DE NARANJAS


Ayer domingo, en la celebración de la Misa, me las veía y deseaba para explicar a un grupo de chiquillos lo que Jesús quería decir en la lectura del evangelio de la parábola de la viña y los criados malévolos. Ocurría durante la Misa de la Familia donde tienen un protagonismo especial los niños. Ellos me ayudan a hacer la homilía con sus imprevistas intervenciones y respuestas desconcertantes.

Pues bien, tocaba explicar a los críos lo que era una viña, cosa harto difícil para estos niños que son “urbanitas”. Seguramente, sí habrán visto algún campo de vides, pero saber lo que es una cepa, unos sarmientos o qué son los agrazones era para mí explicarlo ya un poco complicado. Aturrullado como estaba, de pronto un niño levantando su dedo, me dijo: “¡Es también como un campo de naranjos que tiene mi abuelo! De las naranjas, además de comerlas, les él saca zumo”.


No se puede explicar de un modo más directo y eficaz la parábola de la viña convertida en un campo de naranjos sin las complicaciones que puede tener un evangelio cuya imagen para los más jóvenes es más incomprensible. Porque el oficio del sacerdote en la liturgia y en la homilía es ayudar a adaptar muchas veces los textos antiguos de la Escritura al tiempo de hoy.

lunes, 1 de junio de 2015

No sé dónde lo he leido, pero me gusta


No sé donde lo he leído, pero me gusta:

Cuando era pequeño solía meter los brazos dentro de una camiseta y decirle a la gente que los había perdido. Apagaba y encendía el juego cada vez que veía que iba a morir. Dormía abrazado con todos los peluches para que ninguno se ofendiera. tenía un lápiz de 4 colores que apretaba todos los botones de una vez para que salieran los 4 colores juntos. Llenaba la tapa de alguna botella y lo bebía como si fuera un vaso pequeño. Esperaba detrás de una puerta para dar un susto a alguien, pero después me iba porque tardaban mucho en venir. Me hacia el dormido para que me llevaran cargando a la cama. Solía pensar que la luna seguía a mi choche. Miraba las gotas de agua caer en la ventana y hacer como que era una carrera de gotitas. Cuando me tragaba las pipas de una fruta tenía miedo de que fuera a crecer en mi estomago. ¿Te acuerdas cuando éramos niños y solo queríamos ser adultos? ¿En qué estábamos pensando?

miércoles, 14 de enero de 2015

El bautizo de Toni


La alegría del domingo pasado fue naturalmente la que tuve yo y  tuvieron las dos familias del pequeño Toni García Barrera, cuando bautizamos a la nueva criatura en la robusta y pétrea pila bautsimal  del Templo Parroquail de San Antonio de Padua.

Mi sobrino nieto se portó como todo un cababllero cristiano. Soportó zarandeos varios, cambios de brazos amorosos, ritos bautismales como imposicion de manos, señalamiento con la cruz... sólo hasta que el cura le derramó el agua de vida eterna sobre su cabeza ejecutó un leve mohín que se transformó enseguida en sonrisa angelical. Despues. todo fue mirar, esbozar una sonrisa y dormir.

El pequeño Toni ahora, fortalecido con la gracia de Dios, trnsformado en Hijo de éste y pertrechado de su fuerza es miembro del Pueblo de Jesuscristo, al que deberá seguir en su camino de alcanzar la felicidad   que él busca, necesita y se merece.

Felicidades abuelos, felicidades Toni senior, papá y Dora su madre: que veais siempre crecido y feliz al buen Toni bajo el manto de su otra Madre, la Mare de Dèu dels Desamparats.


sábado, 26 de julio de 2014

Sesion de cine: los niños de la calle



 CINE FORUM
 Lunes 28 de julio, a las 10 de la noche
en el Salón de la parroquia de Ntra. Sra. de los Ángeles
de El Cabanyal
    Proyección de la película
 EL  NIÑO DE
  LA  BICICLETA
     Entrada libre
(Presentacion de la película a cargo de D. José Luis Barrera, crítico de cine) 

sábado, 5 de julio de 2014

¿A quién le molesta Cáritas?




 Dicen que los comentarios del Papa Francisco sobre la pobreza disgustan a los grandes capitalistas y que sus denuncias hacia las empresas capitalistas y las multinacionales, que con avaricia acumulan riqueza, empobreciendo cada vez más a los más necesitados, sientan como un tiro a los que tienen grades intereses económicos.

A Montoro,  el ministro nuestro de voz nasal y orejas como de elfo, también le molestan muchísimo los informes que de vez en cuando da Cáritas sobre la situación real  y social  de nuestro país. Cáritas los está haciendo desde hace mucho tiempo y el dictamen no puede ser más triste y también terrible: cada vez hay más pobres y ésos son más pobres y los ricos son menos y más ricos. La riqueza se reparte tan desigual mente que está provocando una gran separación, un abismo entre pobres y ricos en nuestro país y eso, pensando en el futuro, es aterrador.

Ahora ha hablado el informe de la UNICEF. Y Nos dice que cada vez es mayor el número de niños que viven en el ámbito de la pobreza es verdad: no hace falta moverse de la plaza de mi barrio, para ver muchos niños cuya alimentación, asistencia y vestido es más que deficiente.
Los de arriba dicen que la crisis está dando señales de solución, que la mejoría económica ya está empezando. Debe ser una percepción de ricos y magnates: ya pueden volver a climatizar sus piscinas e iluminar los jardines de su mansión sin sentir vergüenza.

miércoles, 11 de junio de 2014

"EL hijo del otro", una pelicula sobre la tolerancia.



Un caso que se ha contado bastantes veces ya en el cine: dos bebés que en la casa-cuna, son confundidos. Aquí, un niño judío es llevado por padres palestinos al otro lado del muro. El otro niño, palestino, se cría y educa en un hogar judío. Un inoportuno análisis de sangre descubre la confusión, cuando ambos tienen ya 18 años.

El joven palestino que siguiendo los pasos de su padre, militar, es ya casi un sionista redomado. El muchacho judío, educado como un humillado y despojado palestino, ya se prepara para la resistencia contra Israel. Ambos deciden, movidos también por la curiosidad, conocer a sus verdaderas familias. ¿Qué ocurrirá?

Intransigencia, odio, prejuicios, miedo: todo se irá transformando -por la labor en muchos casos de las madres- en perdón, en tolerancia, en necesidad de paz, en concordia. Toda una lección de lo que son los valores de la misericordia, que tanta falta nos hacen y que el Papa Francisco con su encuentro para rezar con los dos estadistas en perpetua guerra nos ha mostrado.

Por todo ello, "El hijo del otro" es pues una película que os recomiendo.

viernes, 31 de enero de 2014

En los Salesianos de Barakaldo

Éste es el aspecto actual de mi colegio

Hoy, los salesianos, celebran la fiesta de su fundador: San Juan Bosco, que fue un sacerdote, cuya infancia fue dura y difícil. Cuando se ordenó cura, vio que en las calles de su ciudad, Turín, había muchos niños callejeando, sin escolarizar. Se le ocurrió crear una especie de escuelas libres para alfabetizarlos y enseñarles oficio. Murió en 1888 habiendo extendido su obra en favor de los adolescentes y jóvenes por toda Europa. En Utrera (Sevilla), en donde soy nacido, fundó su primer colegio en España.

Me siento feliz en este día porque yo también estudié en un colegio salesiano. Era el de Barakaldo (Vizcaya) que, después parece ser que se dio a conocer porque fue vivero de nacionalistas (uf, qué peste!) vascos.  

Mis recuerdos son en su mayoría muy gratos: creo que ya allí me aficioné al cine; los domingos por la tarde nos ponían películas de episodios, (o jornadas. como se llamaban entonces: “Fu Manchú”, “El Capitán Maravillas” (que decía “¡Sazham!” y se transformaba e un súper héroe al servicio de los débiles), las graciosas películas de “El Gordo y el Flaco”.

Recuerdo especialmente dos profesores salesianos que tuve: uno, flaco, menudo y muy bondadoso y preocupado por nosotros,  que nos daba gramática española y nos hacía nos hacía dictados y cuentas en un cuaderno que procuraba fuera muy pulcro. El otro profesor era malvado, fanático de la disciplina. Yo creo que era un sádico y de cuyo nombre aún me acuerdo: don Luciano. Nos imponía castigos físicos insoportables solamente porque nos pillaba hablando en la fila.

En mi nebulosa memoria, aparece un gran patio, y unos porches donde, bajo su cobijo, antes de entrar en el salón de actos para ver el cine, los domingos, los críos nos citábamos para intercambiar los tebeos de “Supermán”, “Batman”, “ El Hombre Araña”, y “Vidas ejemplares”. De eso hace ya tantos años… ¡segunda década de los años 50!

En mi vida piadosa, guardo la memoria de Santo Domingo Savio, de la “Compañía de la Inmaculada”, y una devoción llena de ternura a María Auxiliadora.