No crees en las revelaciones, y, sin embargo, ¿que esperas aquí de pie, a mitad de un día cualquiera? ¡Sostenerse erguido ya es una forma de creer!
Javier Vicedo Alós, poeta.
No crees en las revelaciones, y, sin embargo, ¿que esperas aquí de pie, a mitad de un día cualquiera? ¡Sostenerse erguido ya es una forma de creer!
Javier Vicedo Alós, poeta.
Él nos eligió
Trascendencia
“Solo el amor y el arte permiten escapar de los límites de la existencia”
Hishmam Matar
Yo añadiría tambien la religión del amor: que es para mí creer en Jesús de Nazaret, + amor + arte. Fin de cuentas, ¿no es el arte, un lenguaje simbólico como el de la religión?
Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón. En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: «¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija tiene un demonio muy malo». Pero él no le respondió palabra. Sus discípulos, acercándose, le rogaban: «Concédeselo, que viene gritando detrás de nosotros». Respondió él: «No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel». Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!». Él respondió: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos». «Sí, Señor –repuso ella–, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos». Entonces Jesús le respondió: «Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas». Y desde aquel momento quedó curada su hija. (Mt 15, 21-28)
Jesús es muy claro: "Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco; ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna". Jesús no fuerza a nadie. Él solamente llama. La decisión de seguirle depende de cada uno de nosotros. Solo si le escuchamos y le seguimos, establecemos con Jesús esa relación que lleva a la vida eterna. Y lo primero para tomar esa decisión es escuchar su llamada. Nadie se pone en camino tras los pasos de Jesús siguiendo su propia intuición o sus deseos de vivir un ideal. Comenzamos a seguirle cuando nos sentimos atraídos y llamados por Cristo. Por eso, la fe no consiste primordialmente en creer algo sobre Jesús sino en creerle a él.
Cuando falta el seguimiento a Jesús, cuidado y reafirmado una y otra vez en el propio corazón y en la comunidad creyente, nuestra fe corre el riesgo de quedar reducida a una aceptación de creencias, una práctica de obligaciones religiosas y una obediencia a la disciplina de la Iglesia. Es fácil entonces instalarnos en la práctica religiosa, sin dejarnos cuestionar por las llamadas que Jesús nos hace desde el evangelio que escuchamos cada domingo. Jesús está dentro de esa religión, pero no nos arrastra tras sus pasos. Sin darnos cuenta, nos acostumbramos a vivir de manera rutinaria y repetitiva. Nos falta la creatividad, la renovación y la alegría de quienes viven esforzándose por seguir a Jesús.
José Antonio Pagola
El movimiento de los FOCOLARES es un muy buen camino para vivir el Evangelio de Jesús y que la misma Iglesia nos ofrece. Conocer quien fue su fundadora puede ayudar a muchos a adherirse a este movimiento cuya espiritualidad está muy en consonancia hoy con la del Papa Francisco.
Esta tarde en la parroquia a las 7:30 vamos a proyectar una película bastante estimulante sobre los años de juventud y primeros de esta mujer que en cierta manera de un modo visionario se adelantó el concilio Vaticano segundo, al definir el papel que los seglares deben realizar en la Iglesia
SIN TI, MATERIA, sin tus ataques, sin tus arranques, viviríamos inertes, estancados, pueriles, ignorantes de nosotros mismos y de Dios.
Tu que castigas y que curas, tú que resistes y que cedes, tú que trastocas y que construyes, tú que encadenas y que liberas, sabia de nuestras almas, mano de Dios, carne de Cristo, Materia, yo te bendigo.
Del Himno a la materia de Teilhard de Chardin SJ
Uno de los pasajes más bellos del Evangelio que hablan de la Resurrección de Jesús es aquel de los discípulos que iban camino de Emaús, “distante dos leguas de Jerusalén”, como dice el Evangelio. Literariamente es un relato perfecto que sabe combinar la tristeza y la curiosidad, la sorpresa y la alegría de un modo gradual y certero. Aquellos dos amigos se encuentran con un tercero al que no reconoce al principio que va a llenando de calor y fuego sus corazones porque en ellos se despierta la gran esperanza: la victoria de Jesús sobre la muerte. Un evangelio que combate eficazmente la soledad, el desánimo y el desaliento… que es capaz de ponernos de pie para comenzar de nuevo y llenar nuestro corazón de solidaridad y de la alegría de compartir… porque así se nos aparece Jesús vivo y resucitado. Su triunfo es nuestro triunfo.
Comparto ahora con vosotros, amigos lectores, este poema de Marcela Duque que me ha gustado mucho:
Quédate. Ya se hace tarde. Anochece.
El crepúsculo viene sin estrellas.(…)
Estás lejos de casa y hace frío
Prendamos una hoguera complaciente.(…)
Tenemos un buen vino en la bodega.
Aún tienes que probar el pan que hecho.
¿No ves lo que ha supuesto tu llegada?
Arde mi corazón al escucharte.
Te quiero para siempre aquí en mi casa.
Ya no sabré qué hacer cuando te marches.
Quédate, por favor, que es noche oscura.
Necesito la luz de tu mirada.
Elementos para el guión de una escena para la Resurrección de Jesús.
Viernes. Interior. Por la tarde.
En el exterior: Una cueva horadada en la piedra. Una gran losa de piedra redonda en la boca de la cueva. Dentro: Un banco de piedra adosado a la pared. En el banco, el cadáver de un hombre tapado por los lienzos de la mortaja. Oscuridad una vez se cierra la puerta tapada por la losa redonda de piedra.
Domingo, al tercer día. Exterior. Por la mañana.
La piedra que tapaba la puerta ahora está corrida y la entrada a la tumba expedita. La luz del amanecer entra en la tumba. Dentro: no queda, nada tan solo los lienzos cuidadosamente plegados y el sudario de la mortaja.
Unas mujeres se acercan y contemplan que la tumba está vacía. Después acude María Magdalena que descubre dos ángeles que le dicen que Jesús ha resucitado. Éstos desaparecen y delante de ella hay un hombre (¿será un hortelano?) que la llama por su nombre y ella enseguida descubre en él a Jesús al oír el modo tan cariñoso como la llama. Lo intenta abrazar pero él la rechaza.
María acude a los apóstoles escondidos y les dice que ha visto a Jesús resucitado. Juan y Pedro llegan hasta el sepulcro lo ven vacío y creen en la resurrección de Jesús.
Hay también unos soldados que hacían guardia en la puerta de la tumba, que han puesto pies en polvorosa y han acudido a Pilatos para notificarle el extraño robo del cuerpo de Jesús.
¡Todo este batiburrillo es la demostración de la resurrección de Jesús de Nazaret!
Pregunta: ¿dónde está JESÚS?
Creer en Jesús de Nazaret que resucitado vence a la muerte para siempre es el primer objeto de la fe cristiana. Todas las demás cosas que creemos en el cristianismo nacen de esto primero.
Como acto de fe es algo que no es evidente, totalmente indemostrable por la razón.
Los discípulos creen en Jesús resucitado, sin haberlo visto antes materialmente resucitar. El famoso cuadro de Mantegna en donde aparece Jesús de pie sobre la losa movida de un sepulcro y a sus pies los soldados durmiendo, es una bella representación imaginaria de Jesús que nadie vio.
En cierta manera, la resurrección de Jesús es la reflexión anterior que hacen los discípulos sobre lo que él ya les había prometido: que después de muerto, resucitaría al tercer día. “Si Jesús dice siempre la verdad y cumple siempre su palabra, sin duda entonces su promesa se ha cumplido: ha resucitado” sería la conclusión de aquellos primeros discípulos. El objeto de la fe cristiana no es una tumba vacía sino el testimonio de aquellos primeros seguidores de Jesús que sintieron la experiencia, primero personal y luego en grupo (constituyendo Iglesia), de que el de Nazaret seguía vivo entre ellos y que les alentaba a mirar hacia delante para vivir sus vidas. Así lo sintieron María Magdalena, aquellos dos caminantes de Emaús, Juan y Pedro y luego todos los demás. Dieron un paso adelante, hicieron la puesta de la fe.
Así sintieron la presencia viva de Jesús y así también nosotros la volvemos a sentir. La resurrección de Jesús no ocurrió allá por el año treinta y tres de nuestra era. Ocurre también en 2022, aquí ahora, entre nosotros. Por eso nuestra gran alegría.
¡Feliz Pascua de Resurrección a todos!
En este día en que recordamos que Jesús murió en la cruz, parece resonar en nuestros oídos las pocas palabras que Jesús pronunció en sus últimas horas. Fueron siete gritos, exclamaciones, frases muy breves que Jesús pronunció. El resto es silencio.
El Viernes Santo es el día en que se hace presente en toda su bravura la violencia que puede producir el hombre. Crueldad, humillación, sangre: toda la negrura que puede almacenar el alma humana descargada sobre un inocente.
Y a un lado y a otro y estamos nosotros. Incrementando el dolor y el sufrimiento con nuestra mentira e injusticia. Pero también está al otro lado que es de la inocencia, está Jesús de Nazaret, con sus terribles consecuencias. Jesús fue inocente de todo ello, y cargó con ese pesado fardo para indicarnos que es totalmente posible, pese a nuestras cargas, andar el camino que conduce a Dios.
Ante la Violencia con mayúscula y nuestras pequeñas de violencias, Jesús guarda silencio, solo camina, naturalmente hacia el Calvario.
Rotundo, contundente, enérgico Jesús de Nazaret
No puedo dejar de transcribir el mensaje que ayer en la Misa del Domingo nos dejó el Evangelio. Un Jesús rotundo y contundente y lleno de la energía que en su corazón había, nos propone algo que es atrevido y difícil y para lo que hay que tener madera. Pero no es imposible. ¿Te atreverías tú a realizarlo?
Ama a tus enemigos
Ama a tus enemigos. Haz el bien a quien a te ataca, y bendice a quien te critica y habla mal de ti. Reza por esos que te difaman en público. Si alguien te da una bofetada, no le respondas con violencia, pon la otra mejilla. Si alguien te quita lo que es tuyo, entrégale algo más. Al que te pide, dale, y al que tome prestado, no se lo reclames. Al final, se trata de tratar a otros como esperarías que te traten a ti. Si amas a quien te ama, ¿qué hay de especial en eso? Cualquiera, hasta la persona más pecadora, puede corresponder al amor. Si te portas bien porque se han portado bien contigo, bien está, pero ¿tiene eso algo especial?
Yo te digo: encuentra un modo de amar a tus enemigos, haz el bien y presta sin esperar nada a cambio. Tu recompensa será grande, ya verás qué plenitud, mostrando con tu vida el rostro del Padre, que es bueno y compasivo. No juzgues y no te juzgarán. No condenes y no te condenarán. Perdona y se te perdonará. Da y recibirás. Mucho más de lo que imaginas. Con la medida con que tú midas se te medirá.
(Adaptación RV Lc 6,27-38)
Las respuestas sin preguntas –sin esas que en su origen las provocaron, pero también sin aquellas otras que despiertan subsiguientemente a cada respuesta– son como árboles sin raíces. ¡Y cuántas veces, sin embargo, son propuestas nuestras 'verdades cristianas' como árboles talados, ya sin vida, en los que no puede anidar ave alguna!»
Tomáš Halík, Paciencia con Dios
Ayer tarde tuve la satisfacción de presentar a mi amigo Pepe Jordán en la conferencia que dio en la Universidad Católica, dentro de la programación de la cátedra Barcia- Goyanes donde una vez al mes se organiza conferencias que versan diferentes temas. Pepe Jordan expuso ese itinerario espiritual que él ha recorrido a raíz de su reencuentro con la fe cristiana. Un reinicio que le llena de alegría y sentido su vida. Todo un testimonio.
Expuso con esa serenidad que le caracteriza, lo que escribió en sus últimos dos libros “El rumor de la fe” y “Sentir discernir”, al hilo de su búsqueda personal y de sus reflexiones. Fue sumamente interesante y los asistentes siguieron con mucha atención e intervinieron después en el coloquio sobre el testimonio personal que él había dado. Nos recordó aquello que escribió Thomas Merton: “a Dios lo encontramos cuando lo buscamos; y cuando no lo buscamos, se escapa de nosotros… Dios es todo en todo”
Juan Bautista contempla el Adviento desde lo alto de una colina del Desierto de Judea.
Isaías anunció que el desierto florecería y yo aquí no veo más que un yermo.
Ezequiel dijo que la carne rosada del bebé cubrirá los huesos resecos de los muertos y yo desde aquí no contemplo más que esqueletos.
José, el carpintero, se casó con la bella María y llora porque no es padre de su hijo.
María la doncella de Nazaret, grávida de un niño, no sabe qué destino la vida le deparará.
¿Qué señales son estas, se pregunta Juan Bautista, desde lo alto de una colina del desierto de Judea, para preparar el camino al Señor?
E cuore…
La apuesta de creer
Es hermoso creer en un dios de quien no tienes la certeza de que exista,
del que tengas que hablar siempre enredado en la red de lo posible, de la duda y la certidumbre y del que, al
hablar de él, hayas de usar el modo verbal condicional. Crees y eres a la vez muy libre de creer.
Así, como si todo fuera provisional, como un proyecto urdido de hilos y
alfileres, con el condicionamiento de poner entre paréntesis la duda. Él, que
es firmeza, seguridad, “la roca que nos salva”.
Por eso el riesgo que corre el que lo afirma es un reto, y por supuesto, una
aventura.
Admirable testimonio de este gran amigo y gran creyente que nos cuenta las vicisitudes de su ya larga enfermedad, que ahora se alarga por una complicación. Yo quiero publicarlo en mi blog (él me ha autorizado) porque deseo destacar esta actitud tan positiva -pese a las oscuras circunstancias- que él sin duda adopta gracias a su fe en Jesús de Nazaret, siempre ilusionante y creativa.
Julio: todos te deseamos tu rápida mejoría y que sigas regalándonos con tu amistad, con tu entusiasmo, con tu esperanza y tus proyectos.
Hola amigas y amigos.
Paso a informaros de mi situacion para no preocuparos.
La infección continúa y del hospital no salgo. No puedo hacer ningún plan y los que hago enseguida se deshacen. Ahora una bacteria infecciosa que cogí en el hospital está dando la lata sin parar y me tiene hospitalizado.
El problema es que estoy bien y con fuerza y con muchas ganas de vivir, crear, trabajar y, sin embargo, víctima de esta limitación. No obstante, lo vivo con intensidad, pasión y sentido positivo y con este talante enérgico y alegre que la vida me ha regalado, y acompañado por tantísima gente que me manifesta su gran amistad y cariño, entre quienes estáis vosotros.
Pero hasta que no venzamos a esta bacteria con antibiòticos intravenosos y fuertes, los médicos no quierem darme de
alta.
Seguimos en la brecha rezando intensamente, leyendo mucho, refexionando más y escribiendo lo que podemos. La Esperanza y el ánimo no decaen dando infinitas gracias al buen Dios de la vida. Un abrazo grande y felices vacaciones.
Un abrazo.
Julio
Pues no. Puedo vivir sin él, no sin el amor. ¿Qué son una misma cosa?
Pues ámame, carajo.
“Plegarias ateas” de Ignacio Rueda. PPC. Madrid, 2010
Con desvelos, con sacrificios, con a veces incomprensiones, su voluntad "militar" consiguió que aquí en las tierras valencianos se erigiera una Hermandad del Rocío que inmediatamente fue reconocida por la Hermandad Matriz de Almonte. Esta Hermandad de Valencia ha sido siempre verdaderamente ejemplar como cofradía religiosa. A ella se acercaron muchos que solamente querían bailar o montar a caballo o beber "fino". Pero pronto se cansaron de ella. Lo que perduró siempre fue una auténtica y evangélica devoción a la Virgen del Rocío. Era la constante preocupación de don Luis que fue durante bastantes años el Hermano Mayor. Como hermano el nos enseñó a vivir con fe verdadera el amor a la Blanca Paloma. Yo, también hay que decirlo, le ayude muchísimo como Director Espiritual y el colaboró conmigo en todo. Ni que decir tengo que trabamos una gran amistad.
Don Luis Iváñez de Lara murió en enero pasado, como un caído más por causa del cruel coronavirus. No pudimos, los que lo queríamos ,y éramos prácticamente toda la Hermandad, despedirnos de él. Hoy, día de San Luis Gonzaga, es su santo. Esta tarde la Santa Misa que he celebrado en la parroquia, la he ofrecido por su eterno descanso: sé que allá estará gozando de la gloria de María, la Reina de las Marismas.