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sábado, 13 de julio de 2019

SANFERMINES Y LAS GANAS


Aunque a mí lo de los sanfermines no me entusiasme mucho…

«LAS GANAS»

…»Salvo comer, beber, reguardarnos de las inclemencias meteorológicas, procrear, todo lo demás que hacemos los humanos es porque nos da la gana. Hoy incluyo el fútbol y «la Gioconda», los sonetos y el parchís, las peregrinaciones a Lourdes y a LA Meca, junto al alpinismo y los viajes a la Luna, las sinfonías, las series televisivas, las bromas y los duelos al amanecer. También las corridas de toros, también los sanfermines… no hay nada más espiritual qué hacer algo porque no da la gana, sin necesidad: los animales no tiene esos caprichos o no tan frecuentemente como nosotros. Sólo porque hacemos lo que nos da la gana apreciamos la estética y necesitamos la ética. ¡Viva San Fermín!»


Fernando Savater. Publicado hoy, en «El PAIS»

sábado, 17 de enero de 2015

Hoy es San Antón


 La noche del día 17 de enero es la noche de san Antonio (o san Antón). En muchos pueblos, sobre todo, de Valencia, se encienden grandes hogueras. En Chelva todos los vecinos se echan a la calle recorriendo en la nohe todos los pintorescos barrios del pueblo –Benacacira, Arraval-. Es como una noche mágica -fuego y noche parecen siempre concitar la magia, el misterio- . Aquí en la ciudad de Valencia, y en los barrios periféricos de Morvedre y Torrefiel, en medio de un cruce de calles de denso tráfico que queda cortado durante varias horas,  se enciende una alta y gran fogata, a la que rodean todos los vecinos. Es una fiesta de índole agropecuario, que ha quedado como una reliquia de lo que eran antes aquellas contornadas de la ciudad: la huerta más cercana.

Sea como fuere, la fiesta es una auténtica gozada. Sentir el calor de la gran hoguera  rodeándote el cuerpo y tostándote la cara en la fría noche invernal de enero es una agradable experiencia. Al día siguiente, por la mañana, todos los animales de gran parte de la ciudad, del pelaje o plumaje que sea, pasan ante el cura de la Parroquia de san Antonio Abad, en la calle Sagunto, que los rocía con agua bendita. Es un gran desfile, espectacular, variopinto: por allí pasan desde el canario de la abuela, la perrita Marylin, la serpiente boa, el cerdito y  cualquier bicho que se mueve. Al final, los caballos de “tiro y arrastre”, enjaezados con sus mejores galas y sus sonrientes  campanillas terminan el cortejo. Vale la pena desplazarse hasta la calle Sagunto para ver esta cabalgata.

A San Antonio (o san Antón) se le considera el patrón de los animales (no confundirlo con San Antonio de Padua que es santo también muy popular pero qué vivió diez siglos más tarde). A este San Antonio se le llama Abad, porque fundó el estilo de vida ermitaña allá entre los siglos tercero y cuarto en la Tebaida de Egipto. (Como ahora, la ciudad no le ayudaba a encontrarse a sí mismo).También se le llama “sant Antoni del porquet”, por el cerdo que lleva a su lado.

 El origen de la presencia de este animal no está muy clara (la vida de San Antoni es muy legendaria). Parece ser que una vez una hembra jabalí madre (¿se dirá una jabalina madre?) se presentó con sus jabatos enfermos ante el santo y éste que los curó. De ahí su patronazgo protector de las animales. Aunque puede ser más auténtico que el cerdo (todavía en aquel tiempo se le consideraría animal impuro y representante de toda clase de males) fuera el símbolo del demonio pues San Antonio Abad sufrió durante su vida, según lo que cuenta fantasiosamente San Atanasio en su biografía, muchísimas tentaciones del demonio.


El arte, pintura, literatura, música y cine lo han inmortalizado: los pintores El Bosco y Velázquez tiene cuadros sobre él, y el mismo Gustav Flaubert escribió una extraña obra: “Las tentaciones de San Antonio”.

viernes, 21 de noviembre de 2014

La España folclórica



Otra vez y de nuevo, el esperpento en España. Se ha muerto la Duquesa de Alba. En primer lugar, que descanse en paz y deseo que Dios la tenga en su Gloria.

Los medios de comunicación, especialmente la televisión, se han encargado enseguida de canonizarla. Largos informes sobre lo que fue y lo que supuso en la vida de nuestro país durante muchos años. Ella dice que era una señora normal, que leía libros, que iba al cine, que compraba ropa en el rastro, que pintaba cuadros, que montaba caballo, que bailaba sevillanas, que tenía palacios cerrados y fincas en barbecho, que sobrevivió a dos maridos, que convivió cómodamente con la dictadura, etc.

Decir eso a mí me parece un dislate por no decir una blasfemia, en un país donde los parados no tienen ni un sitio para estar los lunes al sol, y las mujeres, que sufren la marginación, el desprecio y los malos tratos continuos.
 
Pero era muy graciosa y ocurrente, era muy provocadora, muy extravagante, y muy rompedora. No sé si era muy libre como afirman los papeles... Al final se convirtió en una auténtica caricatura de sí misma. Los años finales, hizo de su vida un espectáculo esperpéntico. Tal vez sea una fuga hacia adelante.. .

Así que, españoles,  viva el folclore. La televisión, en vez de informar sobre otros graves asuntos de esta "pobre patria mía", se ha puesto las botas emitiendo sesudos y largos informes sobre esta figura folclórica.

Y mañana o pasado comienza otra folclorada: el ingreso en prisión de una famosa cantaora. Veremos qué folclore se arma. Continuará…