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jueves, 24 de noviembre de 2022

LOS PRIMEROS DÍAS DE LA JUBILACIÓN

 


HAY MUCHAS COSAS muy bonitas que parecen esperarme en estos días primeros de mi jubilación a los setenta y siete que  son como ocasiones que da la vida para hacer que esta última fase de la vida se trueque en un nuevo regalo que ésta hace. Pero también, cuando miras alrededor, ves a otros cuya situación de jubilado por una traición de la enfermedad, no pueden disfrutarla. Ese es un nuevo temor que me sobreviene. Peo  no olvido, que estoy en manos de Dios y que Él como sea, cuidará de mí y cuando llegue el momento, me llamará.

Supongo  que esta es una de las muchas experiencias repetidas en la gente que acaba de jubilarse y vive sus primeros días como en una especie de libertad extraña donde por un lado la alegría y la ilusión de estrenar días nuevos se junta también con el temor de perderse en un tiempo de vagancia, de ocio inútil y de descanso mal programado.. También percibes que aquellos hábitos que tenías en el atrás de tu vida laboral se van a ir poco a poco diluyendo y te preocupa en qué vas a ocupar esas horas libres. Qué las horas de las que ahora dispones se pueden "diluir como lágrimas en la lluvia". Bien sé que yo tengo muchas aficiones: leer, escuchar música, ver cine, escribir artículos, perderme en el bosque de la poesía y refugiarme bajo el paraguas de la cultura. ¡Pero habrá tiempo para todo?

sábado, 30 de julio de 2022

LLEGA LA HORA DE JUBILARSE



 A raíz de que la salud de  mi corazón, que  allá en mayo me dio un buen susto y que a hora de hoy parece haberse desvaído, me planteé como una respuesta a los avisos que mi salud me manda y dada la edad que ya tengo (setenta y siete años) si era conveniente seguir en la brecha de la responsabilidad de seguir siendo Cura Párroco con todas la consecuencias que eso acarrea. (Entre los sacerdotes, la jubilación te llega a los setenta y cinco, pero si tienes ánimos y salud, se puede uno retirar a los ochenta años).

En fin, que me puse ante el dilema: seguir o no seguir como párroco en esta Parroquia de San Antonio de Padua. El aviso cordial me inclinó a dejar el cargo y tomé la importante resolución de abandonarlo, aun cando me quedara en la parroquia como sacerdote adscrito durante cierto tiempo.

Así que ayer mismo en la publicación de la lista de nombramientos que aparecía en la página web del Arzobispado está el nombramiento mío como adscrito y a la vez mi cese como Párroco. Aun cuando es algo triste dejar una parroquia tan estupenda como ésta, me llené de a alegría porque conseguía algo que estaba deseando tiempo ha: descansar de las obligaciones pastorales. Seguiré sirviendo a la parroquia y a la Iglesia de otra manera, más descansadamente…