Os invito, amigos a la presentación de mi libro, donde hablaremos de poesía, de libros y otras cosas...
Os invito, amigos a la presentación de mi libro, donde hablaremos de poesía, de libros y otras cosas...
No crees en las revelaciones, y, sin embargo, ¿que esperas aquí de pie, a mitad de un día cualquiera? ¡Sostenerse erguido ya es una forma de creer!
Javier Vicedo Alós, poeta.
MIS NOCHES
Porque llega la noche
y después de la tarde de oro
la casa se va oscureciendo.
El silencio como un agua callada
inunda cada rincón.
Los relojes, cansados, borran las horas
y la mascota, aburrida, duerme ya,
arrinconada en la noche.
Las estrellas y las luciérnagas
lentamente se apagan
y las sombras perdidas
se encuentran con la misma tristeza
como se apagan las luces
de un tiovivo en la feria…
Y luego viene la zozobra
como un nudo en la garganta.
Rodeado de rutinas
y escrutinio de tus horas vividas,
“…in manus tuas…”
No sé si queda más luz.
Pues esto me ha ocurrido hace unas semanas en la sencilla y estupenda y bien abastecida librería que tenemos en nuestra ciudad de Llíria , “City books “ (y que debemos cuidar). Allí me encontré unos pequeños libros de versos; uno cuyo título era “Mejor, gracias “ y otro titulado “No me queda más remedio “. Entonces compré el primer libro y poco después, entusiasmado por el descubrimiento de un magnífico poeta, el. mismo Día del Libro, compré el segundo volumen. Mientras el primero es suavemente optimista y abierto incluso a cierto sentido del humor, el segundo es oscuro, angustioso y pesimista. Blanco y negro. Poetas feliz y poetas maldito… como muchas veces y a todos, la vida se nos presenta.
Aunque no conozco a su autor, NICOLÁS EXPÓSITO, del que me han dicho que es un vecino de Liria. me va a ser difícil elegir como muestra algunos de sus poemas completos porque el autor, en diálogo consigo mismo y con la mujer que ama, expresa, no sin temblor y temor, sus sentimientos cargados de dulce y triste ternura. Sus versos son breves, ligeros, repetitivos y guardan un ritmo poético que es al mismo tiempo subyugante. Con juegos de palabras, con versos de muy pocas sílabas aunque con un ritmo casi musical, con una tipógrafa variada, que se acercan al caligrama.
De su primer poemario, he aquí una muestra
“SUGERENCIA DE PRESENTACIÓN.
Búscate una mujer que sea agradable/ contigo,/ para que te cuide, / que te ame no sólo te quiera querer. /Búscate una mujer inteligente, / es importante, / y que sea buena,/ mejor que tú, /y cuídala tú a ella/ y trátala como te gustaría que te tratasen a ti, / a diario, /siempre, /y sé feliz a su lado/todos los días una sonrisa,/ y vive tranquilo/ y en paz / por fin.”
(de “Mejor, gracias” Autor: Nicolás Expósito. UNO editorial,2021)
… y de su segundo libro elegiría este otro ejemplo:
“ EL POETA MAL HABLADO“
las palabras malsonantes/ han de utilizarse/ sólo cuando tu interior/te las dicte;
No utilices los/hostia, joder y mierda/ porque creas que/quedan bien,/
No lo hagas,/ no seas estúpido;/ solo se honesto, y ya
de “No queda mas remedio” Autor: Nicolás Expósito. UNO editorial.2023
No cómo, sino por qué
¿Por qué la cruz,
la sonrisa,
la herida profunda?
¿Sabes?
Está tan claro
cuando se ama….
Un poema del poeta polaco Jan Twardowski: Una crucecita para el camino
DONDE DIOS HABITA
A mi amigo Alejandro y su familia,
a quienes la muerte arrebató la vida de su querida Elsa.
Soleado es el día,
pero la luz no ilumina el oscuro corazón
y un malecón tapona las lágrimas
que se disolverán en la blanca espuma del mar.
El crujido de la grava al caminar
por las calles que conducen hasta la tumba abierta
rompe el silencio de cristal del camposanto
y salmodia, al compás del corazón,
la amarga melodía de la pérdida y del dolor.
E interminable se hace el tiempo
-que a la vez deseas que nunca acabe-,
que los sepultureros emplean para acabar su obra.
Descanse en paz tu querida hermana Elsa.
Ella ha dejado a su querida familia
y a tantos amigos y compañeros seguramente comunes.
Pero, amigo Alejandro,
ya sabes que definitivamente no la has perdido:
porque los muertos nos demuestran que Dios existe
Pues allá lejos, feliz vive Elsa junto a tantos
que también ella quiso y la rodearon de amor
¡Ella ha arribado a la otra orilla de la Vida,
a la orilla donde Dios habita!
Estoy viviendo en la casa de la esperanza,
me lo dice el sol que entra
todas las mañanas por mi ventana,
y saltando una alfombra de pinos,
lame los pies de mi lecho,
me lo dicen las caricias de estas blancas sábanas
que irradian blancura,
y la manos amorosas de las enfermeras
que me cuidan.
Todo alienta para ir adelante.
Bullen la sangre y la vida a mi alrededor,
poco a poco, paso a paso, despacio.
Y a pesar de tantos augurios,
me abruma el silencio del día siguiente.
El músculo se duerme, el ánimo se enfría
y se tiñe con los colores de la culpa.
A la intemperie, sin el cobijo de la esperanza,
mi carne se agarra a la incierta tierra
como un náufrago olvidado en una isla.
Pero iré siempre adelante,
porque vivo en la casa de la esperanza,
incluso bajo este proceloso mar
que ha olvidado su horizonte.
Amigo: ¡súbete al tren de la esperanza!
“Protégeme, Dios mío, que me refugio en ti!”
Hospital. Dr. Moliner, 18/7/23.
QUÉ BONITO ES SER HOMBRE
“Qué bonito es ser hombre y más resucitado”.
(Lorenzo Gomis)
Por eso la sábana que cubre mi cuerpo
es la blanca flor de un magnolio
y esta cueva en la que yerto, yazgo,
es un palacio abierto de ventanales góticos
donde ríos y mares la circundan.
Porque ya no hay noche, ni sombras, ni penumbra.
¿No ves la luz, no la vislumbras
a pesar de esta noche de losas?
¡Un perfume de misterioso nardo
inunda el hueco del cobijo!
Breve y frágil es la condición humana
pero eterna e infinita se torna
para bailar con las galaxias.
Pues la vida es una semilla en otoño:
olvidada, cae en el surco
para surgir en primavera, renacida.
“¡Qué bonito es ser hombre
y más resucitado!”
POETAS EN UN TEMPLO
A unos amigos poetas
que van a recitar sus versos
en un templo.
Que vuestra voz en el templo retumbe como trueno en la bóveda de la conciencia y sea suave susurro que al alma llegue, como una fresca brisa en las noches de verano, como luz de colores en las vidrieras.
Que la palabra poética que vais a pronunciar sea eco de la otra Palabra “por la que todo fue hecho”.
Que derrumbe el rito y las letanías y la voz hueca de los rezos y dé paso a la verdadera voz donde se comunican el hombre y Dios.
Que la palabra hallada y el verso rotundo sean escaleras que desde la dura piedra del sueño lleguen hasta el lugar donde la palabra habita y andéis toda la noche luchando con ella.
Y que vuestros poemas descubran la belleza que la verdad contiene y solamente acabéis sencillamente proclamando amor.
Mi amigo está llorando a su gato,
que desde ayer yace muerto.
Era blanco como la nieve,
y en sus pupilas gatunas,
siempre misteriosas,
el verde de una pradera en otoño.
¡Cuanta compañía le hizo,
cuanta risa le provocó sus tropelías!
Como buen felino sabía
sacar ventaja de las circunstancias
y vivir majestuoso su independencia.
Recuerda su ronroneo en la caricia
y su rápida zarpa en la molestia
Ahora yace muerto
y su cuerpo parece una bola blanca de pelos.
Mi amigo le llora:
no hay que subestimar el afecto a las mascotas.
Nos hacen más buenos,
nos visten de humanidad,
nos enseñan a convivir con los instintos.
Pues no somos nosotros
quienes elegimos a los gatos:
son ellos quienes nos consienten.
Si existe un dios antiguo,
ahora, junto al hogar divino,
estará dormitando.
De nuevo y aquí.
Después de casi un mes de vacaciones, regreso a este mi blog que, como sabéis, quiere ser un espacio de opinión, reflexión y diálogo. Estos junio y julio han sido meses muy importantes en mi vida, donde además de hacer un gran viaje, he tomado algunas decisiones que tienen que ver con mi futuro más próximo.
Lo celebro con este bello y sencillo poema de Javier Vicedo, con quien me identifico.
No crees en las revelaciones
y sin embargo, ¿qué esperas aquí de pie
en mitad de un día cualquiera?
Sostenerse erguido
ya es una forma de creer.
A la orilla del estanque,
donde las ranas croan,
llora su soledad el junco.
Oscura es la sombra en la noche
que al asesino oculta:
la alarga el alba retrasada.
En la fronda del árbol
canta el pájaro en la noche
y confunde a las estrellas.
Cotorras en lo alto
de los árboles del boulevar,
su algarabía dirige el tráfico.
A mí me parece que este texto tan bonito que se atribuye al gran Antonio Machado, no es auténtico sino apócrifo. Sigue esa epidemia en las redes de escritos admirables que son atribuidos a distintos autores aunque ellos no lo sean.
Antonio Machado muchas veces en su poesía trascendía su propia palabra poética y señalaba de un modo simbólico si no a Dios, sÍ al deseo de Dios. Era agnóstico pero qué evidente es que en cualquier corazón puede anidar la presencia del Misterio. Quizá cuando estuvo más cerca de Dios, es cuando amando a su esposa Leonor, la acompañaba devotamente todos los días a escuchar la misa.
“Anoche cuando dormía/soñé bendita ilusión/que una fontana fluía/dentro de mi corazón”...
¿Habéis escuchado
el instante que surge
después que el mirlo canta
entre la fronda de los árboles
de la calle solitaria?
No sé qué más amo:
si su melodioso silbo
o el silencio que le sucede.
Los ojos negros del mirlo
que canta y te miran
son un pozo insondable
con pico y con alas.
…...
Placentero es el canto del mirlo
pero más es el silencio que le sucede:
su eco amplifica su belleza.
¿Qué misterio hay en el canto del mirlo?
¡Que la vida fluye y el tiempo corre!
….....
Un mirlo escarba en el prado.
No busca el gusano distraído
sino el lozano secreto
de la verde hierba.
Memoria del fuego
Arde la hoguera en su esplendor:
llamas, chispas y pavesas alborotan
la aureola que la luz transfigura.
Después, el humo se disuelve con el viento
y la luz incandescente palidece su fulgor.
Las ascuas, como rubís engastados
en la ceniza. refulgen doradas.
Al final, sólo permanece
la cálida caricia que dio al cuerpo
y la memoria pasada de su brillo.
Y entonces todo ya se desvanece
como mi misma vida,
sumida en la ceniza,
en el callado olvido,
lentamente.
¡Buenos días, queridos poetas!
Quiero felicitaros en el día de la poesía y expresar mi
gratitud junto a vosotros por este precioso don que nos ha sido dado.
Porque la poesía es sentimiento y emoción.
Conocimiento y también reflexión.
Melancolía y buen humor.
Un don que nos hace a cada uno mejores y puede ayudar a
construir un mundo mejor.
Poetas, sigamos escribiendo, aunque vuestros versos sean
ripios. Que nada ni nadie apague ese fuego que sentimos dentro y nos calienta y
da calor a los demás.
¡Poetas, cread belleza en este mundo a veces tan feo e
ingrato construido por la sociedad!
Elogio del siete
Es el siete un
número chulo.
Parece un
señorito fumando,
o un
equilibrista con su pértiga,
en la cuerda
subido en lo alto.
Presume ser número
grande:
Dios al séptimo se
dio al descanso
después de seis
días de labor.
Siete son las
maravillas del pasado
siete son las
colinas de Roma
Si uno nace con
adelanto,
sietemesino suelen
llamarle.
No diré más este
número loado;
que un siete es
un roto en la ropa.
Hoy cumplo
setenta y siete años:
Muchos sietes
son, muchos los rotos
que llenan mi
vida de harapos.
20/3/22de
Hoy es día uno de marzo, hoy comienza la primavera meteorológica. Aunque pueda parecer pronto -la astronómica será el mismo día de mi cumpleaños-, hoy quiero yo también que sea primavera.
La barrunto asomándome a la ventana, contemplando los frondosos naranjos que adornan y dan sombra a mi calle. Esta misma tarde he visto sus ramas y hojas temblorosas ante la caricia de la brisa del atardecer. He visto también algunas tórtolas zureando y cortejándose escondidas entre su fronda. Ellos, los naranjos, no se rinden, saben a pesar de todo qué día es hoy. Sus ramas verdes están llenas de botones blancos, que son los capullos de azahar que están a punto de abrirse. Algunos ya avanzan su delicioso aroma.
Hoy es pues el día primero de primavera, quiero que sea así, para que su luz blanca e inocente ilumine la oscuridad de este mundo tan tenebroso que me ha tocado vivir.
EL BANQUETE DEL MENDIGO
Sentado en el banco del parque,
a la sombra de una jacaranda,
el mendigo se guarecía del estío.
Allí, con lento rito sacó su navaja
que abrió con gran parsimonia
y de la mochila que a su lado estaba
sacó un pan y una lata de sardinas.
Cortó de un tajo una buena rebanada
y después, con cuidado y más esmero
de cortarse los dedos y evitar la mancha,
abrió la afilada y apetitosa conserva.
Las aceitosas sardinas de plata
colocó sobre el pan, con gran mesura;
y con buen hambre y sin tardanza
dio cuenta de su frugal almuerzo.
¡Nunca vi comida más refinada
ni banquete más suculento!
¡A tod@s los que celebráis la Navidad!
Se incorporó de su camastro
José, el bueno, el justo,
y despertó de aquel sueño,
sobresaltado por la pesadilla.
«-¡Arriba, corre, José, despierta!»,
-la voz de su corazón le dijo:-
Un peligro de muerte os ronda.
«Coge al niño, a su madre y huye.
Cierra tu taller y tu casa.
Tira la llave a lo hondo del pozo.
Durante mucho tiempo
estarás en cuarentena.
No volverás a pisar la acera de tu calle
ni con tu familia verás
la silueta de las torres de tu pueblo.
Ni mirarás desde ahora
salir el sol desde tus montes queridos!-»
..Y José, el bueno, el justo,
se desterró de su patria amada.
Desde aquí lo podemos ver
con su mujer y su niño
tragando el polvo del desierto:
fronteras y alambradas,
concertinas y metralletas
le esperan.
Amigos: ¡BON NADAL!
José Luis.