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jueves, 5 de septiembre de 2024

LO QUE TÚ QUIERAS

 


Lo que tú quieras.

 

Señor,

Como tú quieras, debe sucederme, 

y como tú quieras, así quiero caminar

Ayúdame solo a comprender tu voluntad. 

 

Señor, cuando tú quieras, entonces es el momento

y cuando tú quieras, estoy preparado

 hoy y en toda la eternidad. 

 

Señor, lo que tú quieras, eso lo acepto,

y lo que tú quieras es para mi ganancia, 

basta con que yo sea tuyo.

 

Señor, porque tú lo quieres, por eso es bueno, 

y porque tú lo quieres, por eso tengo valor, 

mi corazón descansa en tus manos

 

sábado, 8 de enero de 2022

HOY ES EL BAUTISMO DE JESÚS

 


BAUTISMO

 

Ni cielo, ni nubes, ni paloma.

Solo el río que fluye

y adivina su muerte en el mar.

El horizonte es una luz naciente

y sóla corre el agua limpia, clara.

Los juncos de la orilla se mecen

por el torbellino de las olas 

y acompañan a los dos hombres

que en el río se sumergen.

Uno ora, ora intensamente.

Un súbito trueno lo ratifica.



domingo, 30 de mayo de 2021

RECÓNDITO VALLE DE ARQUELA




Ando siempre buscando luz y claridad, descanso y sosiego, paz y cobijo. Yo los encuentro siempre a través de mi fe en Jesús de Nazaret el resucitado. Pero otras veces y con frecuencia, se me muestran cuando estoy en medio de la naturaleza. Ayer estuve en el Arquela,  un valle que se extiende de norte a sur, desde Alpuente, y se convierte en una rambla en medio de cañones escarpados hasta llegar a Tuejar. Es el recorrido de un riachuelo que recoge aguas en el corazón de la Serranía Alta. Un valle breve, solitario y tranquilo oculto y casi recóndito.  El paisaje en esta primavera revuelta, está adornado por el júbilo de los árboles reverdecidos-almendros, pinos, carrascas-, viñas y campos de cereales. El trigo, en flor y también granando con sus espigas que parecen cabezas vencidas de un ejercito innumerable y las amapolas frágiles, descaradamente rojas y volubles, bailando la danza de la brisa de la tarde. Las flores del lino como novias vestidas de blanco, las albaidas incombustibles el oro aromático de las flores del curry o siemprevivas del monte… 

 

No se trata de sólo disfrutar el festín que para los ojos supone la belleza tan austera de la sierra en primavera. Más bien es el gozo y certidumbre de lo que hoy el corazón siente y me lleva en esa contemplación: que todo es perfecto, redondo, completo. Me inyecta en mi alma el entusiasmo al contemplar cómo la belleza del mundo reconforta y construye la profundidad del alma.

 

¡La luz que ilumina los campos y su recóndita armonía se reflejan en mi corazón!