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domingo, 6 de abril de 2025

ADIÓS, PACO VAÑÓ



Ha fallecido Paco Vañó.
Seguramente muchos de los que leáis esto quizá no sepáis quién era. Era un sacerdote que tenía ya 93 años, nacido en Foios y criado en Bocairent y que había estado unos cuantos años antes, conmigo, trabajando en la parroquia de San Antonio de Padua Como vicario y adscrito. Era un hombre muy humilde y sencillo y algo especial. El mismo me decía que era un poco raro, pero no era eso, si la sencillez y la humildad y la tranquilidad se pueden llamar rarezas. Me llevaba muy bien con él, y podía confiar totalmente la parroquia cuando yo me ausentaba algunos días de ella.

 

Tenía una mentalidad muy abierta (no sé si porque estuvo durante muchos años como misionero en Argentina, en contacto con comunidades cristianas muy pobres, de la periferia, como gusta llamarlas el papa Francisco). Era un hombre del Vaticano II, tolerante, que buscaba como yo una Iglesia, como pueblo de Dios, más cerca del sentido común y menos clerical.

 

Con un trato sencillo con la gente, con la sonrisa, siempre en los labios además del cigarrillo, verdaderamente fue una gran ayuda callada, silenciosa, casi anónoma para la parroquia de San Antonio de Padua.

 

Descanse en la paz del buen Dios, el siervo fiel y prudente que fue don Francisco Vañó.

 

jueves, 11 de noviembre de 2021

ADIÓS, AMIGO PEPE NÁCHER

 

Pepe Nácher, celebra la Eucaristía con sus feligreses  en el templo provisional: el más hermoso.


Esta mañana ha fallecido el sacerdote José Nácher Riera, cuando tenía ochenta y cinco años (Pepe o simplemente Nácher, para muchos). Se nos va un cura muy popular y querido por muchos. En uno de los últimos años en que fui párroco de Nuestra Señora de Los Ángeles del Cabanyal, yo le invité a hacer la predicación en la fiesta del Santísimo Cristo del Salvador, que casualmente pasado mañana se celebra. Le invité porque precisamente él, nada menos que en 1959, estando de “convictor”, es decir de prácticas “sacerdotales”, estuvo ejerciendo de vicario en esa parroquia. Mucha gente lo recuerda allá en la plaza, ensotanado, cuando jugaba al fútbol con todos los chavales del barrio. Jugaba muy bien al fútbol, tenía el pelo rubio, y le llamaban por eso “Kubala”, recordando aquel futbolista húngaro de moda que jugaba en el Barça.

 

He tenido mucha relación con él, desde muy joven por vivir yo entonces en Lliria a donde  lo destinaron de coadjutor a la parroquia de la plaza de la Asunción. Poco después le nombraron párroco de una iglesia de nueva creación, casi a las afueras del núcleo urbano, en el Pla del Arc. Recuerdo que el templo provisional lo instaló en uno de los pajares de las afueras del pueblo. Construyó un templo nuevo, magnífico y original, involucró a muchísima gente joven en la parroquia que se llamaría de María Madre de la Iglesia y a la vez  eso provocó que aquel arrabal de casas se convertiera también casi en el barrio más próspero de la ciudad de Lliria. Después de un largo tiempo allí fue nombrado para otros menesteres pastorales de importancia.

 

Era incansable, original, con un gran sentido de Iglesia y sensibilidad pastoral. Era en cierta manera el modelo de aquel sacerdote que con mucho entusiasmo creía en el concilio Vaticano segundo. Pese a veces sus contradicciones “(¿y quien no las tiene?) podías contar con él en cualquier momento. Me unía a él una gran amistad. Era un hombre lleno de optimismo y alegría. Compartir con él una comida y después la tertulia o estar con él en una velada era lo más divertido y descacharrante del mundo. En Liria ha influido enormemente en mucha gente joven que cuando estaba de párroco en María Madre de la Iglesia er. Hoy todo el pueblo le llora. Que disfrute de la luz de Dios.

 

viernes, 9 de julio de 2021

BODAS DE ORO EN BENASQUE


 Una semana de vacaciones en Benasque que, ay, se me van ya acabando y la verdad es que tenía muchos deseos de celebrar la Eucaristía en el día concreto en que fui ordenado sacerdote hace 50 años. Estoy pasando unos días en Benasque, como digo, y esta tarde del día ocho he celebrado la Santa Misa en el templo de su parroquia, recordando, ante una comunidad a la que personalmente no conozco, aquel lejano día en que comencé mi misión de presbítero.
 
Así, pues, me he presentado casi anónimamente en la sacristía a la hora de empezar la Misa, en principio con el ánimo sólo de concelebrar como uno más, pero el sacerdote que estaba allí me ha indicado que tenía que ser yo el que preside la celebración pues ésta no tenia que ser una fiesta privada, sino de toda la comunidad. Se me han ofrecido entonces, todas las facilidades para que presidiera la ceremonia. Ha sido, como siempre que celebro la eucaristía, un rato muy feliz. Y he visto cómo mucha gente, felicitándome muestran el aprecio hacia la figura del sacerdote. Por todo, y a todos, doy las gracias.

sábado, 12 de septiembre de 2020

CINEFORUM EN EL SEMINARIO




Anoche estuve en el seminario de Moncada dirigiendo una sesión de cine fórum. De vez en cuando su rector me invita a estar con todos los aspirantes a ser sacerdotes para ver juntos una película. Antes la presentó y luego después de comentarla brevemente dirijo un coloquio abierto. La película que vimos y después debatimos era "Parásitos" de Bona Joon- Ho, que como muchos sabéis es  película muy interesante, a la vez que entretenida y profunda. Acabábamos muy tarde, dada la duración del filme, pero valió la pena el tiempo robado al sueño.


Para mí lo mejor fue el contacto y la experiencia de encontrarme con un buen número de seminaristas que, Dios mediante, y después del escrutinio personal de los años de estudio y oración y de maduración de su vocación en el seminario, serán los sacerdotes de mañana. Sin duda que me sentía un poquito desplazado porque aún cuando teniendo muchas cosas en común de la vocación sacerdotal, el tiempo y las circunstancias tan distintas que yo viví en Moncada y y las situaciones sociales y pastorales que ellos se van a encontrar (estos son los curas de mañana) me añaden una rara sensación de extrañamiento. Rezo por ellos para que también sean mejores curas que yo.

En este curso han ingresado siete jóvenes aspirantes más. Siempre es un consuelo, pero para sustituir a los que ya nos vamos yendo, son demasiado pocos...

miércoles, 8 de julio de 2020

HACE CUARENTA Y NUEVE AÑOS ME HICE CURA


Hoy hace 49 años que fui ordenado sacerdote. Fue una tarde del 11 de julio de 1971. Hacía mucho calor pues era tarde de viento solano o “ponentá” Yo andaba entre aturdido, nervioso y asustado ante el paso que iba a dar, pese a que lo tenía ya muy bien pensado. Fuimos un grupo muy numeroso los de mi promoción y a la que se sumaron los de la promoción anterior. Creo que habían retrasado las órdenes de presbítero por una cuestión de adecuación de currículum de los estudios sacerdotales. El año que viene celebraré pues mis bodas de oro de cura. 

Durante casi 50 años  he vivido mis primeros años de pastor de almas en la Yesa, en la Serranía. Luego en las parroquias de la ciudad de Valencia: en San Miguel y San Sebastián, en María Madre de la Iglesia, en Los Ángeles del Cabañal y ahora en la parroquia de San Antonio de Padua. Arduos trabajos pastorales, pero también  grandes alegrías y satisfacciones.

Y desde la altura en la que ahora estoy, tantos años de cura, me vienen a las mientes muchas experiencias, positivas y negativas, de mi vida como cura. Todas las recojo en mi interior, las bien escritas, las equivocadas, y no las borro, pues son páginas de mi historia personal, de mi vida. Doy gracias a Dios por haber persistido en mi vocación y también por la ocasión, tantas veces aprovechada, de haber podido hacer algo bueno por los demás, anunciándoles el Evangelio de Jesús, el Cristo. 


A vosotros mis queridos lectores os pido que recéis por mí como yo lo hago por vosotros y que el Señor me siga haciendo feliz sobre todo porque creo en él, este Jesús de Nazaret, el Resucitado que siempre me ha acompañado en el camino de mi vida.

miércoles, 13 de mayo de 2020

JUAN DE AVILA, UN CURA

          


      El domingo pasado fue la fiesta de San Juan de Ávila, un sacerdote que vivió en el siglo XV y que influyó enormemente en las grandes figuras de aquel tiempo: Teresa de Jesús de la cual fue su confesor, Ignacio de Loyola, Luis de granada, juan de diosTomás de Villanueva, Pedro de Alcántara y otros muchos. Fue un simple cura de una amplia cultura y con grandes inquietudes sociales que le obligaban a preocuparse por la reforma de la iglesia de aquel tiempo. Quería irse a América para allí predicar. No pudo pero lo hizo aquí en España y especialmente en muchas ciudades y pueblos de Andalucía. Es uno de los grandes escritores ascéticos de la literatura castellana. Se le ha proclamado el patrón de los sacerdotes españoles.

El Cardenal Stella, prefecto del clero en Roma, a raíz de esta festividad ha enviado una carta al cardenal Omella, presidente de la Conferencia Episcopal Española alentando a los sacerdotes en este tiempo de tan seria dificultad para ejercer el sacerdocio. De homenaje a los muchos sacerdotes que en estos meses han fallecido, casi de una forma anónima y que junto con tantos otros han comprendido que nadie se salva solo. El cardenal Estela nos recuerda las palabras de San Juan de Ávila en donde nos avisaba de que en circunstancias como estas hemos de reanimar nuestro amor: ” no esperéis horas ni lugares ni obras para recogeros amar a dios; pues todos los acontecimientos serán despertadores de amor. Sentir los males ajenos y llorarlos importunar a dios por los prójimos, tener corazón de madre y manos largas con los desconsolados y pobres".

Frente a los discursos farragosos, vacuos y rancios de algunos obispos, más preocupados en mantener su estatus y el clericalismo y no dar paso al pueblo llano de Dios, ¡como me alientan en mi vocación de sacerdote las palabras del cardenal Stella¡

viernes, 17 de noviembre de 2017

JESÚS NO ERA UN CURA



Asisto a una conferencia de cierto rango acompañando a un inminente autor de vezado en Historia de la iglesia. Estoy sentado al lado de él, en la tribuna presidencial. Aparece en su disertación el tema de la iglesia Primitiva y la aparición restrictiva del clero sobre el laicado. El texto del evangelio de hace dos domingos,  que nos presenta a Jesús enfrentado críticamente a los fariseos y a los doctores de la ley y por extensión, a sacerdotes y levitas del templo, te da al pista y te hace pensar y caer en la cuenta evidente de que Jesús de Nazaret fue siempre un seglar que se enfrentó a veces muy abiertamente con su iglesia establecida que en su tiempo era la de la religión judía representada por la ”Cátedra de Moisés”, por la institución de Templo, por la sinagoga. 

Creo que es muy importante que esto se recuerde a los cristianos sencillos porque ciertos miembros del clero católico actual,  con sus dichos y conductas parece querer ocultarlo. Si por ellos fueran, muchos clérigos de ahora -no digamos muchos jerarcas de cierta  iglesia conservadora- vestiría al bueno de Jesucristo con clergyman o con sotana, hábitos talares muy idóneos para ciertas actividades de la Iglesia.

Si uno observa detenidamente lo que dice Jesús de los clérigos y teólogos de su tiempo y de la religión que el practicaba (la fundada por Moisés), Jesús se nos descubre como un furibundo anticlerical, consciente, critico, sereno y maduro, que sabía separar muy bien la trigo dela paja cuando criticaba a los que mandaban espiritual y moralmente a los fieles israelitas.

Lo lamentable es que hoy también se da este fenómeno del clericalismo que mangonea en ciertas parcelas de nuestra iglesia de hoy. Quiero pensar que el poder de los clérigos está en retroceso, pero que no por ello hay que bajar la guardia. Jesús de Nazaret tenía muchos amigos entre los fariseos y sabios de su tiempo, pero no por ello se callaba ante los abusos clericales. En ese sentido, un cierto anticlericalismo ponderado y justo es positivo y sano.


Hay que invertir pues el orden de la Iglesia, los laicos sean los que lleven y conduzcan y los sacerdotes , obispos, y otros , quienes sirvan a éstos. ¿Será esto una utopía o es esto una herejía?

lunes, 20 de febrero de 2017

"Silencio", coloquio en la parroquia de San Antonio



Notable polémica ha suscitado el visionado de último fin de de Martin Scorsese, un cineasta cuya obra no puede dejar a nadie indiferente y menos aún cuando algunos de sus filmes plantean aspectos, situaciones e interrogantes religiosos. Cuando se estrenó indiqué a muchos amigos y feligreses que fueran a verla y después podríamos hacer  un  coloquio sobre ella.

 ¿Es una película de religiosidad abierta o por el contrario su mensaje es hostil a lo religioso? ¿Cuál es la línea de inquietudes religiosas que el director italoamericano ha planteado a lo largo en su filmografía?  ¿Qué otras películas hacen referencia a las contradicciones y dilemas de los sacerdotes en medio de una grave persecución religiosa?.¿Es la apostasía un pecado, gravísimo e imperdonable? ¿Es ésta el tema principal de la película?

El coloquio tiene que ser lo más libre posible, la película se juzgará a través de la mayor apertura de criterios, y las opiniones divergentes deben también aparecer expuestas con gran respeto.

Se proyectarán breves secuencias de películas relacionadas con la temática del filme “Silencio”, así como se leerán citas del libro de Endô Shusahû..

Estáis todos invitados: el miércoles 22 a las ocho de la tarde en el salón de actos de la parroquia de San Antonio de Padua, que está en la calle San Jacinto, número 20. Lo lo dirigiré yo, José Luis Barrera.

jueves, 8 de octubre de 2015

Una asamblea de curas


Antes de ayer, en Moncada tuvimos una reunión clerical casi al completo. Todos los curas de la diócesis acudimos a la convocatoria que hizo el arzobispo para informarnos de los proyectos pastorales a nivel diocesano. Lo llamaron asamblea sacerdotal y de asambleario bien poco tuvo, cosa bastante habitual en nuestra iglesia. De todos modos tampoco tiene mucha importancia, los clérigos estamos tan acostumbrados

Algunas cosas fueron realmente muy interesantes como la presentación del programa pastoral a través de un buen montaje audiovisual. Fue una exposición impecable. Pero algo fría. Se leyeron las aportaciones de los arciprestazgos (esto sí que fue asambleario), se presentaron los proyectos de este curso que giran sobre todo alrededor del Jubileo de la Misericordia con motivo del Año de la misma, proclamado por el Papa Francisco.

Igualmente se anunció que este curso también será sólo para la diócesis de Valencia, un año eucarístico bajo el patronazgo del Santo Cáliz. A mí me parece que es un poco caer en la redundancia (cuando no hace falta) en lo que antes se ha dicho. Pasaron un pequeño reportaje sobre la autenticidad de la reliquia con regusto casi a promoción religioso-turística. Con decir que el mismo Ayuntamiento y la Generalitat están interesados

La reunión plenaria de curas con sus obispos se acabó presentando el Encuentro Europeo de Oración de los jóvenes de Taizé.

En un momento de la llamada asamblea, el arzobispo mencionó que en este próximo adviento aparecerá el nuevo Misal Romano, cosa que a mí por lo menos me sorprendió muy gratamente como a toda la asamblea que reaccionó como con un aplauso espontáneo.
Como siempre para mí lo más positivo es el encuentro con mis compañeros sacerdotes, y el ambiente de fraternidad que, al terminar, se creó en la comida posterior.                   

jueves, 12 de junio de 2014

La fiesta de los curas




Más de la mitad de los sacerdotes que ejercemos nuestro ministerio en la diócesis de Valencia hemos estado esta mañana en la iglesia del seminario de Moncada celebrando una fiesta propia muy nuestra: La de Cristo Sumo y Eterno Sacerdote. Es una fiesta que se ha hecho universal a instancias de un Arzobispo de Valencia, don José María García la Higuera que fue el que a mí me ordenó de cura.

Allí estábamos pues más de cuatrocientos curas rindiendo en primer lugar un homenaje a los sacerdotes que celebraban sus Bodas de Plata o de Oro sacerdotales, que fueron todavía promociones muy numerosas; a  Dios hemos de dar gracias por su vida entregada a su vocación sacerdotal. Después en una solemne eucaristía presidida por el Arzobispo hemos continuado esa acción de gracias. El Arzobispo en una breve pero bella homilía (ya está llegando a la influencia del Papa Francisco en lo que dice de la brevedad de los sermones) ha glosado algunos aspectos del la misión del sacerdote.

Todo ha terminado pasando de la misa a la mesa, en una comida fraternal, muy numerosa, en largas mesas dispuestas a lo largo de uno de los claustros del seminario

martes, 10 de junio de 2014

¡Bienvenido, nuevo Cura de los Ángeles!



Se llama Jesús Cervera Capella. Es nacido en Benaguacil. Tiene ahora cincuenta y cinco años, de los cuales treinta y uno  los ha dedicado a ser sacerdote.

Arrancó su vida de pastor sacerdotal como cura de Chulilla, Losa del Obispo y  Sot de Chera; después, fue Delegado de la Pastoral de la Juventud para toda Archidiócesis. También fue cura de la parroquia del complejo barrio de La Coma y de allí pasó a lo que ha sido su penúltimo destino:  la parroquia de San Miguel de Soternes, en Mislata. Ha dedicado mucho tiempo y esfuerzos en la ayuda a los emigrantes.

Ahora ha sido llamado por el arzobispo don Carlos para atender esta Parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles de El Cabañal.
 De carácter abierto y progresista, familiar y sencillo, al nuevo párroco de los Ángeles, no le faltan cualidades y actitudes de criterio y dedicación para saber dirigir muy bien esta hermosa parroquia. En él  yo deposito, además de una gran amistad, la confianza en que sabrá hacerlo muy  bien.

Mis queridos feligreses, hasta ahora: acogedlo con el mismo cariño y amistad como  lo habéis hecho conmigo. Colaborad con él en todo lo que sea menester para el bien de la parroquia.


lunes, 26 de mayo de 2014

1914: Don José Soto, nuevo párroco de los Ángeles



En 1914, cien años hace de ello, D. José Soto, sacerdote diocesano, tomaba posesión como cura de la parroquia de Ntra. Sra. de los Ángeles de el Cabanyal de Valencia. Aquí, como párroco estuvo atendiendo a sus feligreses durante cinco años. Después, se iría a Málaga donde comenzaría a hacer realidad muchos de sus proyectos apostólicos en muchos lugares de España. Su obra pastoral se ha expandido en mucho lugares del mundo. Hace pocos años se incoó la causa de canonización. En este momento está declarado Siervo de Dios.

Con motivo de este centenario un montón de sus discípulos -sacerdotes, matrimonios, religiosas/as, jóvenes (¡muchos!)-, han venido de todas partes de España, en vehículos privados, en autobuses desde Madrid, Barcelona, Albacete, Lleida... hasta el templo de esta parroquia, llena hasta la bandera, para honrar su memoria, para celebrar  el  amor de Dios que él proclamó, vivió y dio a todos.


Por iniciativa del sacerdote José Soto Chuliá (1887-1975) la Obra de San Juan de Ávila nació en Valencia, en España, quien, aquí en el Cabanyal,  como párroco se dio cuenta de la necesidad de constituir en el seno de las parroquias grupos de fieles laicos que, viviendo plenamente el bautismo, con su testimonio despertasen la conciencia cristiana de los demás. Bajo su dirección varias jóvenes mujeres solteras, que en esta experiencia reconocieron su propia vocación a una maternidad espiritual, se pusieron al servicio de la Iglesia dispuestas a formar grupos apostólicos. La experiencia se difundió gradualmente en varias diócesis españolas y en 1962, en Valencia, fue erigida canónicamente como Pía Unión Obra del Beato Juan de Ávila, que a lo largo de unos treinta años salió de los confines de España y de Europa. El 12 de marzo de 1994 el Consejo Pontificio para los Laicos decretó el reconocimiento de la Obra de San Juan de Ávila como asociación internacional de fieles de derecho pontificio.

lunes, 3 de marzo de 2014

Conmoción



¡Vaya palo!  Murió ayer repentinamente el sacerdote Pablo Sopena.  Tenía 38 años. Esta mañana, a las 11 ha sido su funeral, en la parroquia de San Juan y San Vicente, en el centro de Valencia. Era nieto del médico Marcos Sopena, que aquí, en el Cabañal y en los Poblados Marítimos ejerció sabia y generosamente su oficio en favor de la salud y que tiene una calle a su nombre.

Cuando ayer domingo, nos enteramos de su súbita muerte, nos quedamos todos helados. El calor de la ceremonia que se ha hecho esta mañana, -el templo lleno, más de 80 sacerdotes, muchos de ellos jóvenes- quizá nos haya elevado un poco la temperatura: es un suceso, del que como siempre, tiene la última palabra Dios. Y a este buen Dios confiamos su alma. Cada vida tiene su tiempo. La de él ya se ha cumplido. ¡Bendito sea Dios!

Como decía el poeta: “¡Señor, danos a cada uno nuestra propia muerte!”.
¡Descansa en paz, Pablo!

jueves, 10 de octubre de 2013

Enhorabuena, amigo Joan Víctor



Ayer día 9 de octubre, tuve la placentera ocasión de acompañar en su toma de posesión como párroco de Xeraco, al sacerdote Joan Víctor Pascual Gallart que es hijo del Cabañal y de la parroquia de Los Ángeles a los que quiere entrañablemente.

Xeraco es un pueblo precioso, muy cercano de Gandía. Alojado en la boca de uno de los valles creados por los montes que se entran en el mar, combina el verdor esmeralda de los pinos frondosos de sus montes, el verde profundo de los huertos de naranjos con el azul esplendoroso del Mediterráneo. Para darle aun más exotismo, las palmeras salpican el paisaje.

El templo, presidido por un esbelto campanario, estaba lleno de fieles. Gentes de las otras parroquias donde Joan Victor había ejercido su apostolado le acompañaron. De El Cabañal fue todo un autobús entero. La ceremonia de toma de posesión fue muy solemne y farragosa, y en algunos momentos se notaba preparación. El sermón, más largo que un día sin pan: 47 minutos. ¿Quién convence a los curas que con 10 minutos es suficiente? (El sermón no lo hizo Joan Víctor, que es bastante parco en palabras, sino el Vicario Episcopal).

De todos modos, lo importante es la alegría de haber estado con nuestro amigo Joan Víctor en este día tan importante para él y para Xeraco. A ambos les deseo lo mejor: la bendición de Dios, la prosperidad espiritual.

lunes, 27 de mayo de 2013

Bodas de plata sacerdotales




Invitado por un amigo ayer participé en sus bodas sacerdotales. Celebraba veinticinco años de ser ordenado sacerdote, y a la ceremonia, la solemne Eucaristía, acudieron un montón de sacerdotes. Ni qué decir tiene que, también de amigos y feligreses, la iglesia estaba a rebosar.

La  solemne Misa duró ¡dos horas y media! y estuvo llena de alegría, con el bullicio de los niños alrededor del altar y las músicas de los "kikos"..

Fue muy emocionante por cuanto el sacerdote que celebraba las bodas de plata está en estos momentos tratándose de una muy grave enfermedad. A alla aludió abiertamente,  sin tapujos en la larga homilía. Nos dio el bellísimo testimonio de ver a esta penosa enfermedad como una parte de la historia personal de su relación con Dios, como una ocasión de unirse íntimamente a Jesucristo. Sin duda, mi amigo es un hombre de fuerte y admirable fe. En la consciente aceptación de su enfermedad, el nos reconfortó a todos también en nuestra fe.

La homilía duró más de una hora, pero fue muy amena, con risas y lágrimas, hablándonos de lo humano y lo divino. Parecía casi un discurso de despedida. Yo rezo y espero que no sea así, sino que el tratamiento del cáncer que sufre sea eficaz y pronto lo tengamos restablecido entre nosotros.