DISPONIBLE
Sólo en la naturaleza,
cada mañana me contemplo:
cuando me reconozco
en su bruñido espejo.
Mi ansia de reverdecer
y de morir al mismo tiempo
me recuerdan que mi amor a la vida
es servicio al que estoy dispuesto.
Sólo en la naturaleza,
cada mañana me contemplo:
cuando me reconozco
en su bruñido espejo.
Mi ansia de reverdecer
y de morir al mismo tiempo
me recuerdan que mi amor a la vida
es servicio al que estoy dispuesto.
La gran pregunta
Muchas veces, en la vida, perdemos tiempo preguntándonos: «Pero, ¿quién soy yo?» Y tú puedes preguntarte quién eres y pasar toda una vida buscando quién eres. Pero pregúntate: «¿Para quién soy yo?» Eres para Dios, sin duda. Pero Él quiso que seas también para los demás, y puso en ti muchas cualidades, inclinaciones, dones y carismas que no son para ti, sino para otros.
(Papa Francisco, Christus vivit nº 286)
Si puedo
Si puedo hacer, hoy, alguna cosa,
si puedo realizar algún servicio,
si puedo decir algo bien dicho,
dime cómo hacerlo, Señor.
Si puedo arreglar un fallo humano,
si puedo dar fuerzas a mi prójimo,
si puedo alegrarlo con mi canto,
dime cómo hacerlo, Señor.
Si puedo ayudar a un desgraciado,
si puedo aliviar alguna carga,
si puedo irradiar más alegría,
dime cómo hacerlo, Señor.
(Grenville Kleiser) [de RV]