miércoles, 16 de marzo de 2022

EL ALETEO DE LA MARIPOSA

 


En tiempo de Fallas suelen instalar una churrería a la entrada de mi calle que tiene a su mitad y final sendos casales de fallas. (Mi vivienda en medio: cien metros a la derecha una, la otra también a cien metros. ¡Imaginarse el “armónico” ruido y la paz nocturna!). Cuando salgo a pasear, y ya de regreso a casa, y paso por la churrería, me asalta la tentación, en la que siempre caigo, de comprar una docena de churros. Ya sé que no son muy recomendables para la salud de un jubilado, pero no logro nunca vencer la tentación y también es laudable caer de vez en cuando en ella.

 

La semana pasada, inauguré la temporada comprando una docena de churros. Me costaron seis euros. Ayer tarde, también lo hice y me llevé a casa otra docena. Ya habían subido de precio, me costaron dos euros más.

 

No sé si la subida de su precio se debe a que está ya más cerca la fiesta final de las Fallas. Más bien opino que la terrible guerra -invasión de Ucrania ha hecho subir el precio de la harina y del aceite de girasol. De cómo una cosa tan sencilla y humilde -unos churros- sufre la influencia negativa de una guerra. Pues debe ser verdad que el aleteo de las alas de una mariposa puede provocar al otro lado del mundo una enorme tormenta.

viernes, 11 de marzo de 2022

VIATGES PER LA MEMÒRIA


 En la foto de la portada del libro, realizada allá por los años 60, aparecen los "escolanets"de la parroquia de la Asunción. Arriba el cura es don José Nacher, y abajo, coloreado, nuestro amigo Pepe Jordan.

El cálido abrazo de la memoria: Josep María Jordán.

 

El miércoles pasado se presentó en la Biblioteca Pública Municipal de Llìria el último libro escrito por mi amigo Josep María Jordán Galduf. Junto con Paco Rosalén, otro buen amigo, yo tuve también el placer de presentarlo. 

 

“Viajes por la memòria/ Lletres d’estima i gratitud” es un breve un libro autobiográfico que se lee con gran placer y satisfacción, porque el autor siempre cuenta su biografía relacionándola con la vida de todos los demás con los que él ha compartido en muchos momentos la vida. Junto a su vida y la de los demás transcurre también la vida de su amado pueblo que es Llìria. La memoria se torna recuerdo es decir que lo que se graba en nuestra mente se baja de viaje hasta el corazón y en él la memoria fructifica en afecto, estima, gratitud…

 


Leyendo el libro de Josep María Jordán se entiende la causa de ese actitud abierta y comprensiva siempre dispuesta al diálogo que tiene su autor. Siempre abierto al compromiso con la sociedad para hacer que ésta sea mas justa y mejor para todos. Creo que los últimos acontecimientos personales que está viviendo y que están marcando su espiritualidad es como el remate final de una vida bien completa y que espero que se alargue lo más posible para regalarnos su amistad y su bonhomía…

jueves, 10 de marzo de 2022

EL CINE DE LA GUERRA Y LA PAZ

 



Cuando esto escribo, llevamos ya un montón de días de sufrimiento, dolor y preocupación por lo que está pasando en Ucrania. Veo que todo el mundo (excepto algunos cínicos políticos/as) nos sentimos solidarios. ¿Qué podemos hacer? Todos se están moviendo. Yo, además de buscar formas de solidaridad, en estos días, por la noche, he revisitado algunas películas sobre el tema de la guerra que son a la vez un canto a la paz.

 

Las dos películas que yo recomendaría y que he visto estos días han sido dirigidas por el mismo director el francés, Jean Renoir. Una, es “Esta tierra es mía”(1942), aunque es una obra menor del cineasta hijo del famoso pintor impresionista es admirable porque llega al hondo del corazón. ¿Quien no se emociona en aquella secuencia final, viendo al pobre y pusilánime maestro de escuela despidiéndose de sus alumnos en su última clase, leyéndoles la Declaración de los Derechos Humanos, mientras a la puerta del aula le esperan los soldados nazis para llevarlo a un campo de concentración? 

 

Otra película, una obra maestra del cine de todos los tiempos, es “La gran ilusión” (1937). Un mensaje de amor, solidaridad y paz para toda la humanidad, que apuesta por la posibilidad de concordia y armonía entre todos los pueblos. Una obra sobre la camaradería y las relaciones humanas que retrata el día a día de unos prisioneros franceses en un campo de concentración alemán durante la Primera Guerra Mundial o Gran Guerra. Algún espectador le pueda parecer algo ingenua: la relación entre los dos altos mandos enfrentados no puede ser más caballerosa y humana. La relación de los prisioneros con sus guardianes es más que correcta: pero ahí está gran parte del mensaje: la paz es posible, el diálogo entre los que se ven implicados en una guerra es el principio de la paz. Es una película sobre la guerra donde no aparecen ni tanques ni trincheras y solamente aparecen dos muertos. A Renoir le interesa más la relación fraterna entre las distintas clases sociales que las de la jerarquía militar.

miércoles, 9 de marzo de 2022

UNA SEÑAL

 

Un signo


Vosotros, esta humanidad tan global, tan sabia, tan preparada en muchas cosas, no os enteráis. Seguís pensando que a Dios hay que demostrarlo. Pedís signos, pruebas, os cuestiona el mal del mundo, las muertes inocentes, la realidad del pecado. Y exigís que demuestre mi amor acabando con todo ese mal. Pero ¿no veis que no dejo de enviar propuestas, mensajes, y caminos para hacerlo? 


Todos los que, como Jonás, como los discípulos, y como yo mismo, hemos gritado: «convertíos». Convertíos al amor. A la justicia. A la paz. A la compasión. Convertíos a la verdad, a la esperanza, a la vida verdadera. Y vosotros, erre que erre, empeñados en pedir signos y en cerrar los ojos y los oídos a mi palabra y al prójimo. 


Lo que no termináis de ver es que tantos hombres y mujeres sí han escuchado, y han confiado… Tantos, arriesgándolo todo, han alcanzado el amor… Ellos serán vuestros jueces. Porque, con sus vidas, demuestran que era posible.

(Rezandovoy, inspirado en Lc 11, 29-32)

lunes, 7 de marzo de 2022

EL ABUSÓN Y EL CASCO



Recuerdo que en mi clase no faltaba el abusón. No era el más fuerte, pero sí era el que más utilizaba la fuerza para amedrentar a otros. Tenía varios amigos, aunque no sabías si lo eran o estaban con él para evitar su ira. Yo me sentía cómodo formando parte de una pandilla de gente razonable; basábamos nuestra relación en intereses comunes y en la seguridad de ser parte de un grupo. 


Uno de los amigos del abusón quería alejarse de él y acercarse a mi pandilla. Al enterarse, el abusón entró en cólera. Nos aseguraron que el abusón acabaría pegando al chico, y nos pareció que exageraba. Los de la pandilla nos reunimos y decidimos amenazar al abusón, que se rio en nuestras caras. 


Después de algunos avisos, el abusón comenzó a pegar y maltratar al chico. El chico nos pidió protección y nosotros, dado que no íbamos a pegarnos con el abusón (pues el otro chico no era de nuestra pandilla), optamos por ayudarlo. Yo le di un casco, unas rodilleras y unas coderas para protegerse. Pasado el tiempo, no dejo de avergonzarme de mi comportamiento. ¿No pude hacer nada más por él? 

De una carta a El País J. Alberto San Román. Valladolid 

martes, 1 de marzo de 2022

HOY YA ES PRIMAVERA

 

Hoy es día uno de marzo, hoy comienza la primavera meteorológica. Aunque pueda parecer pronto -la astronómica será el mismo día de mi cumpleaños-, hoy quiero yo también que sea primavera.

 

La barrunto asomándome a la ventana, contemplando los frondosos naranjos que adornan y dan sombra a mi calle. Esta misma tarde he visto sus ramas y hojas temblorosas ante la caricia de la brisa del atardecer. He visto también algunas tórtolas zureando y cortejándose escondidas entre su fronda. Ellos, los naranjos, no se rinden, saben a pesar de todo qué día es hoy. Sus ramas verdes están llenas de botones blancos, que son los capullos de azahar que están a punto de abrirse. Algunos ya avanzan su delicioso aroma. 

 

Hoy es pues el día primero de primavera, quiero que sea así, para que su luz blanca e inocente ilumine la oscuridad de este mundo tan tenebroso que me ha tocado vivir.