Preparando la homilía para mañana, domingo, día de la fiesta del Bautismo del Señor, he leído este texto interesantísimo de Tertuliano (que vivió entre el siglo II y III) que ya ponía a caldo ciertos bautismo de niños que se hacían a la ligera. El texto es de una modernidad apabullante y parece escrito para nuestra época:

Ciertamente el Señor ha dicho: No les impidáis venir a mí. Vengan, pues, cuando crezcan, cuando aprendan, cuando sean informados sobre a qué vienen; ¡conviértanse en cristianos cuando hayan podido conocer a Cristo!¿Se actuará más cautamente en los asuntos seculares, para que se confíen los bienes divinos a quien no se le confían los bienes terrenos? Aprendan a pedir la salvación, ¡para que se vea que tú se la has dado a los que la piden! »
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