domingo, 31 de mayo de 2015

In memoriam: Ignacio Barrera



Muchas cosas hay en tu corazón que no entiendes; por eso date tiempo, ten paciencia para responderlas. Ama a tus preguntas porque nacen de ti, son tu propia carne. No aceleres las respuestas  que sólo el tiempo puede tranquilamente responder,  sin prisas. Ni elijas tampoco la respuestas que no sean las adecuadas aunque sean incómodas y que no sabrás vivir porque no servirán para nada. Vive cada día tus preguntas en la oscuridad de la noche porque en el fondo estarás elaborando ya sus respuestas. ¿No adivinas en el horizonte la línea blanquecina del amanecer?


Ignacio Barrera Pla. (+ 31 de mayo de 2008)  IN MEMORIAM.

La fiesta de los curas



El jueves pasado, los curas de Valencia celebramos la fiesta de Cristo, Sumo y Eterno Sacerdote, una fiesta que "inventó" y promovió un arzobispo muy devoto y espiritual, D. José María García Lahiguera, que fue además el obispo que a mí me ordenó allá en 1971.  El evento fue en el seminario de Moncada, donde la mayorida nosotros los curas nos formamos y estudiamos para ser después ser ordenados presbíteros. Cada vez que allí acudo tengo la sensación de regresar de nuevo al hogar.

Es una fiesta entrañable para nosotros los sacerdotes y allí en el familiar edificio de Moncada nos encontramos gran parte del presbiterio de Valencia. Nos vemos lo condiscípulos, los viejos amigos de antiguos tiempos, los compañeros de las parroquias adyacentes donde otrora ejercimos el cargo pastoral.

Así que el jueves pasado nos encontramos allí un montón de sacerdotes. (¿Cuántos seríamos? ¿Trescientos ó cuatrocientos?). Hubo la misma alegría y contento que otros años, aunque esta vez se notaron muchas ausencias. La asistencia masiva a este acto (al igual que la Misa Crismal del Miércoles Santo) suele ser un baremo del estado "espiritual, psicológico y anímico "del clero de la diócesis. Indica tal vez nivel de ilusión y expectativas, a la vez que sentido de comunión con nuestros obispos.


Junto al homenaje a los sacerdotes que celebraban sus bodas de plata y de oro, con breves discursos de los homenajeados (uno de los parlamentos lamentablemente inadecuado también un hubo información sobre algunos documentos recientes que se expusieron con el mismo sonsonete aburrido como están escritos. Después se celebró una solemne, litúrgica y hierática  Eucaristía. Y todo terminó con una gran comida de fraternidad servida en uno de los amplios claustros del patio interior del seminario.

martes, 26 de mayo de 2015

Las hostias de Rita Barberá


La señora Barberá se nos va y resulta que las primeras palabras que dijo –captadas por micrófonos indiscretos- para consolarse y darse la “enhoramala” fueron las que dijo al oído a su colega también del PP, Serafín Castellanos: “¡Qué hostia, qué hostia!.

Hoy nadie se escandaliza ni se sulfura por estas palabras que a lo más pueden sonar a irreverencia. Desde luego no las pronuncian las personas religiosas y educadas.
Pues la que será pronto exalcaldesa de Valencia, Rita Barbera, sí las suelta entre sus íntimos. 

Esta señora que dentro de dos semanas estará desfilando detrás de la Sagrada Custodia en la Procesión del Corpus, que ha presidido tantas procesiones, que ha comulgado devotísimamente en muchas de las Misas a las que ha asistido con piadosos gestos, suelta estas palabras, que repito, no tienen más importancia que las de ser  hirientes para algunos oídos, pera que  indican situación y talante moral y cívico.


Y está claro que la vulgaridad ha acompañada siempre as esta señora. Hace unos mese con el discurso abrasador y vergonzante del “caloret”, ahora con esta otra variante. Así que nos alegramos que se vaya: dejarán de construirse obras faraónicas, de realizarse eventos deportivos “universales” y el Cabanyal –convertido en un “femer” por su mandato- comenzar a respirar tranquilo.

Resulta que el Domingo fue Pentecostés


Resulta que el domingo pasado fue Pentecostés, esa legendaria historia en la que los cristianos contemplamos la venida del Espíritu de Jesús sobre sus discípulos, y por extensión sobre todo el mundo. ¡La que armó aquel Espíritu Santo en muchos sitios!: todo lo cambio, todo lo movió, todos lo revolucionó. Desde entonces, muchas personas quedaron radicalmente marcadas por el cambio. Eso fue Pentecostés.

Pues ahora mismo, otra vez, parece repetirse el mismo portento revolucionario de Pentecostés. La víspera de Pentecostés se beatificó nada menos que a Oscar Romero (algo que era imposible para esta Iglesia tan conservadora, hasta que vino el papa Francisco –otro fenómeno del Espíritu- que lo ha hecho posible.

 Ayer, con las elecciones que se celebraron también el Espíritu provocó un nuevo Pentecostés en el mundo de la política, que es en el fondo el ineludible ámbito en el que nos movemos. Ha ocurrido el gran cambio que todos deseábamos. Ya estaba bien de mandangas, suciedades, trampas, embustes, y corrupciones. Con el nuevo reparto de poder habrá nuevos modos de gobernar. Se dará paso al diálogo, a las alianzas, con nuevas actitudes y formas de gobierno. Está claro que habrá tiranteces y oposiciones, pero desaparecerán los monopolios y algunos politiquillos que siempre han estado mangoneando. ¿No es esto un nuevo Pentecostés?

En la católica Irlanda, una mayoría de electores que seguramente serían católicos,  ha aprobado la legalidad del matrimonio homosexual. Aunque esto pueda sonar a blasfemo (¡sic!) para algunos oídos, me pregunto: ¿Será esto una nueva señal de Pentecostés?

viernes, 22 de mayo de 2015

La Butifarra de la Sardà


Hay muchas maneras de decir las cosas, incluso cuando éstas son ingratas. Y hay personas que dada su posición pública, deberían también tener un mínimo de cuidado y respeto cuando las dice. Respeto no sólo hacía el que es criticado que puede muy bien me merecerse esa crítica hay que saber cómo se comunica esa crítica, por muy contundente que sea, a los demás. Puede ocurrir quela acritud de lo que se dice, ahuyente a aquel que lo escucha.

Algo de esto ha ocurrido con las últimas declaraciones de la actriz Rosa Mª Sardá Yo me he reído siempre y  mucho con la Sardá, especialmente en esas comedias que hacía papeles de tía borde. En sus interpretaciones dramáticas no me gustaba gran cosa. Aunque no es una gran actriz, su rostro tiene vis cómica cuando lo llena de tics y gesticulaciones.

Ella siempre ha estado en lo más alto del candelero en la actividad teatral. . Al igual que su hermano, el periodista Javier Sardá, otro embaucador. No tiene desde luego mucho motivo para quejarse si no es por la noble causa de defender a otras actrices que no han tenido, como ella, la suerte de medrar en su carrera artística.


Así que eso de "regalar una butifarra" a los gobernantes me parece que es algo bastante alejado del buen gusto y muy kitsch, como muchos de los papeles que ella interpreta. Lo podría haber dicho de otra manera (¿a quién le gusta ese exorbitado impuesto del 21% cultural?) y hubiera sido sin duda mucho más eficaz. La pregunta es si cuando estaba en el gobierno los otros,  se protestaba tan continuamente y agriamente. (¡Y no soy votante del PP!).

jueves, 21 de mayo de 2015

Así ando yo


Me gustaría tenerlo bien claro, como muchos lo tienen, pero no soy hombre de evidencias. Los interrpogantes, las dudas y las indecisiones son los caminos que siempre piso. Como no soy tan fatuo como los que creen que nunca se equivocan, la inseguridad y el temor a  a errar es mi constante. Como en la viñeta de "El Roto", así ando yo.