viernes, 25 de agosto de 2017

LECTURAS DEL PESISMISMO


Las casualidades han provocado que en unos pocos días acabara de leer el libro de P. D.  James "la hora de la verdad" una especie de diario biográfico y a continuación leyera  la novela “El cuento de la criada” de Margaret Atwood. Al día siguiente de acabar estas lecturas vi por la tele, la película de Alfonso Cuarón   ”Los hijos de los hombres”, basada en una de las pocas novelas no policiacas de la escritora inglesa P.D. James. En su libro-diario citado antes dedica varias páginas a comentar esta obra.

Digo casualidad, porque la lectura de los libros y el visionado de la película me han contagiado del hondo pesimismo que en sus páginas se describe. Y son textos distópicos, es decir que señalan un futuro nada halagüeño y muy realista, ingrato e indeseable para la humanidad. En ambos, una sociedad destruida muestra incluso su “muerte biológica” en el fracaso de la procreación humana.

Como en el cine, en la reciente literatura hay toda una bibliografía de relatos de historia-ficción sobre el futuro que es tremendamente pesimista. Sus paradigmas pueden ser "Un mundo feliz" de Aldous Huxley, “1984” de George Orwell, “Farenheit 451"  de Ray Bradbury,  pero en cierto modo en cuanto a pesimismo sobre el futuro hay algunas otras novelas aún más rigurosas e informadas que a mí perecer las superan. Una de ellas es “Sumisión” de Michel Houellebecq que leí el verano pasado, donde su ficción nos cuenta la situación de una Francia donde el Partido Islamista, aliado con el de Le Pen, gana las elecciones…


Viviendo como estamos ahora llenos de alarma y pavor por los sucesos de Barcelona, no van desencaminados los augurios que todos estos libros adelantan. Pero hay que darse cuenta que en cierto modo ya en este tiempo en qué andamos situados, ese futuro angustioso que hoy tememos, parece haber llegado ya. A fin de cuentas estas utopías negativas y pesimistas se basan en situaciones de ahora cuyo desarrollo y tendencia abocan al desastre total. El cine contemporáneo ha sabido aprovechar esta mina angustiante.

jueves, 24 de agosto de 2017

POESÍA EN EL VALLE DE PINETA



Y aquí, clavados los textos a los tronco de los pinos, servales, alarces y abetos que forman el bosque del comienzo del seno del Valle de Pineta, al pie de su majestuoso circo, en el llano del lago colmatado que fue, miles de años atrás lugar donde arrancaba la lengua de su glaciar, me encuentro un bella exposición al aire libre de poemas que expresan la experiencia gozosa del hombre que se encuentra con la montaña.

Recorriendo los veinticinco arboles, el montañero se deleita leyendo versos, canciones, caricaturas, textos científicos sobre esa maravilla que siempre será la montaña, que acumula además de las piedras y rocas, en su corazón sensible, cimas de sublime belleza y que se transmite al alma del que contempla el paisaje.


La exposición en el bosque la ha organizado una asociación cultural llamada “El Cillo” creo que de Espierba y que no conozco pero a quien desde aquí agradezco porque me ha hecho gozar de dos cosas a la vez que amo y me entusiasman: la montaña y la poesía.


Ha sido una de las cosas más gratificantes que he podido disfrutar en mis días de vacaciones pirenaicas en Bielsa. Ayuda además a romper esa imagen de turismo cutre o insensible a la cultura que en los lugares de esparcimientos de vacaciones muchas veces se crea.

miércoles, 23 de agosto de 2017

HOMILÍAS, CURAS Y TALIBANES



Se ha expandido por la redes como fenómeno viral el fragmento de una homilía que un cura de Madrid ha pronunciado a raíz de los atentados terroristas en las Ramblas de Cataluña. El sacerdote es Santiago Martín, ex franciscano y antiguo charlista de TVE que, en tiempos del cardenal Suquia, defendía a capa y espada las ideas ultraortodoxas de cierta sección supremacista de la Iglesia católica en España. 

El discurso del cura desde el púlpito de su parroquia en Cuatro Caminos de Madrid, al principio me ha parecido algo razonable pero luego,  según lo iba escuchando, me ha espeluznado, por cuanto que veo en él una reacción nada saludable para lo que deben ser las palabras de un sacerdote que en la homilía de la eucaristía que celebra, debe reflejar no sus ideas y opiniones propias,  y además de índole socio-político, sino reflejar y aludir a lo que dicen las lecturas de la Palabra de Dios de ese domingo. Véanse por ejemplo,  las palabras del cardenal Monseñor  Agrelo en el funeral celebrado ese mismo día en la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona. Precisamente en las lecturas litúrgicas de ese domingo se nos muestra al profeta Isaías (22, 19-23) y luego a Jesús en el Evangelio (Mt 16, 13-20)  promoviendo la aceptación de los extranjeros y combatiendo precisamente las actitudes de xenofobia.

Santiago Martín, pues, el presbítero mediático,  aprovecha la ocasión para señalar y fustigar la gestión de alcaldesa de ayuntamiento a la que llama comunista (¿) y que a él no le gusta nada y trata de  defender a las autoridades de otro hipotético ayuntamiento de otro partido que es más de su agrado. ¿No es esto pura demagogia ? 

Toda la razón se tiene cuando se quiere prohibir que los imanes de las mezquitas inviten a la guerra santa y radicalicen a sus fieles. Sabemos todos que el mensaje de una auténtica religión debe ser el mensaje del amor y de la fraternidad y no usar el lenguaje del odio o de la animadversión. Resulta que también en nuestra Iglesia Católica algunos curas han sido verdaderos “trabucaires". Intentan, desde la ventaja que les otorga el púlpito, amoldar  la doctrina de Cristo convertida en ideología a sus conveniencias personales o corporativas. Cuando verdaderamente los curas en sus sermones deben servir a la Palabra de Dios para que ilumine a los creyentes y estos sí que deben entonces, construir una sociedad de acuerdo con los principios del Evangelio.

Y es que en tiempos de alarma y miedo social enseguida aparecen los demagogos de turno que en nombre de no sé qué Evangelio intentan arrimar el ascua a su sardina ideológica. La invitación a los familiares de las víctimas a denunciar a la alcaldesa de Barcelona es de juzgado de guardia. Ésta le ha contestado que lo que ha dicho el cura en la homilía es miserable. Coincido con ella. Y proclamo que la mayoría de los curas de la Iglesia no somos así.

Pero todo esto aún se torna en más contradictorio y hasta vergonzoso cuando sabes que precisamente en las lecturas de la misa donde se pronunciaron esas palabras hay una clara invitación a la tolerancia, a la aceptación y al amor a los extranjeros. Véanse las lecturas de Isaías y la del Evangelio Jesús y la mujer extranjera Cananea.

Me duele la Iglesia.

jueves, 3 de agosto de 2017

CENIZAS, PANES Y OTRAS GAITAS

        

Mi amigo JM., católico cabal  pero no muy asiduo a los entresijos informativos del Vaticano y sus triquiñuelas teológicas o sacramentales, me pregunta ahora  qué es eso de prohibir la comunión a los celíacos. Lo leyó en un periódico nacional y, me dice, que anda preocupado porque tiene una sobrina-nieta que padece fuertemente la alergia al gluten. Aunque es muy pequeña, y todavía no ha tomado la primera comunión, eso le preocupa.

       Además de decirle que informativamente anda algo retrasado (la noticia venida de Roma tiene más de un mes) le respondí que esa legislación ya hacía muchos años que estaba promulgada. Le añadí que los señores cardenales que se encargan de estas cosas (más parecen inquisidores que pastores) dicen que Jesucristo consagró en la primera cena pan, y la harina de trigo sin gluten no es pan (¡!), por tanto no es posible “traicionar” la intención del Señor.

        Naturalmente, mi respuesta no le satisfizo. Y mi amigo JM, cristiano consecuente,  enterado y entregado al evangelio y sobre todo a su espíritu, me contestó, que según había leído, sí que se permitía consagrar vino “falso”, es decir zumo de uvas sin fermentar, o sea, mosto. ¿Dónde está la diferencia? ¿Acaso los monseñores no saben distinguir entre un soso zumo de fruta de la chispa de un buen vino?
    
 Así que, un tanto despechado y mosqueado, me dijo: hace seis meses la Iglesia legisló sobre el culto de las cenizas de los muertos, después cambió en la consagración el “por todos los hombres,” por el “por muchos” y ahora viene con la mandanga de la “pureza” del pan. Todo son exclusiones, todo restricciones, todo son leyes y normas que cierran puertas; bien está cuidar la ortodoxia pero no ahogarse en ella. Menos mal que no es el papa Francisco quien  lo dice.

   Al final, acabó diciendo mi amigo J. M., un buen creyente: ¡Pues, vaya gaitas!

miércoles, 2 de agosto de 2017

NOSTALGIA DE ÁNGELES

















Hoy es la Fiesta de la Virgen de los Ángeles. Es una tradición  de la orden franciscana pero aquí, en Valencia, por influencia de la devoción  del rey Jaime I El Conquistador, en muchos pueblos y ciudades se celebra como Virgen titular y patrona.

Aunque este año no puedo acudir en su día de fiesta a la Parroquia de los Ángeles, yo estoy  todo el día con mi pensamiento  trasladado y presente  en el  barrio de El Cabanyal, del que fui párroco durante tantos años bajo la dulce tutela de la Reina de los Ángeles.

Esta mañana, temprano, habrán rezado por las calles silenciosas el Rosario de la Aurora, con su misa a mañanera y después, el desayuno  fresquito de la horchata con fartóns. Al mediodía, el solemne rezo del Ángelus y el canto de la Salve, mientras el sacristán y sus ayudantes acaban el espectacular ornato de flores del anda donde procesionará la bella imagen de la Virgen.

Y por la tarde, con un llenazo pleno (valga la redundancia) del templo, se celebrará la solemnísima Misa cantada por el coro de Ribarroja. Después, la devota y concurrida procesión por las calles del barrio de El Cabañal.

Deseo que sea un día feliz, completo y dichoso.

DESPUÉS DE LAS VACACIONES





He estado unos días, después andar por las llanuras de la vida cotidiana del curso acabado,  descansando en la alta montaña  del Pirineo oscense. Concretamente, en el valle de Bielsa donde los descomunales macizos del Monte Perdido y sus  valles de majestuosas laderas multiplican la emoción de la belleza  que te rodea. Casi da pavor contemplar  el circo del  Valle de Pineta presidido por el Perdido y los Astazus, o la mole gigantesca del macizo de Cotiella, que hace que el Valle de Gistain parezca  un valle secreto y oculto y que provoca en el que lo recorre,  un sentimiento de pequeñez e inanidad. A la vez, en las altas cumbres, resuena la voz de lo Sagrado que te llama e invita  a confundirte en su majestuosa grandeza. 

Regreso, pues, después de estos días de comunión íntima con la naturaleza nuevo, descansado y con ganas de empezar.