
Y así, caridad se convierte en
fraternidad, en hermandad.
Por eso, como algo simbólico y
significativo, las Hermandades de Semana
Santa de la parroquia de Los Ángeles, en el ofertorio de sus eucaristías,
ofrecen alimentos en especie para ayudar a los más desfavorecidos. Es sólo un signo, un símbolo, pero puede
recordarnos a todos la necesidad de que las cofradías sean fraternidades,
abiertas a las necesidades y penurias de los demás. Las primitivas cofradías nacieron
de ese modo.
En nuestra Parroquia hay muchas
hermandades que saben muy bien expresar este gesto de solidaridad. Hacen una
buena ofrenda al altar de alimentos no perecederos. Pero, -¡ay!, también hay que decirlo- algunas
se llaman a andana, o convierten esa ofrenda en un puro trámite.
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