El tristísimo suceso ocurrido en el Instituto de Parkland en Florida, donde han sido asesinados catorce adolescentes, ha llenado al mundo entero de pavor y tristeza. Otra vez más en este país parece no tener solución este problema: la tenencia de armas que parece convertirse en un derecho irrenunciable. Como en tantos casos de parecida índole el problema no es sólo el de tener armas guardadas en casa por los niños y adolescentes sino también la educación en los profundos valores humanos, la cercanía y la solidaridad hacia los que a veces son despreciados, marginados o excluidos.
También uno se queda entre si aturdido o lleno de pavor cuando te enteras de que el impresentable presidente de los EEUU, Trump, propone, para evitar más muertes en los colegios, que los profesores lleven armas. Es verdad que para apagar algunos incendios, los bomberos provocan más fuego para controlarlo, pero en este caso yo creo que es más bien echar más leña a ese fuego. Un profesor egresado y en tensión con los alumnos, no puede hacer lo mismo?

No hay comentarios:
Publicar un comentario