domingo, 19 de agosto de 2018

EL BANCO DEL PARQUE



EL BANCO DEL PARQUE

En su espera es testigo de la noche
y el oido, presto al crepitar de la hierba,
enmudece ante el  cristal del charco.
¿Refleja la fatiga y el alivio del descanso
o tal vez sólo se mira hacia dentro? 
Como la rama del árbol, 
aguarda que el pájaro se pose.

¿es todo un efímero espejo?

jueves, 16 de agosto de 2018

DILEMAS, DECISIONES Y CONFLICTOS

Dilemas, decisiones y conflictos.


La otra noche participé, invitado por un grupo de amigos, en una sesión de oración al estilo de Taizé. No debería llamarlo grupo, puesto que cuando éste se reúne en oración se torna en comunidad. Giró la oración alrededor de algo que vivimos cotidianamente: los dilemas que nos presenta la vida, las decisiones que tomamos y el conflicto en el que se pueden ver enmarcadas. Jesús de Nazaret el Señor, también los vivió en su vida y nos mostró el modo de resolverlos desde la fe en él. Véase, Mateo 17, 23-27.

Es evidente que nadie está libre de equivocarse en las decisiones. Yo más de una vez he metido la pata pero me he advertido que ello no debe ser ni trágico ni dramático. Aun cuando la equivocación sea nimia o morrocotuda, no podré evitar los conflictos pero siempre que sea posible será de sabios enmendar el error o pedir perdón, si ha lugar. Peor seria decidir de otro modo por evitar el conflicto o porque no sabes lo que haces. Entonces mi camino andaría errado.

lunes, 13 de agosto de 2018

CAMPAMENTOS DE VERANO EN EL CINE

CAMPAMENTOS DE VERANO EN EL CINE.

Durante el mes de julio sobre todo, en muchas de nuestras parroquias se realizan dentro de las actividades pastorales para niños y jóvenes los campamentos de verano. Hace unos años era aún más numerosos y culminaban las distintas acciones pastorales del curso. También tenían una acertada función lúdica y social pues permitía a muchos niños salir del rutinario ámbito de la ciudad o del pueblo, experimentar la lejanía de la familia y entrar en contacto con la naturaleza. Para muchos de nosotros los campamentos han sido siempre memorables y en ellos ocurría de todo. Hoy lo recordamos mis amigos y yo, con un cierto sabor agridulce, por cuanto nos memorizan las muchas precariedades y responsabilidades que pasamos pero también el orgullo de haber trasmitido muchos valores y nuestro amor a la montaña.

Durante mis últimos días de estancia de este verano en los valles de Bielsa y de Pineta, diseminados y escondidos ente los frondosos árboles, he visto muchas tiendas de campamentos infantiles y juveniles y en los arcenes de las carreteras, largas filas - al estilo de la procesionaria del pino- de críos y jóvenes, cargadas las espaldas con inconmensurables mochilas, haciendo marchas (es curioso cómo el viejo lenguaje paramilitar de los tiempos de la OJE no se ha perdido). 

Ahora me pongo a recordar cómo el cine ha sabido plasmar muchas veces lo que en ellos ocurría. En el cine americano son abundantes las películas que se sitúan en los campamentos. Existe todo un subgénero de cine de terror: con “Viernes 13” (1980) se inaugura ese espantoso estilo de cine. También hay algunas películas que describen a veces muy cómica y magistralmente el proceso de maduración de niños y adolescentes: “Tú a Boston y yo a California”(1961), “Los incorregibles albódigas (1979)”, “Moonrise Kingdom”. El cine español no tan frecuentemente el cine español nos ha contado cosas de los campamentos: “Del rosa al amarillo” (1963) o la reciente “La llamada” (2017). Pero mi pelÍcula favorita sobre los campamentos es:

MOONRISE KINGDOM (EEUU, 2012) de Wes Anderson.
Años 60. Familiares y amigos buscan a dos jóvenes enamorados que han huido de un campamento. Así, quedarán de manifiesto viejos rencores y ocultas relaciones románticas entre algunos de los personajes que participan en la búsqueda.

Una película que desprende una gran melancolía pero que es perfectamente emotiva. Es una película sobre la preadolescencia hecha desde la nostalgia y con una conmovedora intensidad emocional. Su sentido del humor es muy agridulce.

miércoles, 8 de agosto de 2018

A VUELTAS CON LA SOLEDAD




Después de haber estado todo el mes de julio en mi tiempo de vacaciones siempre acompañado de mucha gente -por fortuna muy buenos amigos-, este mes estoy haciendo aunque sin querer unos ciertos ejercicios de soledad, porque cuando acabadas las vacaciones hay que atender el trabajo normal al que me debo: el servicio de la parroquia que en agosto funciona a mínimos.

Así que de nuevo la soledad, que en muchos momentos siempre echo en falta, retorna a mi vida cotidiana. Bienvenida sea. Aunque en algunos momentos la ciudad de vacaciones -las calles vacías, los comercios cerrados, los cines ofreciendo películas estúpidas veraniegas- incremente en exceso esa sensación.

Para hacerme consciente y cargo de ella, estoy leyendo el pequeño libro de José Luis Olaizaola, “Bailar con la soledad”. Aunque no me aporta muchas cosas nuevas, aunque, tiene algunas ideas interesantes 

viernes, 3 de agosto de 2018

REGRESAR DE VACACIONES




Ayer regresé de mis vacaciones veraniegas. Ha sido un mes de julio muy movido, donde he visitado muchos sitios pero los últimos diez días los he pasado en el Pirineo de Huesca.
Mi viaje de regreso ha sido un tanto peculiar, sobre todo para mí, que he perdido la costumbre de usar el transporte público para viajar. 
Desde Bielsa, donde estaba, me he llegado hasta Valencia en autobús público. Toda una experiencia viajera; un amigo me acercó hasta la humilde estación de autobuses de Barbastro donde cogí el transporte que me llevó hasta Zaragoza pasando por la ciudad de Huesca. En la ciudad del Ebro  estuve esperando dos horas y media que aproveché para pasear un poco por dentro de la enorme, espléndida y elegante estación y también para comer. Luego a las tres y media subí al autobús que me llevaría hasta Valencia, parando en Calamocha y en Teruel.
Cuatro horas después llegaba a la estación de autobuses -vetusta, cutre- de mi ciudad, con la ventaja de estar situada muy cerca de mi casa. El calor húmedo y bochornoso me recibió en la calle.

Aunque sea para muchos una experiencia frecuente, que los que utilizamos el coche privado no vivimos, sí que has sido verdaderamente positiva sobre todo cuando viajas  muy ligero de equipaje como yo iba.

sábado, 21 de julio de 2018

EN LA CATEDRAL DE SAN PATRICIO DE NEW YORK


Cuando vas de viaje, con frecuencia se hace difícil encontrar en algunos templos el horario de celabración de la misa dominical que te acomode a tus rutas de turista. La participación en ésta en domingo no debe realizarse porque sea un modo de cumplimiento de los mandamientos de la “Santa Madre Iglesia”, sino porque en domingo un buen cristiano siente la necesidad interior de celebrar el día en que Jesús venció a la muerte. Pero , como digo, en las actividades de un viajero turista, encadenado a unos estricto programa, la hora de ir a misa se hace a veces imposible. Así este fin de semana pasado que andaba de viaje por Nueva York, aproveché la ocasión para vivir litúrgicamente el Día del Señor, no en domingo sino en sábado por la mañana, y pude concelebrar la Eucaristía en la “Lady’s Chapell” de la catedral católica de Saint Patrick en la ciudad de los rascacielos.


Bello y enorme templo el de la catedral católica de Nueva York, que parece visualmente una pequeña maqueta por la grandiosidad y altura de los rascacielos que la rodean.