Todos los años, por Semana Santa,
las televisiones exhiben películas bíblicas y películas sobre Jesucristo.
Suelen ser las de siempre, aquellas espectaculares realizadas con el patrón de
“Made in Hollywood”. “Los diez mandamientos”, “Ben-Hur”, “Jesús de Nazaret”,
“La historia más grande jamás contada”. Películas maravillosas que a muchos nos
recuerdan nuestra infancia y adolescencia. Pero hay otro cine, a mi parecer más
novedoso y actual que muestra de un modo figurado a Jesús en el mismo sacrificio que conduce a la
redención: son películas que sin planteamiento explícito religioso nos hacen
recordar no directa sino oblicuamente, la figura de Jesús. Son muy reconocibles
en las historias que nos cuentan, por ejemplo, “Alguien voló sobre el nido del
cuco” “ E.T.”, “Superman”, o “Matrix”. Propongo esta vez para su visionado en
estos días sagrados tres claros ejemplos, aunque algún espectador le pueda
parecer algo sorprendido o provocador.
Nazarín (México, 1965) de Luis
Buñuel.

La milla verde (1999) de Frank
Darembont.
Sur de los Estados Unidos, hacia 1920.
Un carcelero vigila la Milla Verde, un pasillo que separa las celdas de
los reclusos condenados a la silla eléctrica. Entre ellos está John Coffey, un
gigantesco negro que anda esperando su inminente ejecución. Tras una
personalidad ingenua e infantil, Coffey esconde un prodigioso don sobrenatural.
Cuando se presenta la ocasión de ponerlo en práctica, el funcionario de
prisiones aprenderá que los milagros existen, incluso en los lugares más
insospechados. A lo largo del fin a parecen claras referencias al evangelio de
Jesús.
Un obrero jubilado viudo y solitario. Su pasión es cuidar de su pasión es
su coche Gran Torino de 1972. Es un hombre inflexible y cascarrabias, al que le
cuesta trabajo asimilar los cambios que se producen a su alrededor, especialmente
a los inmigrantes asiáticos a su barrio. Sin embargo, las circunstancias harán
que se vea obligado a replantearse sus ideas y llegar hasta la última entrega
por ayudar a los demás. Eficaz, cómico, emotivo y cristiano filme.
Hasta el último hombre (2016) de
Mel Gibson.
Segunda Guerra Mundial. Un joven
contrario a la violencia, objetor a empuñar las armas, , consigue su objetivo de
ayudar como médico y es enviado a servir al frente japonés. A pesar de ser
recibido con recelo por todo el batallón durante la salvaje toma de Okinawa,
Desmond decide jugarse la vida en la peor de las condiciones, demostrando su
valor salvando a 75 hombres heridos. Basada en un personaje real, con el estilo
del polémico Mel Gibson -abundancia de
imágenes sangrientas-, es película de claro mensaje redentor y cristiano.
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