Yo sé que en nuestros barrios y en la demarcación de la parroquia hay muchas personas ancianas confinadas no solamente a raíz del estado de alarma que a todos nos acongoja, sino que ya por su edad, llevan mucho tiempo, incluso años, que no salen de su casa. Uno de sus consuelos, si son personas religiosas es poder seguir la santa Misa retransmitida por la televisión. Creo que es un gran servicio que prestan los medios de comunicación.

Creo que ya es hora que los laicos han de tomar la iniciativa, convertir sus casas donde ahora están confinados en templos, ser conscientes que en su hogar está presente Dios, que forman además la Iglesia doméstica y hacer ello mismos de sacerdotes pues cuando nos bautizaron el Bautismo nos convirtió en reyes, en profetas y en sacerdotes!
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