El sembrador (Mt 13, 1-9) Tierra, aire, roca y una semilla dormida. Desde el cielo gris la lluvia cae y sobre la inocente tierra ignorada, susurra una melodía. Una vena de agua, ajena al movimiento de la estrella, despierta la germinal vida alerta a la llamada de la espiga. El sol rompe la oscuridad que el día niega. La tierra se torna entonces llama dormida de verde amanecer. Sólo entonces brota el futuro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario